Cine actualidad/ "OPPENHEIMER"


El destructor de mundos

El día 20 de Julio de 2023, además de por cierto macroconcierto de la banda Iron Maiden en Murcia (en el que yo estuve), pasará a la Historia por haber dado a luz el fenómeno cinematográfico bautizado como “Barbenheimer”, esto es, el estreno simultáneo de dos de las películas más esperadas del año: “Barbie” de Greta Gerwig y “Oppenheimer” de Christopher Nolan.  A nivel cuantitativo, el duelo se ha saldado con una victoria incontestable de la muñeca (mil millones de dólares recaudados en apenas tres semanas), pero, a efectos cualitativos, el biopic del “padre de la bomba atómica” ha triunfado rotundamente entre la comunidad estrictamente cinéfila.

Julius Robert Oppenheimer nació en 1904 en Estados Unidos y estudió Química y Física tanto en su país natal como en diversas universidades de Inglaterra y Alemania.  En 1928 comenzó a dar clases en la Universidad de California, y en 1942 fue nombrado director del “Proyecto Manhattan”, destinado a lograr la fabricación de una bomba atómica que pusiera fin a la II Guerra Mundial.  La película que ha dirigido Christopher Nolan (nacido en 1973 y realizador de “Memento”, “Origen”, “Interstellar” o la “Trilogía del Caballero Oscuro”) se centra tanto en la consecución de la citada bomba como en la investigación gubernamental que se llevó a cabo posteriormente, una vez evaluados los millares de víctimas registrados en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.  Con una duración exacta de tres horas, “Oppenheimer” no sigue una narrativa lineal, sino que se van alternando las distintas épocas que abarca, con predominio del blanco y negro para los sucesos posteriores a la explosión nuclear.  Naturalmente, 180 minutos son muchos minutos para cualquier película, y más para una que no se apoya en la acción a raudales, pero los logros estrictamente cinematográficos de este film trascienden con mucho los peajes de su evidente exceso de metraje.  Desde mi punto de vista, nos hallamos ante una de las películas más importantes de los últimos años, por su manera de utilizar los mecanismos del Séptimo Arte (fotografía, música, color, sonido…) para contar una historia sobre lo que no deja de ser un experimento científico que nos es narrado a la manera de un thriller que en ocasiones roza lo terrorífico:  Me he convertido en la Muerte, en el destructor de mundos”, es la frase, repetida en varias ocasiones por el propio Oppenheimer, que resumiría este concepto.  Cillian (“Peaky Blinders”) Murphy lidera con soltura digna de Oscar un reparto multiestelar en el que destacan Robert Downey Jr. (también oscarizable), Emily Blunt, Matt Damon, Florence Pugh, Josh Hartnett, Rami Malek o Jason Clarke, golosina muy atractiva para atraer a las salas a un público al que recomiendo no esperar a disfrutar de esta cinta en la precariedad de una plataforma televisiva.  Creo sinceramente que Christopher Nolan ha construido una obra magna en todos los sentidos, con un mimo exquisito en los encuadres, en la composición de planos, en el montaje, con una música extraordinaria (compuesta por Ludwig Göransson) y un sonido excepcional tan bien utilizado que una bomba atómica logra ensordecernos sin necesidad de ser audible. 

Luis Campoy

Calificación: 9 (sobre 10)

Nota:  Este artículo lo publiqué inicialmente en el número de Septiembre de 2023 de la revista "La Placeta de Lorca"

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