lunes, 18 de octubre de 2021

Cine actualidad/ “EL BUEN PATRON”

Oh balancé, balancé

 


El buen patrón

España, 2021

Director y Guión:  Fernando León de Aranoa

Productores: Fernando León de Aranoa, Jaume Roures

Música: Zeltia Montes

Fotografía: Pau Esteve Birba

Montaje: Vanessa Marimbert

Reparto: Javier Bardem (Julio Blanco), Manolo Solo (Miralles), Almudena Amor (Liliana), Sonia Almarcha (Adela), Oscar de la Fuente (Jose), Fernando Albizu (Román), Mara Guil (Aurora), Celso Bugallo (Fortuna), Tarik Rmili (Khaled)

Duración: 120 min.

Productora: Reposado Producciones, Mediapro

 

Hace unos días, os hablaba de “Madres paralelas” (2021), la por el momento última película de Pedro Almodóvar, un film incuestionable desde un punto de vista artístico pero que, argumentalmente, es víctima de esa oleada de corrección y bonhomía tan tristemente de moda, desarrollando un discurso tan maniqueísta en favor de la izquierda, el progresismo y la bisexualidad que a ratos parece un panfleto político.  Por suerte, el madrileño Fernando León de Aranoa ha sabido ser mucho más sutil y comedido a la hora de desarrollar su octavo largometraje, “El buen patrón”, que protagoniza nuestro internacional Javier Bardem.

 

Julio Blanco es el propietario de una empresa dedicada a la fabricación de balanzas, negocio que ha heredado de su padre.  Julio considera que el hecho de continuar el legado familiar le convierte en una especie de padre/patrón de sus empleados, lo cual le otorga el derecho de disponer sobre sus vidas profesionales pero también sobre las personales…

 

Hace ya 25 años, un joven guionista y realizador que había nacido en 1968 sorprendió a todo el mundo con la estupenda “Familia” (1996), a la que seguirían “Barrio” (1998), “Los lunes al sol” (2002) o “Princesas” (2005).  Interesado y comprometido con temas de calado social, León vuelve a ocuparse en solitario del guión de “El buen patrón”, título que de alguna manera conjuga los de “El buen pastor” (Robert de Niro, 2006) y “Padre Padrone” (Hermanos Taviani, 1977).  El personaje central, Julio Blanco, se considera el patriarca de la familia que conforman todos sus trabajadores, y se arroga poderes plenipotenciarios como conceder la vida (contratar a quien se le antoja) y la muerte (despedir a los que se le antojan prescindibles) y ejercer el derecho de pernada sobre toda aquella becaria que le resulta apetitosa.  Narrada con un finísimo humor negro y unos diálogos acertados que convierten, como suele suceder en esta España nuestra, la corrupción en simpática campechanía, la película sorprende en todo momento porque su aparente falta de pretensiones se basa en un insólito dominio de todas las técnicas narrativas, con especial atención a los travellings y planos secuencia.

 

En cuanto a Javier Bardem, “El buen patrón” debería ser de obligada visión para quienes le desprecian por sus posicionamientos ideológicos.  Porque, independientemente de cómo piense o actúe en su vida cotidiana, como intérprete Bardem demuestra ser un auténtico iluminado, y en esta película se sale.  Su interpretación de Julio Blanco es tan magnífica, tan magnética y tan perfecta que, prácticamente sin maquillaje, deja de ser él mismo para convertirse en su personaje.  Sus gestos, sus miradas, sus movimientos, la entonación de su voz le transforman literalmente en otra persona, algo sumamente difícil cuando el actor es tan popular.  Bardem ganará el Goya, y, con un poco de suerte igual hasta le nominan nuevamente al Oscar;  merecido lo tendría, desde luego, y no es para nada imposible porque, de momento, la Academia del Cine Español la ha seleccionado como representante de nuestra cinematografía de cara a los famosos galardone hollywoodienses.


Completan el reparto de "El buen patrónManolo Solo como el inseguro Miralles, la prometedora Almudena Amor como la becaria empeñada en medrar, Oscar de la Fuente como el despedido Jose, Fernando Albizu como el guardia de seguridad Román y Sonia Almarcha como la abnegada esposa de Blanco, todos ellos irreprochables en sus cometidos.

 

Acida en su crítica al caciquismo pero, al mismo tiempo, salvajemente divertida sin cargar las tintas en lo grotesco, “El buen patrón” se me pasó en un suspiro, me dejó maravillado a todos los niveles y me pareció tan extraordinaria que no soy capaz de sacarle ni un solo defecto (bueno, sí, un poco a la música, más abajo lo explico).  Y eso, creedme, muy pocas veces me sucede.

 

 

 

Luis Campoy

 

Lo mejor:  Javier Bardem, naturalmente, pero también todo lo demás:  fotografía, dirección artística, montaje, sonido, maquillaje y peluquería…

Lo peor:  el tema principal de la banda sonora, compuesta por Zeltia Montes, es un plagio descaradísimo de “La terminal” de John Williams

Calificación: 9 (sobre 10)

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