“No hay
artistas de derechas. El artista de
derecha simplemente no existe. Lo que hace
falta para ser artista es la empatía. La sensibilidad. No la ves en la derecha. Para la sensibilidad hace falta, cómo te
diría, casi una cuestión genética”.
Pero no os vayáis
todavía, que aún hay más. Le pregunta el
entrevistador por la situación de polarización que se vive actualmente, y Jaenada
dice que el problema es que en España los partidos políticos ya no representan
las ideologías que les auspiciaron: “Un
amigo me dijo un día: ‘He votado a la izquierda’. Y había votado al PSOE. ¿Tú
crees que el PSOE, monárquico, vistiendo con traje y corbata, es izquierda? Pues no. El PSOE es centro derecha. El PP,
derecha de toda la vida. Y Vox, extrema
derecha. La izquierda somos nosotros. Y extrema izquierda son mis colegas que son
anarkas.”
Con respecto al
auge de partidos como VOX, afirma que “es lo peor que nos puede pasar" y avisa de que “hay que tomar medidas
de forma urgente. O ponemos fin a
ésto, o va a haber un problema. Como
artista no estoy detrás de posicionarme, pero que no se confunda nadie. Porque además lo llevo con orgullo. Llevo
con orgullo la lucha antifascista. Con
orgullo y en la sangre”.
Pero la frase que
me parece más inquietante es esta última: “El
fascista se ha quitado la máscara y el republicano también tiene que hacerlo. Ahora todos nos quitamos la máscara. A ver qué pasa ahora. A ver
si volvemos al 36, me cago en Dios”.
Todo lo dicho al
parecer acontece en el marco de la promoción de una serie, “La Suerte”, que Jaenada protagoniza
interpretando a un torero (sic). Y, claro,
se supone que el hombre pretende darle difusión a su trabajo, es decir, atraer
al público potencial que debería encumbrar la obra. Pues no sé, a mi me parece que ofender a la mitad
de los españoles no causa precisamente pasión por lo que haces para ganarte la
vida, pero, por suerte, yo defiendo siempre que hay que distinguir entre la persona y el personaje, entre el artista y su obra.
Jaenada es un
gran actor, lo afirmo y lo aplaudo, pero como persona me causa hasta
miedo. Auténtico miedo. En primer lugar, porque parece que, para él,
todo el que no piensa igual que Pablo iglesias, Irene Montero, Ione Belarra,
Gabriel Rufián y compañía son “de derechas”, y, por lo tanto, “fascistas”. Eso sí es polarizar, amigo. “Yo soy
de izquierdas, luego yo estoy en el bando correcto. Pero tú, que no eres de izquierdas, estás en
el bando equivocado. Y, como estás
equivocado, y tus correligionarios fachas están equivocados, los de izquierdas y
nuestros socios anarquistas tenemos que tomar medidas contra vosotros”. Ese es el mensaje que transmiten caballeros
como éste. Y ¿cómo piensa evitar el (lamentable)
crecimiento de Vox?: pues insinuando el malhadado recurso a la violencia, que
eso fue lo que pasó en 1936 cuando estalló la Guerra Civil.
Me desgañito de tanto proclamar el diálogo como única solución posible para dirimir los problemas. Diálogo. yo te escucho a ti y tú me escuchas a mi. Si nos convencemos mutuamente y conseguimos llegar a un acuerdo, perfecto. Si no, tú te vas por tu lado y yo me voy por el mío. Pero ¿quién eres o te crees que eres tú para decirle a los demás lo que tienen que pensar, y amenazar con “tomar medidas” si lo que piensan ellos no es lo mismo que piensas tú?.
En cuanto a lo de
que “no hay artistas de derechas”, creo que es facilísimo desmontar tamaña estupidez. Por pura lógica estadística, tiene que haber
la misma cantidad de artistas de pensamiento diestro que zurdo. Otra cosa es que dichos artistas,
lógicamente, no se atreven a manifestarse con libertad en público, porque, tal
y como está la industria, se necesitan todo de tipo de subvenciones y, hoy por
hoy, quien subvenciona es el gobierno del PSOE. Además, no hay que olvidar que
a los artistas que se han posicionado más o menos claramente “a la derecha”
(léase Plácido Domingo, Nacho Cano, Bertín Osborne, José Manuel Soto, Miguel
Bosé, recientemente Julio Iglesias…) les acaban pasando “cosas” que deterioran
gravemente su imagen pública, en algunos casos de forma irreversible. De modo que, amigo Oscar, yo estoy convencido
de que hay tantos actores de derechas como de izquierdas, pero simplemente
prefieren no desvelar su ideología tan valientemente como haces tú, a quien te
deseo, en lo profesional, todos los éxitos que te mereces.

Comentarios