Cuento de Navidad con canciones
Cuando el escritor británico Charles Dickens publicó “A Christmas Carol”, es decir, “Cuento de Navidad” en 1843, tenía 31 años y ya era conocido por “Oliver Twist” o “Nicholas Nickleby”. El relato obtuvo una inmensa popularidad y no tardó en convertirse en obra teatral, tras lo cual llegó al cine a principios del siglo XX, realizándose entre 1901 y 1951 hasta 7 películas, una de ellas española, resultando la más conocida de ellas la de 1938 con Reginald Owen como protagonista. En 1970 y como consecuencia del éxito obtenido por “Oliver!” que había dirigido Carol Reed, se pensó en volver a llevar a la pantalla “Cuento de Navidad”, sólo que convirtiéndolo en un musical con canciones de Leslie Bricusse, el famoso compositor de “Goldfinger”, “Sólo se vive dos veces, “Dos en la carretera”, “Doctor Dolittle” o “Adiós Mr. Chips”. Bricusse no sólo escribió la música y la letra de las canciones, sino que asimismo redactó el guión, manteniendo la ambientación victoriana y el archiconocido argumento de la redención del odioso prestamista Ebenezar Scrooge, al que una Nochebuena visitan los fantasmas de las Navidades pasadas, presentes y futuras, brindándole la oportunidad de cambiar su vida. El veterano Ronald Neame, que había sido director de fotografía en clásicos como “Breve encuentro” o “Cadenas rotas” (por cierto, otra versión de Dickens, en aquel caso de “Grandes esperanzas”) fue contratado como realizador, y el papel de Scrooge se otorgó al joven Albert Finney (“Dos en la carretera”, “Tom Jones”), que apenas tenía 34 años y tuvo que ser caracterizado para representar el doble de edad.
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Albert Finney, maquillado para parecer un anciano avariento |
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Alec Guinness es el fantasma de Jacob Marley |
“Scrooge” fue el
título que se le dio a esta espectacular versión de la mítica dickensiana, pero en España se le añadió
un agradecimiento tomado de la canción que se hizo más popular, “Thank You Very Much”, de modo que se
estrenó como “Muchas gracias, Mr. Scrooge”. Yo la vi de pequeño en el salón de actos de
mi colegio, y, posteriormente, hubo una época en la que las televisiones la
desempolvaban cada Navidad, hasta que poco a poco ha ido quedado semi olvidada,
lo cual es una auténtica pena. Para mi
es, con mucho, la mejor versión de “Cuento
de Navidad”, y la única que me apetece realmente revisar. No sólo valoro la excepcional interpretación
de Albert Finney, sino que me
encantan las aportaciones de Edith Evans
como el Fantasma de las Navidades Pasadas, Kenneth
More (futuro “Padre Brown”) como
el Fantasma de las Navidades Presentes y, sobre todo, el gran Alec Guinness (años antes de
convertirse en Obi Wan Kenobi) como el terrorífico Jacob Marley. La ambientación y vestuario son de auténtico
lujo, las canciones no son geniales pero no estorban y el esperanzador final, a
semejanza del de “Qué bello es vivir”,
me da siempre ganas de intentar ser una persona mejor.
Luis Campoy
Calificación: 7 (sobre 10)
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