Etapas 2, 3 y 4
El jueves 08 de octubre de 2026, Anuar y yo comenzamos la segunda parte de esta maravillosa aventura a la cual denomino estilo de vida o pura vida, e iba a transcurrir por segunda vez en la alpujarra granadina, concretamente en Sierra Nevada, en el pueblo de Trevélez. Pues a las 20:30 de la noche, mi pequeño y joven Anuar, el guía de esta travesía, vino con su mamá Lucero a casa, para emprender las ultimas 3 etapas que nos quedaban para cerrar este maravilloso reto. Por lo tanto, volvimos a darle un repaso a las mochilas, cargamos todo nuestro equipaje, arrancamos con muy buena música nuestro vehículo y emprendimos camino por la autovía de Cartagena a Murcia, hasta parar en la gasolinera de Garcerán, donde allí repostamos y tomamos algo antes de emprender el viaje, el cual nos llevaría 3h:30 min de camino. Cogimos la autopista de Almería y sobre las 00:30 llegamos a nuestro destino: Trevélez. Una vez allí, hicimos noche como pudimos dentro del coche, para así salir sobre las 05:00 de la mañana del viernes 09 de octubre.
Etapa 2. (09/10/26).
Trevélez - Refugio de la campiñuela (2.400 m.) -7 lagunas - Loma del culo de perro (3.050 m.) - Peñón del globo (3.288 m.) - Alcazaba (3.369 m.) – Puntal de 7 lagunas (3.251 m.) – Mulhacén (3.479 m.) – Refugio vivac de la caldera -(3.205 m.)
DISTANCIA: 22 kms - ASCENSO: 2.495 (+) - DESCENSO: 1.237 (-) TIEMPO EN RUTA: 13h56 min.
Eran las 04:30 de la mañana. Preparamos nuestros equipos Anuar y yo, para salir a las 05:00 y así hacer el primer ascenso, el cual era llegar a 7 Lagunas, pero antes de ello teníamos que llegar al primer refugio, La Campiñuela. Sinceramente mi estado físico empezaba a ser lamentable y eso que no era una subida ni mucho menos de dificultad, pero mis pulsaciones se disparaban considerablemente. El motivo realmente no lo sé, y de hecho iba a ser la antesala de un sufrimiento que iba a arrastrar toda la jornada.
Una vez llegados arriba, con unas 2 horas de trayecto y 6 km y cerca de unos 800 +, en ese refugio un montañero checoslovaco estaba haciendo noche. Nada más llegar, me dio un apretón del cual tuve que evacuar y acto seguido comimos algo, dándome fuerzas para encumbrar 7 Lagunas. Esta es la única subida de unos 500 + que mejor me salió en toda la jornada, y vimos el amanecer en su trayecto, con unos fantásticos colores en el cielo anaranjados y azulados que nos proporcionaba la vista de la sierra granadina. Ascendimos por las chorreras negras, hasta subir a 7 Lagunas. Aquí volvimos a parar, encontrándonos con otro montañero que había subido después de nosotros. Las vistas eran espectaculares y su rio llamado “Culo de perro”, caía hacia abajo como un mantra en sentido vertical y se encargaba de ser el que sus aguas abastecían al rio Trevélez. Puestos a seguir, nos adentramos al primer 3000 de la jornada, Loma del culo de perro, subiendo por la Laguna hondera. Mi estado físico volvía a superarme, mis pulsaciones se disparaban en la subida y tuve que ir muy despacio. Terminamos encumbrando y conseguimos meternos en el siguiente 3000, con un paso un tanto más técnico, El Peñón del globo. Seguimos avanzando, para subir una pequeña loma en la cual dejamos las mochilas pesadas y volvimos hacer cumbre en La Alcazaba, otro 3000. Echamos nuestra foto de rigor como es de costumbre en cada 3000 y nos dirigimos otra vez dirección al Peñón del globo, para hacer una bajada muy técnica llamada El coladero del peñón del globo. En esa bajada pronunciada nos encontramos a dos montañeros, que estaban pensando subir por donde nosotros habíamos bajado. Charlamos con ellos un poco y seguimos nuestro camino para meternos por un cresteo con lajas y roquedal bastante técnico, el cual nos metió en El Puntal de 7 Lagunas, otro 3000, que da paso