Deportes/ "SIEMPRE GANAN LOS SEPARATISTAS"


 

Ya no sé cómo decirlo: “soy” del Barça.  Es decir, no soy socio, no soy propietario, pero soy simpatizante.  Me gusta el estilo de juego de ese equipo, me gusta desde que llegó Johan Cruyff en 1973.  A pesar de todo y a pesar de todos, es “mi” equipo desde la niñez.  Confesarlo de esta manera inocente y casi infantil debería ser suficiente para certificar por qué un tipo que ha nacido en Alicante y vive en un pueblo de Murcia no se pierde nunca un partido del Barcelona y vive cada uno de esos encuentros como un auténtico acontecimiento.  Pero hay quienes no lo entienden o no lo quieren entender.  El comentario que me hicieron ayer (“Siempre ganan los separatistas”) demuestra de qué forma la gente pretende mezclar conceptos y provocar en ti una única reacción: culpabilizarte, hacer que te avergüences de sentir como sientes.  Yo soy español y me siento tan español como cualquiera, pero, pudiéndome gustar el Real Madrid, el Manchester City, el Bayern de Munich o el AC Milan, me gusta un equipo que viste de azul y grana.  ¿Soy por eso mejor que otro cualquiera?  Evidentemente, no.  ¿Soy acaso peor?  Creo que tampoco.  Y ya está bien.  Ya está bien de que, automáticamente, después de cada “Parece mentira que, siendo español, seas del Barça”, venga, acto seguido, un “Hala Madrid”.  Me pregunto por qué es tan difícil convivir, respetarse, aceptarse.  Por qué no admitimos simplemente que, por no gustarnos las mismas cosas, no dejamos de ser personas, series sintientes que sólo pretendemos disfrutar sin hacer daño a los demás.  Por cierto, qué diferente es leer u oir hablar de un mismo hecho desde perspectivas radicalmente diferentes.  Ayer el Barcelona le ganó al Madrid la Supercopa de España, se la ganó por un gol de diferencia y porque fue un poco (al menos un poco) mejor.  Sin embargo, la inmensa mayoría de los medios de comunicación cuya sede social está en Madrid pretendían convencernos a todos de que los ganadores morales fueron el técnico Xabi Alonso y, por añadidura, el Real Madrid.  Según parece, sólo por el hecho de haber perdido por apenas un gol de diferencia y por no haber sido arrollados por la maquinaria blaugrana y aplastados por su rodillo implacable, su logro era poco menos que una victoria.  A ver, si, tras un partido de estas características, pretendes objetividad e imparcialidad, es absurdo leer el Sport o el Mundo Deportivo si eres de un bando, o el Marca o el As si simpatizas con el otro, y lo hago extensivo a hacer un seguimiento similar en televisiones como TV3 o Barça One o TeleMadrid o Real Madrid TV.  Pero sería menester que los medios teóricamente generalistas como la SER, la COPE, El País, El Mundo, Antena 3 o Cuatro tratasen, al menos, ellos sí, de mostrarse un poquito imparciales, por mucho que la mayoría de sus periodistas hayan nacido y crecido en la Capital de España.

Comentarios

FRANCISCO MARTINEZ ha dicho que…
¿Imparcialidad en esta sociedad polarizada, pueril y epidérmica? Muy complicado. Excelente artículo como es costumbre en este blog. Desde un madridista mi más sincera enhorabuena. Ganó el mejor. Por cierto, Xabi es ya otro técnico más en la trituradora de Florentino. Un saludo
Luis Campoy ha dicho que…
Pues, sí, mi querido Francisco, escribí el artículo por la mañana cuando parecía que Xabi Alonso había logrado salvar los muebles a pesar de la derrota, y, apenas unas horas después, lo destituyeron... y sustituyeron. El ciclo de la vida, que no se detiene.