contenido de la página

Dame tu voto ¡Gracias!

Dame tu voto en HispaBloggers!

lunes, 21 de marzo de 2011

Cine actualidad/ "EL RITO"


Exorcistas del siglo XXI



Uno de los mejores modos de promocionar una película sigue siendo, hoy día, la confección de un trailer llamativo. El de "El rito" me impactó positivamente desde el primer visionado, convirtiendo en interesante y atractivo un film cuyo cartel, de puro tramposo (representa a Anthony Hopkins con un gesto inequívocamente calcado de "su" doctor Hannibal Lecter de 2El silencio de los corderos”), en otras circunstancias me hubiera hecho huir.



Cuenta "El rito" la historia de un joven que se mete a cura careciendo de Fe, tan sólo por buscar alguna salida a una existencia desilusionante. Sin embargo, mientras cursa sus estudios sacerdotales, entra en contacto con un viejo exorcista que le descubre una inquietante realidad: el hecho de no creer en Dios y en el Demonio, no supone en ningún caso ser inmune a su influjo...



"El rito" guarda no pocos puntos comunes con la más celebrada película del subgénero de posesiones demoníacas, es decir, "El exorcista", la adaptación de la novela de William Peter Blatty que realizó William Friedkin en 1973. El protagonista es un sacerdote poco convencido del poder de los sacramentos, que ha perdido a su madre, y que, en el momento más inoportuno, entra en contacto con un exorcista veterano, al que se vé obligado a ayudar en una lucha demoledora contra el Maligno, o, lo que es lo mismo, contra el Mal que habita en lo más hondo de su Sér.



Lo malo de "El rito", en oposición a "El exorcista" , es que carece del sólido soporte literario de aquélla, además de que, definitivamente, ni el realizador Mikael Hafstrom tiene el talento de Friedkin ni el público de hoy en día es igual de susceptible que el de los años setenta del pasado siglo. Todo en "El rito" es un espejismo light, un quiero y no puedo artístico-semántico. Una puesta en escena fría y aséptica, lo mismo que la interpretación del sosísimo protagonista, Colin O'Donoghue, va derivando de un arranque prometedor a un desenlace de lo más previsible e insípido, pasando por unas cuentas secuencias (los exorcismos) en las que el director tiene la misma sutilidad que un elefante en una cacharreria. O sea, si realmente el joven sacerdote quiere creer que la posesión demoníaca no es sino una enfermedad psicológica, ¿a qué viene ese despliegue de maquillajes diabólicos que incluyen pústulas varias, venas que se hinchan, rostros putrefactos y ojos enrojecidos? Con la certeza de la posesión tan irreversiblemente explicitada a los ojos del público, el conflicto no es tal, la duda brilla por su ausencia y todo se reduce a un pase de modelos de imágenes icónicas de lo satánico. Por no hablar del ridículo personaje encarnado por Alice Braga, una periodista seglar que tiene el dudoso privilegio de presentar batalla al Bajísimo (digo yo que el opuesto al Altísimo se puede llamar así, ¿no?). Eso sí, Anthony Hopkins realiza otra gran interpretación (hasta que el maquillaje le resta protagonismo), y siempre se agradece la presencia de secundarios como Rutger Hauer y Ciarán Hinds.



Un film flojito, que promete mucho y da poco, que pudo haber abordado el dilema de la posesión satánica desde un punto de vista científico y realista pero prefiere sucumbir al efectismo fácil de lo terrorífico y ramplón.



Luis Campoy



Lo mejor: Anthony Hopkins


Lo peor: los risibles efectos especiales “satánicos”, mil veces vistos


El cruce: “El exorcista” + “Angeles y Demonios” + "El corazón del Angel"


Calificación: 5,5 (sobre 10)

1 comentario :

Vertov dijo...

No se si es por la genialidad de "El Exorcista" pero ultimamente todas las películas sobre posesiones demoníacas me parecen burdos intentos o imitaciones.

Y mira que acudo al cine con la mente abierta y sin querer comparar, pero da la casualidad que "Poseidos" con Wynona Ryder y "El exorcismo de Emily Rose" me dejaron más bien frío.

Parece que "El Rito" se une a la lista ¿Será que El Exorcista era tan genial, sobria, minimalista y convincente que todo a su lado parece un artificio, o será que simplemente estas son malas películas?

Un saludo, Luis.