al gran Vasar del Mulhacén, donde conseguimos entrar, aun siendo una zona de peligro con un sendero muy estrecho y en algunas zonas muy expuestas. Todo iba perfecto, sobre ruedas, en cuanto a tiempos, pero yo seguía encontrándome mal, mientras que mi pequeño Anuar iba en perfectas condiciones, guiando de maravilla y llevando el timón de este tremendo barco. Llegamos a una zona donde el agua se dejaba caer por una pared vertical con bastante hielo, y logramos llenar nuestros bidones y continuar nuestro camino, pero entonces iba a llegar el momento más duro de la jornada. En ese punto nos encontramos con un paso de unos 5 m de largo y muy estrecho, totalmente húmedo. Mi pequeño Anuar, este joven, intrépido, valiente y arriesgado montañero, me propone pasar. Yo no lo veo claro, pero él insiste. Yo meto el pie con mis 95 kgs de peso y el sendero se deshace. Aun así, él tiene claro que se puede pasar, pero yo rotundamente no. La caída que hay hacia abajo es muy grande, con una pendiente muy pronunciada. Yo lo veo muy peligroso, para qué exponernos innecesariamente, mientras que él continua intentándolo. Yo me cuadro y le digo que no trepe más, coño, que pare ya, que parece un puto saltamontes, y él se enfada conmigo. Yo le entiendo, pero es que él pesa 60 kgs y es ágil, pero yo no. Total, que lo saco a regañadientes de allí, muy enfadado, y esto nos hace retroceder hacia atrás y todo lo que teníamos ganado en nuestros buenos tiempos lo perdemos. Después de bajar medio Vasar hay que volverlo a subir: sinceramente, un putadón del 15. Este cambio nos va hacer perder 4 horas de ruta, pero lo ganamos en seguridad. Yo vuelvo a notar mis dolencias respiratorias. No estoy bien, sigo sufriendo y tratando de suplirlo con mi experiencia y mente fría, ya que otras veces me ha pasado. Una vez subido el Vasar, nos dejamos caer por todo el valle llamado Cañada de las 7 lagunas y así llegamos a 7 Lagunas otra vez, para empezar a encumbrar desde la Laguna Hondera hasta La Cuesta del Resuello, que es la cuerda de 600 + que nos separan del Pico Mulhacén. Creedme que en esta subida me quería morir. La subida no era nada complicada en sí, pero mi estado físico era realmente catastrófico, estaba rendido a nivel respiratorio y físico, no sé qué cojones me pasaba, pero tenía que ir parándome cada dos por tres. Estaba hablando con mi pequeño Anuar de lo mal que estaba, hasta llegar a plantearnos renunciar a nuestro reto, pero mi mente consiguió sacar lo mejor y lo poco que quedaba de mí. Con todo, llegar a mi soñado Pico Mulhacén se me hacia eterno. Anuar me esperaba muy pacientemente y me daba mi tiempo sin agobios, aun a sabiendas de que íbamos justos de tiempo para llegar al refugio y coger sitio. Por fin, después de tanto sufrimiento. logramos coronar el Pico Mulhacén. Nos echamos la foto y ya sólo quedaba la bajada oeste, por un sendero muy cómodo de unos 2 kms y un descenso de 400- que nos dejaría en el Refugio Vivac de la Caldera. Con mucha suerte, cogimos sitio, siendo las 2 últimas plazas que quedaban, para hacer noche allí. Cenamos pronto, preparamos nuestro material de descanso y, sobre las 21:30 h., nos acostamos para dormir. La jornada había sido muy intensa y yo personalmente estaba muy agotado, pero ya más por falta de sueño que físicamente, del esfuerzo provocado en la jornada y mi mal estado.
Etapa 3. (10/10/26).
Refugio vivac de la caldera (3.205 m.) – Puntal de la Caldera (3.226 m.) – Cerro Boto (3.182 m.) – Cerro de los Machos (3.327 m.) – Zacatín (3.323 m.) – Campanario (3.328 m.) – Refugio vivac de la Carihuela (3.025 m.) - Veleta (3.396 m.) – P. de Loma Púa (3.226 m.) – Tajos de la Virgen (3.239 m.) – Fraile de Capileira (3.188 m.)– Refugio vivac de Elorrieta (3.187 m.) - Tozal del Cartujo (3.152 m.)
