Series de televisión/ "FROM"


Como sigo siendo, sobre todo y ante todo, un cinéfilo empedernido de la peor especie, de ésos que sólo son felices apalancados en la butaca de la sala a oscuras con las palomitas en la mano, he de confesar que veo muy poquita televisión.  Pero hace unas semanas, no sé por qué extraña casualidad, apareció ante mis ojos un comentario acerca de una serie que, según se decía, combinaba el terror de “La maldición de Hill House” con el misterio psicológico de “Perdidos”, y eso despertó mi curiosidad.  El único episodio que vi de “Perdidos”, y no entero, fue el último, pero “Hill House” me entusiasmó (al igual que su pseudo secuela “La maldición de Bly Manor”), de modo que me puse manos a la obra y, pocos días después, me dispuse a ver el primer episodio de la temporada 1 de “From”, a la que, por cierto, en España se la ha tratado de rebautizar (en vano) como “Origen”.  Producida por Epix TV (ahora conocida como MGM+) para HBO, “From” es una creación de John Griffin, Jack Bender y Jeff Pinkner, los dos últimos veteranos asimismo de la citada “Perdidos”, oficiando Bender como realizador de varios episodios, entre ellos, el primero (y, sin duda, mejor).  Como digo, no he visto “Perdidos” (la tengo anotada en mi eterna carpeta de asuntos pendientes), pero si esa famosa serie de J. J. Abrams y Damon Lindelof puede considerarse como madre putativa de “From”, mi curiosidad e interés se han disparado ostensiblemente…

 

En un pueblo perdido en alguna parte indeterminada de Estados Unidos, el sheriff Boyd (Harold Perrineau) patrulla por las calles polvorientas tocando una campana justo antes de la puesta de sol, conminando a todos los habitantes a que se encierren en sus casas de inmediato.  Unos minutos antes, la familia Matthews (Jim, Tabitha, Julie e Ethan), que recorre ingenuamente esa parte del país a bordo de su roulotte, encuentra en su camino un árbol caído que les impide el paso y les obliga a retroceder, recalando en el pueblo antes citado del que, por mucho que lo intentan, ya no podrán salir.  Porque de eso se trata, al fin y al cabo, de una suerte de alusión a la buñuelianaEl ángel exterminador”, una situación opresiva, un bucle interminable del que no se puede escapar.  Por si fuera poco, en el instante en que anochece, del espeso bosque circundante surgen unas amedrentadoras criaturas con apariencia humana que masacran salvajemente a todo aquel que se cruza en su camino.  El arranque de ”From” es espléndido, inolvidable y adictivo.  Pocas veces se ha visto tanta violencia y tan gore, y con una niña inocente como impensable víctima.  Parecería que esos brotes sanguinarios van a ser la constante, pero cada vez se van espaciando más y más, y mucho más…  Como contrapartida, la serie cuenta con una fauna de personajes con los que no puedes evitar empatizar, así como con la espléndida caracterización de sus actores, con mención especial al sacerdote Padre Khatri (Shaun Majumder), la carismática Donna, líder de quienes se refugian en una finca alternativa conocida como La Colonia (Elizabeth Saunders), el ya citado Jim Matthews (Eion Bailey), deseoso de buscar una explicación donde parece no haberla, la desquiciada Sara, ¿víctima o villana? (Avery Konrad), la abnegada doctora Kristi (Chloe Van Landschoot) o el desconcertante Victor (Scott McCord), la persona que más tiempo lleva prisionera en la dantesca villa.

 

La primera temporada de “From” consta de diez episodios, en la mayoría de los cuales no pasa nada, pero estás tan enganchado a sus personajes y a su hipnotizador misterio que la inacción acaba no suponiendo ningún problema.  Entonces, dosificadas con cuentagotas, acontecen algunas megaestupendas escenas de acción que te hacen flipar y babear (el ata   que a La Colonia es extraordinario), y, por encima de todo, el maravilloso sheriff al que da vida Harold Perrineau (ayudado por el fantástico doblaje de Eduardo del Hoyo) se convierte en la gran atracción, el gancho al que te aferras inconscientemente.  Sin darte cuenta, con una última entrega en la que no se resuelve ninguna trama y todo queda en el aire, la temporada Uno se acaba, y la Dos comienza como si se tratase simplemente del episodio número once, y nuevamente con los mismos títulos de crédito ilustrados con la oscura versión del “Qué será, será” de la hitchcockianaEl hombre que sabía demasiado” que realizan The Pixies.  En realidad, parece que nos hallamos ante una prolongación de lo ya conocido, que sigue las mismas pautas y apenas se limita a aportar algunos personajes nuevos (los pasajeros de un autobús) y a acumular misterios sin explicación y teorías descabelladas que pretenden desentrañarlos.

 

Soy de los que prefieren una ambigüedad inteligente a una explicación estúpida.  Vamos, mil veces.  Por fortuna, al final de la segunda temporada de “From” todavía no se ha producido ninguna revelación alucinada, y por tanto cabe la esperanza de que la tercera temporada mantenga con vida a los mejores personajes (¡qué pena que ya no vaya a estar el monstruo sonriente que bordaba el actor Jamie Maguire!) y siga deleitándonos con buenos diálogos aderezados con momentos granguiñolescos que nuestro entrañable Sheriff Boyd sabrá cómo reconducir con su inacabable y peculiar sentido común.

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