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lunes, 5 de octubre de 2015

Cine actualidad/ "REGRESIÓN"

Después de la tesis, los otros nos abrieron los ojos

Recuerdo haber sentido toneladas de envidia (sana y respetuosa, por supuesto) de aquel chaval de apenas 23 años que triunfó en los Goya del año 1996, llevándose a casa nada menos que siete estatuíllas.  Unos tanto y otros tan poco…  Yo, que ni siquiera pude exhibir mi segundo mediometraje, y Alejandro Amenábar acaparando premios y elogios de la crítica merced a su “Tesis”.  Pero bueno, el talento es algo que está aún peor repartido que el dinero, de modo que el que lo posée tiene la obligación moral de emplearlo para el bien de la comunidad, y hacer que ésta goce de él…  La estrella de Amenábar continuó brillando álgida durante los años sucesivos, y buena prueba de ello fueron “Abre los ojos” (otro thriller para y por adolescentes que tuvo una excelente carrera comercial) y “Los otros”, un salto al firmamento hollywoodiense que tuvo como productor al mismísimo Tom Cruise y como protagonista a la por entonces esposa de éste, la gran Nicole Kidman.  Ya consagrado como la gran esperanza del cine español y, sobre todo, como un realizador especialista en el género fantástico (que ciertamente se le daba muy bien), el joven hispano-chileno quiso demostrar que, como Steven Spielberg, era capaz de elaborar otro tipo de películas, más dramáticas y sensibles.  “Mar adentro” le dio la razón con creces, pero “Agora” se quedó en las antípodas de lo que habían sido sus primeros trabajos;  temáticamente, estaba claro que eran muy pero que muy diferentes, pero es que sus resultados fueron aún más opuestos:  mientras que “Tesis” era una película barata que había recaudado un quintal merced a que era sumamente entretenida, “Agora” era un tostón carísimo que no logró recuperar la inversión realizada.

Después de un período de reflexión de seis años, Alejandro Amenábar vuelve a las pantallas y lo hace, siguiendo el ejemplo del venerado/odiado M. Night Shyamalan, retornando al terreno que mejor conoce:  el fantástico.  Escrita también por él mismo, “Regresión” está ambientada en la América profunda de principios de los años noventa, época en la que proliferaron las sectas satánicas y la población hipercatólica vivía sojuzgada por el terror.

Con “La semilla del Diablo” de Polanski en la retina, Amenábar incide en ese fenómeno del satanismo de andar por casa, el de los encapuchados que canturrean guturalmente y dibujan cruces invertidas, pero lo hace centrándose en el poder de la sugestión en sí misma, mucho más pernicioso que el de cualquier diablillo desterrado del Averno.  Para contar su historia, nuestro hombre se ha ido a rodar a Canadá, y ha contado con un reparto internacional en el que figuran Ethan Hawke (el padre de “Boyhood”), Emma Watson (la Hermione de “Harry Potter”) y David Thewlis (también visto en la saga del niño mago, donde interpretaba al profesor Lupin).

Sí, han sido seis largos años de espera hasta poder ver el nuevo film del ex niño prodigio de nuestro cine, pero digámoslo ya:  “Regresión” rima con “desilusión”, con “frustración” y con “decepción”.  El film carece de identidad propia, de sello de estilo, y cualquier realizador de cualquier país, más joven o más viejo, podría pasar por ser su autor.  Los diálogos parecen escritos en español, traducidos al inglés y de ahí nuevamente transcritos al castellano;  las situaciones son un trasunto de los tópicos que cualquiera hemos podido ver en mil películas y telefilms.  El secreto del final se desvela mucho antes de lo necesario y sin tener por qué.  Emma Watson no da el pego y Ethan Hawke está bastante exagerado, por no decir sobreactuado.  Sólo la fotografía y la música (del jumillano Roque Baños) destacan un poco en un panorama más bien desolador.  Obviamente no me leerás, Alejandro, pero, si quieres un consejo, haz otra película pronto, pero sin tanta ambición ni tantas pretensiones.  Una película de género, directa, y demuestra que la fama no ha diluído tu imaginación y tu talento.

Luis Campoy

Lo mejor:  David Thewlis, la música, la fotografía
Lo peor:  los tópicos, la impersonalidad, el exceso de ambición
El cruce.  “La semilla del diablo” + “Los creyentes” + “Las dos caras de la verdad”
Calificación:  5,5 (sobre 10)


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