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sábado, 11 de marzo de 2006

La odisea de Gloria Trevi




La aparición de la cantante Gloria Trevi (nacida en México en 1968 o 1970, dependiendo de las fuentes consultadas) en un conocido programa de cotilleo (“¿Dónde estás, corazón”, A3, 10-3-2006) me ha llevado a indagar un poco en la vida y milagros de esta mujer a la que la fama internacional le ha llegado no sólo por su belleza o sus cualidades vocales (que las tiene), sino por una serie de sucesos un tanto escandalosos que la han obligado a demostrar su valor, entereza y confianza en sí misma.

La carrera de Gloria de los Angeles Treviño se inició en el campo de la publicidad, de donde saltó a la telenovela, haciendo de doble de cuerpo para la niña protagonista del culebrón “Chispita”, después de lo cual cursó estudios bajo el patrocinio de la cadena de televisión Televisa, mientras desarrollaba su gran vocación: la música. Un encuentro con el productor discográfico Sergio Andrade fue decisivo, y la joven pasó a formar parte de un quinteto vocal exclusivamente femenino llamado “Boquitas pintadas” (1985), con una andadura efímera reducida a un solo álbum. El fracaso del grupo no desalentó a Gloria, que luchó hasta poder cimentar su carrera en solitario (ya acortando su apellido por el más pegadizo “Trevi”), que se disparó en 1989 con canciones como “Doctor Psiquiatría” y, sobre todo, con una imagen pública que evoluciona desde la dulzura casi infantil hacia la provocación, vistiendo medias rotas y regándose con Coca Cola durante las actuaciones.

A medida que su carrera comienza a despegar y le llueven los premios (3 discos de oro por su primer disco “¿Qué hago aquí?”), arrecian también las críticas de algunos sectores conservadores contra su actitud abierta y desenfadada (su Calendario de 1992 dio la vuelta al mundo, lleno de imágenes en las que aparecía semi desnuda), y, después de un segundo álbum, se lanza al mundo de la interpretación, con películas como “Palo suelto”, que rompen las taquillas allá en su país…. a pesar de carecer de auténticos valores cinematográficos.

Los siguientes años están llenos de nuevos éxitos tanto en música como en cine, aunque los posicionamientos ideológicos de la Trevi parecen equipararse a la audacia de su faceta artística, y no se corta a la hora de criticar la política exterior de Estados Unidos, país que, sin embargo, visita durante su gira de conciertos de 1993, que también la lleva a Chile y Argentina. Sobre los escenarios y en sus apariciones públicas, su vestuario es cada vez más insinuante y provocador, como también sus nuevos calendarios, que se convierten en pieza codiciada para coleccionistas.

Su decisión de afincarse en los Estados Unidos la convierte en una de las personalidades hispanas más conocidas del mundo, aunque también la expone todavía más a la vorágine de la fama… y de las críticas. En 1994 edita un disco titulado “Más turbada que nunca” (como véis, la provocación era lo suyo), al que acompaña de un video de baile y ejercicios, y, cómo no, de un nuevo calendario tanto o más insinuante que los anteriores. En un programa de televisión llegó a llorar cuando le dijeron que un niño aquejado de parálisis cerebral recuperó la movilidad al escuchar una de sus canciones, así que decidió encauzar parte de sus energías y ganancias hacia el mundo de la infancia.

En 1995 fue famoso su “divorcio” con Televisa, compañía para la que había continuado trabajando y que le producía o distribuía tanto sus discos como sus calendarios, películas y telenovelas, y su fichaje por la empresa rival, TV Azteca; pero este affaire empresarial palideció cuando, el año siguiente, y después de haber criticado públicamente la inseguridad existente en su país, manifestó su intención de presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de la República Mexicana. Era, de algún modo, la consecuencia de su actividad pública de los últimos años, en los que cada vez más se había ido implicando en asuntos polémicos como el aborto, la prostitución o el intervencionismo yanqui. Sin embargo, la enfermedad de su mentor Sergio Andrade, el hombre en la sombra al frente de todos sus trabajos, la hizo desistir de sus proyectos y anunció su retirada de la vida pública.

Tras casi un año de ausencia, vuelve al trabajo y, asimismo, renueva su colaboración con Televisa (las críticas desde TV Azteca fueron terribles), que le prepara un regreso a lo grande, otorgándole un ambicioso show denominado “XETU Remix”… que, sin embargo, fracasa estrepitosamente. A partir de este momento, comienzan las desgracias para la cantante. En 1998, los padres de una joven llamada Karina Yapor acusan a Gloria Tevi de haber tomado parte en una serie de abusos sexuales infligidos a su hija. Al lado del ya recuperado Sergio Andrade, Gloria huye y durante 2 años nada se sabe de ella. Sobre su paradero corren todo tipo de rumores, desde un posible suicidio a su ingreso en una macabra secta narco-satánica, y finalmente es localizada en Brasil, donde es inmediatamente encarcelada, al igual que Andrade y otra joven que les acompañaba. Se dijo entonces que durante ese tiempo estuvo embarazada, aunque su hija, a la que impuso el nombre de Ana Dalai, habría sido misteriosamente asesinada.

En 2001, estando ingresada en una sórdida prisión brasileña, la Trevi queda embarazada, a pesar de que tenía prohibidas las visitas; ella, en un primer momento, denunció haber sido violada, aunque otras fuentes afirmaron que recibió el esperma de Andrade en una jeringuilla. Lo cierto es que, a pesar de todas las dificultades, optó por seguir adelante con su embarazo, del cual nació su hijo Angel Gabriel. Extraditada a México mientras su retoño iba a vivir con sus abuelos maternos, todavía permaneció un tiempo más en cárceles aztecas, hasta que, en 2004 y después de 5 largos años, fue absuelta y declarada inocente de los cargos de rapto, violación y corrupción de menores, delitos de los que fue culpado íntegramente Sergio Andrade.

Todo un culebrón, ¿eh? Confesaré que no ví entera la entrevista de anoche, pero la simpatía de esta mujer es poco menos que contagiosa, y uno desearía que su vida se hubiera detenido en aquellos primeros años 90 en los que utilizó con habilidad su provocativa imagen pública para apoyar la causa de los más desfavorecidos. En cualquier caso, todavía es joven y tiene por delante una segunda oportunidad para continuar demostrando su valía, tanto artística como personal. Suerte, Gloria Trevi.