DISTANCIA: 18 kms - ASCENSO: 1.173 (+) - DESCENSO: 1.068 (-) TIEMPO EN RUTA: 09h17 min.
Después de dormir 9 h interrumpidamente, en el refugio Vivac de la Caldera, nos levantamos, desayunamos y hacemos un descenso pequeño pero un tanto intenso a la Laguna de la Caldereta, para llenar nuestros bidones de agua con nuestros respectivos filtros y de paso echarles unas pastillas de cloro para evitar males mayores a la hora de consumirla. En ese momento tomamos la decisión de hacer junto al refugio el siguiente 3000, el Puntal de la Caldera, un ascenso bastante técnico, con piedras y lajas sueltas, donde las vistas y los acantilados están garantizados, pudiendo observar también desde ese punto el Pico Mulhacén. Una vez realizado el descenso, decido continuar con la travesía, puesto que me he recuperado y en esta tercera etapa empiezo a tener buenas sensaciones. Y así fue. Anuar y yo comenzamos el ascenso al Collado de la loma pelá, para después enlazar con la antigua pista de unos 3 kms para llegar al desvío que se coge para subir al Cerro Boto. Antes de subir hacemos una parada para comer y aprovecho para hacer otra evacuación de vientre y así subir mas ligero. Subimos y, antes de encumbrar, dejamos las mochilas en una pequeña loma. Llegamos al 3000, foto de rigor y vuelta para recoger las mochilas. Continuamos hacia nuestro siguiente 3000, el Cerro de los Machos, seguido de los otros dos tres miles, Zacatín y Campanario. Ya culminados, nos introdujimos en otra bajada técnica en la que encontramos un buen nacimiento de agua para volver a rellenar nuestros bidones. Allí encontramos un grupo de 5 chavales madrileños muy majos que iban en dirección contraria a la nuestra. Llenamos bidones y nos adentramos al paso con cadenas llamado Los guías, con una longitud de 5 m. y una altura muy considerable, desde la cual una caída puede ser terrorífica. La repisa donde apoyas es bastante estrecha y hay que pasar muy pegado con tu cuerpo a la roca. Una vez hecho este paso, continuamos por zona técnica y sendero. Sinceramente, la Etapa 3 es mi favorita, la más divertida, pero indudablemente, la más arriesgada para mi gusto de la travesía completa. Llegados a este punto, alcanzamos el Refugio Vivac de la Carihuela, dejamos las mochilas dentro y comenzamos uno de los platos fuertes del día, la subida al Pico Veleta. Es bastante cómoda y rápida debido a la facilidad que tiene el terreno, y una de las mejores vistas que se pueden contemplar en toda la travesía. Ahora sí puedo disfrutar mejor de la jornada, me encuentro bastante mejor y muy positivo. Echamos unas espectaculares fotos y volvemos al refugio, donde logramos hablar con 2 montañeros expertos sobre un paso que nos presentaba algunas dudas para hacerlo, puesto que el sendero se pierde y es una de las zonas más técnicas de la travesía. Vamos muy bien de tiempo para llegar al siguiente refugio, por lo tanto comemos algo rápido y continuamos. Nuestras paradas son bastante cortas para no perder tiempo porque la montaña resta mucho los horarios, así que mochila a la espalda y nos metemos nada más salir del refugio en el siguiente 3000, el Puntal de Loma Púa, muy cortito pero de absoluta trepada, así que mochilas al suelo y a coronarlo. Foto de rigor, bajada, mochila a la espalda y nos dirigimos por una zona muy técnica que para mi particularmente hasta llegar al refugio es la más bonita de toda la travesía completa. Son continuas trepadas, pasos de bloques, lajas de piedra y un continuo sube y baja, realmente pasos muy técnicos, hasta dejarnos en otro 3000, Tajos de la Virgen. Continuamos y seguidamente una enorme roca se alza hacia el cielo dibujando al Fraile de Capileira, (¡que espectáculo, simplemente impresionante!). Seguimos avanzando y por fin llegamos al Refugio Vivac de Elorrieta, el refugio más característico de la travesía y uno de los más antiguos de España. Volvemos a llegar con mucha suerte, ya que somos los últimos montañeros en pillar plaza. Dejamos las mochilas dentro, saludamos a la gente, comemos algo rápido y, antes de que anochezca, nos dirigimos al penúltimo 3000 de la travesía y último de la jornada, el Tozal del Cartujo. ¡Qué tres mil más bonito!. Por ser el último del día, lo hacemos bastante rápido. Hay algunos pasos técnicos también y, al llegar, nos ponemos a contemplar el cierre del día. Un atardecer en esas alturas te pone la piel de gallina. Cierto es que yo me voy unos pocos minutos antes que Anuar, porque la ropa que llevo encima no aguanta el frio, por lo tanto llegamos al refugio, cenamos con la gente y enseguida a dormir, ya que al día siguiente toca la cuarta y última etapa de esta travesía, una bajada de escándalo de 3000 (-).
