Cine en el recuerdo/ "PERSIGUIENDO A AMY"


 Amor de historieta


Hoy quiero traeros una inteligente muestra de cine independiente norteamericano, una cinta llena de humor y ternura que en 1998 se proclamó ganadora del prestigioso premio Independent Spirit en la categoría de Mejor Guión Original.

 

Persiguiendo a Amy” fue el tercer film del joven guionista y director Kevin Smith, que cuatro años antes se había dado a conocer a nivel cinéfilo con una peliculita gamberra e iconoclasta que se llamaba “Clerks”.  Ya por aquel entonces llamaron la atención los ingeniosos diálogos y las situaciones jocosas que el muchacho (tenía entonces 24 años) planteaba, si bien es cierto que las expectativas quedaron algo defraudadas cuando su segunda película, “Mallrats” supuso un considerable paso atrás.

 

Con su tercer largometraje (que completaba, con “Clerks” y “Mallrats” la autodenominada “Trilogía de New Jersey”), Smith volvía a pisar firme y componía su mejor trabajo hasta la fecha, pues recuperaba el ingenio y el humor corrosivo de su primera obra y además le insuflaba un aliento romántico que en ocasiones llegaba a conmover.

 

Ben Affleck, el protagonista de “Persiguiendo a Amy”, interpreta a Holden (un nombre que ya en sí mismo es todo un homenaje a Holden Caulfield, el personaje central de la novela de culto de J.D. Salinger “El guardián entre el centeno”), un dibujante que acude a una convención de comics junto con su inseparable compañero Banky (Jason Lee, ganador también del Independent Spirit como Mejor Actor Secundario), con el cual forma un inspirado tándem creativo, además de una amistad a prueba de (casi) todo.  En medio de una conferencia sobre el mundo de la historieta (todo un negocio en Estados Unidos, donde compañías como Marvel, Image y D.C. mueven anualmente cientos de millones de dólares), en la que se vierten ácidas referencias acerca de “La Guerra de las Galaxias” y “Archie”, Holden conoce a Alyssa (Joey Lauren Adams), una artista rubia por la que se siente irremediablemente atraído.  Naturalmente, el chico tratará por todos los medios de conquistarla, pero (¡ay!) la guapa Alyssa se confiesa lesbiana, y no tiene ningún interés en mantener una relación sentimental con ningún hombre.

 

Aquí podría haberse terminado una historia convencional, pero afortunadamente ésta no lo es; Holden decide no rendirse, y, a pesar de la desaprobación de Banky (que considera a Alyssa como una especie de rival en la atención de Holden), inicia una incansable operación de acoso y derribo que, a juzgar por el tesón y la paciencia de nuestro héroe, tiene el éxito garantizado... ¿o no?.

 

El amor, la amistad y el sexo son los tres pilares sobre los que se asienta este tercer guión de Kevin Smith, pero hay otras constantes de su obra que nuevamente se repiten aquí, como su devoción por los comics (en “Mallrats” tenía una aparición especial el venerable Stan Lee, el alma mater de Marvel y creador de personajes tan populares como Spider-Man, la Patrulla-X o Los Cuatro Fantásticos).  Por cierto, el propio Smith aparece como actor en “Persiguiendo a Amy” (da vida a Bob “el Silencioso”, un personaje que ya salía en “Mallrats”), lo cual certifica su implicación total en el proyecto, puesto que, además de escribir y dirigir, también participa en el montaje.  Un elemento fundamental del cine de Smith es la fidelidad a un equipo técnico y artístico constante, pues tanto Ben Affleck y Jason Lee como Joey Lauren Adams (que en la vida real es la novia del realizador) ya aparecían en “Mallrats”.  Es, salvando las distancias, el mismo “cine de amiguetes” que en España practican Álex de la Iglesia o Santiago Segura.

 

El romanticismo y la ternura imperan en “Persiguiendo a Amy”, aunque a veces aparezcan soterrados bajo unos diálogos hilarantes pero llenos de palabras algo soeces que pueden ofender a algunas mentes demasiado políticamente correctas, pero lo cierto es que la forma de hablar y de pensar, la idiosincrasia de toda una generación, está sumamente bien reflejada.

 

Como curiosidad, apuntar que el protagonista Ben Affleck (reciente ganador, junto con Matt Damon, del Oscar al Mejor Guión Original por “El indomable Will Hunting”, en la que también actúa) aparece con barba en el film, pero completamente rasurado en los carteles promocionales.  Y una cifra:  la película costó apenas 250.000 dólares, y en 20 semanas había recaudado casi 12 millones (48 veces su presupuesto).  No cabe duda de que el llamado cine “Indie” (diminutivo de “Independiente”) goza de buena salud (a pesar de que detrás de “Persiguiendo a Amy” aparece toda una major como Miramax, filial de la Disney), y prueba de ello es que el mismo mes (Noviembre de 1997) que se estrenaba este film lo hacían también “El impostor”, “Exceso de equipaje”, “Big Night” y “La increíble y verdadera historia de dos mujeres enamoradas”, todos ellos más o menos independientes.


Luis Campoy

Calificación: 8,5 (sobre 10)

Nota: El texto original de este artículo fue el que se publicó en el folleto que se distribuyó en sala cuando se proyectó "Persiguiendo a Amy" por el CineClub Paradiso de Lorca en 1988)

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