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miércoles, 28 de enero de 2009

Cine/ "REVOLUTIONARY ROAD"


El aparente encanto de la clase media

Revolutionary Road” está gustando mucho, incluso a aquéllos que son incapaces de pronunciar su título para pedirle una entrada a la taquillera de turno. “Vía Revolucionaria” es, creo recordar, el modo en que se denominó la novela de Richard Yates cuando se publicó en España hace unos años. Pero, claro está, titular así a una película puede ser un arma de doble filo, porque uno oye lo de “revolución” y enseguida piensa en “Los Miserables”. Poco de miserables y menos aún de revolucionarios tienen los protagonistas de “Revolutionary Road”, Kate Winslet y Leonardo DiCaprio, al menos en la ficción del film. No hay duda: el principal reclamo de este film no es la novela en que se basa, ni el curriculum de su director Sam Mendes (autor de las estupendas “American Beauty” y “Camino a la Perdidón” y esposo en la vida real de… Kate Winslet), sino, precisamente, el morbo (o no) de volver a ver juntos, doce años después, a los guapos y (todavía) jóvenes protagonistas de “Titanic”, la película más taquillera de la Historia. April (Winslet) y Frank (DiCaprio) Wheeler forman un matrimonio ejemplar y viven una existencia aparentemente feliz en una idílica urbanización llamada precisamente Revolutionary Road. Allí, todas las casas son prácticamente iguales, habitadas por matrimonios jóvenes en los que tan sólo trabajan los maridos y las mujeres realizan las labores domésticas. Cualquiera en su sano juicio sería feliz en un entorno así, en los prósperos Estados Unidos de principios de la década de los 50… Sin embargo, las apariencias engañan y casi nada es lo que parece. Este podría ser el mensaje subliminal de “Revolutionary Road”, que nuevamente se ceba en las miserias de la clase media yanqui, más o menos como sucedía en la citada “American Beauty”, aunque sin el cinismo y peculiar sentido del humor de aquélla. La hipocresía, la masificación social, el aplastamiento del individuo en favor del Colectivo obligado a ser feliz aferrándose al conformismo, el viaje a un destino paradisíaco (París, en este caso) como metáfora de la necesidad de liberación, el adulterio como necesaria válvula de escape, el recurso último al aborto casi como si de un castigo y una condena se tratase… Todos estos temas están presentes en la película, y la resolución de todos ellos es precisa y sutil. Es injusto que “Revolutionary Road” haya sido ninguneada por los académicos de Hollywood, los mismos que ensalzaron “American Beauty”; tal vez la carencia de humor les ha golpeado donde más les duele, una carga de profundidad profundamente dramática contra la falacia del sueño americano. No es casual que el único personaje que se atreve a decir lo que piensa sea precisamente un loco, pero sí es muy sintomático que el actor que lo encarna, Michael Shannon, haya obtenido la única nominación en el apartado interpretativo (ni DiCaprio ni Winslet han sido siquiera considerados, a pesar de que ésta sí ha cosechado diversos premios por su papel). De Shannon tengo que decir, no obstante, que su parecido físico con el gigantesco Richard Kiel (el inolvidable Tiburón, el villano de dientes de acero de “La Espía que me Amó” y “Moonraker”) me hizo temer en más de un momento que no se conformase con ofender a los Wheeler, sino que estuviese a punto de propinarles un bocado de metálica incorrección política. Mucho más delgada que hace doce años (al final tuvo que plegarse a las críticas que se cebaron en ella tras su carnal opulencia en “Titanic”), Kate Winslet, obviamente, borda su personaje, pero a mí quien me sorprendió fue un Leonardo DiCaprio empeñado en convertirse en un gran actor. Por cierto, no sé si alguien más lo ha comentado, pero no sólo DiCaprio y Winslet regresan del reparto de “Titanic”; también les acompaña la entrañable Kathy Bates, que allí interpretara a la insumergible Molly Brown y ahora da vida nada menos que a la madre del loco que sabe leer la realidad que los cuerdos se empeñan en disfrazar de idílica utopía.


Luis Campoy


Lo mejor: Kate Winslet, Leonardo DiCaprio, el guión, la fotografía
Lo peor: que haya sido ignorada en la carrera hacia el Oscar
El cruce:American Beauty” + “Amigos y Vecinos” + "Lejos del Cielo"
Calificación: 9 (sobre 10)

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Una película que me gustó mucho.
Una de las que te mantienen inmóvil, con la mirada puesta en la pantalla. Por lo dura y real.
En mi opinión muy buena interpretación, más de ella, que de él. Bordó el guión.
Habrá quienes crean exagerada esa convivencia entre una pareja, y habrá quienes vean reflejada su vida en ella.
Ellos son la pareja perfecta y feliz ante los ojos de los demás. Pero...,¿cómo se ven ellos?.
Por desgracia, es lo que oímos o leemos a diario en los medios de comunicación. Evidentemente, no nos cuentan "sus vidas"; nos cuentan "sus desenlaces".
Vamos, que nada me hubiese sorprendido, si al principio de la película, hubiera leído algo así como "Basada en hechos reales".

Besitos from Bichito.

Luis Campoy dijo...

Yo debo navegar a contracorriente, porque sigo insistiendo en que, para mí, Leonardo DiCaprio está, como mínimo, tan bien como Kate Winslet.