martes, 18 de enero de 2022

Píldoras de Cine: ENERO DE 2022 (y II)

 


 

¿Tenéis dolencias, problemas, preocupaciones…?  Espero sinceramente que no, pero, si acaso la respuesta fuese positiva, el farmacéutico de aquí al lado tiene la solución:  nuestras infalibles ¡¡PÍLDORAS DE CINE!!

 


SCREAM 5

11 años después de la última entrega, “Scream 4”, que todavía dirigió Wes Craven y escribió Kevin Williamson, y 26 a partir de la película fundacional de la saga, el enmascarado “Carafantasma” (“Ghostface” en inglés) vuelve a empuñar el cuchillo para hacer de las suyas en la ficticia localidad de Woodsboro.  Cediendo el protagonismo a una nueva hornada de actores (Melissa Barrera, Jenna Ortega, Jack Quaid, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Dylan Minnette), los supervivientes habituales de la franquicia -Neve Campbell, Courteney Cox, David Arquette- retoman una vez más sus papeles al tiempo que los nuevos directores (Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett) y guionistas (James Vanderbilt y Guy Busick) consiguen revivir más que dignamente la esencia de los títulos anteriores, logrando un film ágil y entretenido lleno de acertados toques terroríficos y mucho autobombo cinéfilo y magnificado por una efectiva banda sonora de Brian Tyler.  Tengo que decir que la experiencia de disfrutarla en pantalla grande resultó muy satisfactoria y no me arrepiento para nada de haberle dado una oportunidad.

Calificación: 7 (sobre 10)

 


KING’S MAN: La primera misión

Nuevamente con el londinense de 50 años Matthew Vaughn al mando, la saga “Kingsman” visita de nuevo nuestras pantallas, esta vez a modo de precuela iniciática y con resultados sorprendentes.  Basada en el comic de Mark Millar y Dave Gibbons, esta tercera entrega supera con mucho a la fallida segunda parte (“El círculo de oro”) y vuelve a jugar con efectividad sus bazas de aventura, acción y humor (humor británico, concretamente).  Además, se permite la audacia de jugar con el contexto histórico (básicamente, el estallido de la I Guerra Mundial) para enmarcar una suerte de peripecia a lo James Bond filmada con pulso extraordinario y que cuenta con unos estelares Ralph Fiennes, Rhys Ifans (ese Rasputín saltimbanqui), Djimon Hounsou y Gemma Arterton (una de las chicas Bond de “Quantum Of Solace”).  Muy, muy disfrutable.

Calificación: 7 (sobre 10)

martes, 11 de enero de 2022

Píldoras de Cine: ENERO DE 2022

Todavía con el regusto a bastoncillo en las fosas nasales, aún con el último antígeno reciente, inauguramos el año de los dos patitos de la mejor manera posible:  expendiéndoos una dosis de nuestras aclamadas ¡¡PÍLDORAS DE CINE!!

 


NO MIRES ARRIBA

Adam McKay es un director norteamericano de 53 años de edad que, en sus inicios, formó tándem con el comediante Will Ferrell, del que se “divorció” profesionalmente coincidiendo, casualidad o no, con el despegue de su carrera con títulos como “La gran apuesta” o “El vicio del poder”.  Es innegable la capacidad de convocatoria de McKay en el Hollywood actual (diríase que la plana mayor de estrellas se mata por trabajar con él), pero también he de reconocer que los films que ha dirigido no me desagradan pero tampoco me apasionan.  En el caso de “No mires arriba” (producción de Netflix de la que todo el mundo lleva hablando desde hace semanas, como si fuese la única manera de sentirse visible e integrado en la sociedad), Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence encabezan un reparto estelar en el que también figuran Meryl Streep, Timothee Chalamet, Cate Blanchett o Jonah Hill), McKay recupera la temática clásica del científico que predice el fin del mundo y en principio es ignorado tanto por los poderes fácticos como por los medios de comunicación, aunque en este caso es tanta la carga de ironía y cinismo que el resultado parece asombrosamente real.  El mayor defecto atribuíble a “No mires arriba” es su notablemente excesiva duración (dos horas y media), durante la cual, por desgracia, hay bastantes momentos en los que uno puede aburrirse y, por tanto, desvincularse de los otros muchos instantes que sí resultan afortunados e incluso memorables.  En cualquier caso, nos hallamos ante un producto que, gracias a la presencia de un extraordinario DiCaprio, activista en sus ratos libres, denuncia y condena las políticas desarrolladas por dirigentes megalómanos como Donald Trump, para quienes el poder del presente importa mucho más que el bienestar del porvenir.

Calificación: 7 (sobre 10)

 


REGRESO A HOGWARTS

A finales de 2021, se conmemoraron ¡20 años ya! del estreno de la primera de las películas de Harry Potter, “Harry Potter y la piedra filosofal” (2001).  Con motivo de esta efemérides, Warner Bros. y HBO Max han logrado reunir a buena parte del elenco de la saga, entre los que, cómo no, destacan especialmente unos ya talluditos Daniel Radcliffe (Harry), Emma Watson (Hermione) y Rupert Grint (Ron) que nos obsequian con múltiples anécdotas de los rodajes de las (desiguales) 8 películas que componen la franquicia.  El especial resultante, “Regreso a Hogwarts”, funciona sobre todo a golpe de nostalgia, pero, más que la presencia de algunos de los actores principales, llama la atención que se prescinda del recuerdo a los ya fallecidos Richard Harris o Alan Rickman siquiera mediante entrevistas antiguas, o que no se cite el porqué de las ausencias de Michael Gambon o Julie Walters (ambos aquejados de enfermedades incapacitantes), como si fuese más importante revelar que Emma Watson estuvo enamorada de Tom Felton (Draco Malfoy) que rendir tributo a actorazos que no se merecen ser ignorados.  Pero lo que más me impactó fue el menosprecio y boicot a la mente pensante que había parido todo este universo, la escritora J.K. Rowling, creadora de los personajes y autora de los libros, que, en otra entrevista, cometió el “monumental “pecado” de opinar, opinar que “las mujeres trans no son totalmente mujeres ya que no pueden menstruar y, por tanto, concebir”.  Que el mundo se ha vuelto completamente loco es un hecho constatado, entre otras cosas, por esta (¿imparable?) oleada de bienpensantismo y estupidez que antepone la “corrección” de lo dicho por alguien en su vida privada, a la belleza de su arte o el mérito de su trabajo como creador.

Calificación: 7 (sobre 10)