viernes, 4 de enero de 2019

Cine actualidad/ “TIEMPO DESPUÉS”


Secuela espiritual

Durante el ya lejano 2018, acudí al cine a ver un montón de películas españolas.  Algunas de ellas me deslumbraron técnica y artísticamente (“El reino”, “Todos lo saben”), otras me divirtieron y entretuvieron (“Campeones”, “La sombra de la ley”, “Durante la tormenta”), otras me dejaron indiferente (“Superlópez”, “Los futbolísimos”) y otras (lógicamente, que de todo tiene que haber en la viña del Señor) me produjeron algún que otro retortijón cinematográfico (“Ola de crímenes”).  El caso es que, como hago todos los años, no sólo hablo y/o escribo sobre cine español, sino que, además, lo hago tras haber pagado religiosamente la preceptiva entrada, que es una forma muy saludable de contribuir al sostenimiento de nuestra industria.

La primera película que he visto en el cine en este prometedor 2019 ha sido también española, concretamente “Tiempo después”, que ha dirigido el ya venerable director manchego José Luis Cuerda (71 años).  Cuerda tiene en su haber varios títulos interesantes (“El bosque animado”, “La lengua de las mariposas”, “La marrana”) y, sobre todo, es recordado por haber realizado una de las obras cumbres del surrealismo español:  Amanece que no es poco”, película que con el paso del tiempo ha ido aglutinando en torno a ella una creciente legión de adeptos.  Ahora que “Amanece…” acaba de cumplir treinta años, Cuerda se ha decidido a rodar lo que define como una “secuela espiritual” de aquella, una continuación que discurre en el mismo universo aunque varios milenios después.

Lo primero que tengo que confesar es que no soy uno de esos “amanecistas” que adoran la película de 1988, la han visto cientos de veces y se saben de memoria todos sus descacharrantes diálogos.  Yo la vi, primero en el cine y posteriormente en algún pase televisivo, la compré en DVD y la guardé en mi videoteca en el apartado de “Comedia”, y ahí ha seguido hasta ahora en espera de que surgiera alguna irresistible apetencia (que todavía no se ha producido).  En cuanto a “Tiempo después”, reconozco que haberla elegido como primera película del diecinueve es algo que ahora me frustra y me genera un sincero arrepentimiento.

Decir que no me gustó “Tiempo después” sería quedarme corto.  Desde el primer segundo de metraje hasta el último (mediados los títulos de crédito, durante los que abandoné la sala), la película de José Luis Cuerda se me atragantó irremisiblemente y sólo me deparó sensaciones negativas.  No me reí ni una vez, ninguno de sus gags me hizo maldita la gracia, no me agradaron sus obvias y muy torpes metáforas y parábolas socio-políticas (en las que todos los estamentos que configuran nuestro país son vapuleados sin cuartel) y sus escasos noventa y cinco minutos se me hicieron eternos, insoportables.  Pocas veces una película me había inspirado un rechazo, una animadversión tan totales y absolutos.  Quizás fuera simplemente que no pude o no supe conectar con esa clase de ¿humor? que se supone que Cuerda domina a la perfección, o tal vez sea cierto que esta vez el maestro ha pinchado en hueso y ha facturado un engendro soso y descafeínado (no, esto último seguro que no, que todas las críticas están siendo muy positivas y esos críticos tan cualificados y entendidos es imposible que estén equivocados).

Ni siquiera el espectacular reparto del film (que incluye, entre otros, a Antonio de la Torre, Roberto Alamo, Blanca Suárez, Miguel Rellán, Manolo Solo, Secun de la Rosa y los televisivos Andreu Buenafuente, Berto Romero y Arturo Valls) consiguió amenizar una tarde que me resultó particularmente incómoda y desagradable, y es que esa pléyade de talentosos intérpretes se ven obligados a interpretar ridículos y estúpidos personajes que dicen, una tras otra, una ristra de frases que aspiran a ser trascendentales pero que convierten en magistrales los diálogos del más humilde especial navideño de José Mota.

En resumidas cuentas:  si los “amanecistas” nunca me han tenido entre sus filas, los “tiempistas” mejor que no me esperen.

Luis Campoy

Lo mejor:  nada
Lo peor:  desaprovechar, uno tras otro, a alguno de los mejores actores de este país
El cruce:  paso de calentarme la cabeza
Calificación:  4 (sobre 10)

1 comentario:

Alí Reyes dijo...

al menos colaboras con el cine español comentando y pagando la entrada