Etapa 4. (11/10/26).
Refugio vivac de Elorrieta (3.187 m.) – Laguna de Lanjarón (2.980 m.) Verea Corta - Refugio vivac del caballo (2.840 m.) – Cerro del Caballo (3.011 m.) - Refugio Ventura (2.260 m.) – Refugio de Tello (1.584 m.) – Lanjarón (645 m.)
DISTANCIA: 26,65 kms - ASCENSO: 502 (+) - DESCENSO: 3.025 (-) TIEMPO EN RUTA: 07h42 min.
Nos levantamos a las 05:00 de la mañana, los primeros de todo el refugio. Desayunamos, recogemos y salimos a las 07:00 del refugio. Anuar quería salir antes, pero yo sinceramente me acomodé y terminamos saliendo una hora después de lo previsto. Lógicamente, mi pequeñín se vuelve a enfadar conmigo y con razón, e incluso me riñe. Total que empezamos la bajada a la Laguna de Lanjarón, vamos tan sumamente rápidos hacia abajo, que nos pasamos de frenada, así que toca subir un poco, cogemos la Verea corta haciendo otro paso de cadenas por un sendero y, mientras, contemplamos otro precioso amanecer ante nuestras vistas, el cual nos dejará en el refugio. Pero, metros antes de la llegada, nos encontramos con dos montañeros, uno de ellos octogenario, a los cuales les hacemos unas preguntas técnicas de la zona, de manera que terminamos llegando al Refugio Vivac del Caballo, volvemos a dejar mochilas, comemos rápido y hacemos un ascenso bastante rápido hacia el último 3000 de nuestra travesía, el Cerro del Caballo. Una vez arriba. nos encontramos con otra pareja de montañeros, cruzamos unas palabras y Anuar pilla algo de cobertura arriba, aprovechando para comprar los billetes de autobús vía internet de Lanjarón a Trevélez. Tenemos un horario espectacular para bajar, pero tenemos que darle gas, por lo tanto, bajamos al refugio, dejamos algo de comida envasada que no hemos utilizado, por si alguien quiere o necesita aprovecharla y nos tiramos hacia abajo. Hoy la ruta es un rompe piernas porque son 3000 (–) de bajada, pero yo me encuentro desde el segundo día muy bien y hacemos una bajada en muy buen tiempo desde el refugio, pasando por senderos muy dispares. El calor ya aprieta y estamos deseando llegar, pasando por los refugios de Ventura y después Tello. Mis pies en los últimos 5 kms están fatal, pero aguanto hasta hacer una última y fuerte bajada hasta la Fuente de Lanjarón. Comemos en Lanjarón y hasta nos da tiempo para descansar una hora y media y coger el bus que nos dejaría en 2 horas en Trevélez para cambiarnos, coger el coche y, con buena música, ponernos en 3 horas y media en Cartagena. Por fin hemos logrado culminar nuestra INTEGRAL DE SIERRA NEVADA, habiéndola finalizado en 4 etapas, con 27 tres miles, un tiempo total en movimiento de 48 horas, una distancia aproximada de 110 kms, un desnivel positivo de 7.670 (+), un desnivel negativo de 9.800 (–) y un acumulado de 17.470 m.