Cuando un anuncio es lo mejor de la programación
Algunos anuncios televisivos me parecen pequeñas obras de arte que duran cuarenta y cinco segundos (algunos, incluso menos). Normalmente, los spots molestan (interrumpen la acción de la serie o película, su volumen resulta demasiado estridente…) pero, a veces, me topo con verdaderas joyas que me divierten o me emocionan. El que hoy quiero comentar combina sabiamente estas dos facetas, ya que provoca la sonrisa pero también alienta la sensibilidad. El producto que promueve es un seguro de la compañía Mutua Madrileña y se titula Mutua te desea feliz verano.
La historia que cuenta (sí, en tan poco tiempo consigue narrar una historia) tiene que ver con un joven ejecutivo que, durante un viaje de negocios por la sierra cántabra, sufre una inoportuna avería y no le queda otro remedio que dejar el coche en el taller de un pequeño pueblo y esperar hasta que le consigan las piezas necesarias. Al principio el entorno rural le resulta poco menos que insoportable, pero poco a poco va integrándose con los lugareños, degustando la genuina gastronomía local, jugando al fútbol con los niños (quienes le apodan “Wall Street”) y al dominó con los mayores, bañándose en el río o bailando en la verbena de la plaza mayor.
Al verle pasar, semanas después, calzado con unas alpargatas y no con sus carísimos zapatos de vestir, el camarero del único bar local les increpa a los mecánicos: “A ver si le dáis ya el coche a Wall Street, ¿no?”, a lo que éstos le contestan que se lo entregaron ¡hace un mes!. La frase final del anuncio explica claramente la moraleja: “Cuando encuentras tu lugar, ya no te quieres ir”. Como reza el sabio refrán, “uno no es de donde nace, sino de donde pace”, y se ve que el pasto de Liérganes (donde, junto a otros municipios de Cantabria, se filmó el anuncio) es tan rico que el amigo Wall Street, cautivado por la autenticidad y la Naturaleza, ya no quiere comer otra cosa.
Me entusiasma esta mini película, que tiene al menos dos versiones, una más corta y otra un poquitín más larga. Me parece una versión hispánica de Doctor en Alaska fabulosamente escrita, ambientada, rodada e interpretada. La campaña ha sido diseñada por Dentsu Creative y producida por Blank Films, con Rafael León como protagonista, y otro elemento que me atrae es la banda sonora, que utiliza una preciosa canción de Cat Stevens (actualmente Yusuf Islam), Here Comes My Baby (la misma compañía ya usó otra canción de Stevens, Father And Son, para una campaña anterior de la Mutua).
Pequeños detalles apenas insinuados como los de ese pueblo que te atrapa y no te deja salir (¿alusión a la serie From?), los zapatos ya huérfanos en el pedregal junto al río o la caracterización de los mecánicos, que me remiten a los hermanos entomólogos de El silencio de los corderos hacen que disfrute muchísimo cada vez que la programación se interrumpe para dar paso a este extraordinario comercial.
P.D.: Por cierto, ¿realmente beneficia a Mutua Madrileña la historia de un hombre cuya compañía de seguros no le ofrece un coche de sustitución cuando se queda tirado tras una avería?