El Lucamverso

La estela del Lucamverso

Media Integral de Sierra Nevada, Primera Etapa

por David Sánchez

Publicado el jueves 3 de septiembre de 2026

Día 1 — 27/08/26

El jueves 27 de agosto de 2026, Anuar, Óscar y yo comenzamos una aventura de pura vida, la cual iba a transcurrir en Granada, concretamente en Sierra Nevada. A las 23:30 de la noche recogí a Anuar, un joven amigo de 21 años muy curtido en la montaña a pesar de su enorme juventud. ¡Simplemente increíble! A su lado estaba su madre, Lucero, una gran amiga mía a la que conocí en mi anterior trabajo.

Cargamos nuestro equipaje y nos dirigimos a La Aparecida, a por nuestro tercer compañero, Óscar. Las risas enseguida salieron al ver el gran mochilón que Óscar preparó para llevarse, por lo que hicimos un repaso de mochilas y las aligeramos más.

Día 2 — 28/08/26

A las 00:30 arrancamos el coche rumbo a nuestro destino: Guadix, concretamente Jerez del Marquesado. Fue un viaje muy tranquilo, donde empezábamos a preparar nuestro cuerpo, mente y alma para tan duro reto. Tardamos tres horas en llegar a nuestro punto de partida. Eran las 03:25 de la mañana cuando aparcamos el coche y preparamos nuestros equipos para hacer el primer ascenso.

Las ganas de empezar estaban a flor de piel. Realmente no sabíamos cómo íbamos a reaccionar con nuestras enormes mochilas. Comenzamos el ascenso a las 04:00 de la mañana hasta llegar al refugio del Postero Alto. Desde allí iniciamos el primer gran ascenso, con un desnivel positivo de 1800+, hasta hacer nuestra primera y más dura cumbre: el Picón de Jerez, a 3123 metros sobre el nivel del mar.

A nuestras espaldas quedaban bellos paisajes con constantes riachuelos en subida. Conforme avanzábamos hacíamos ligeros descansos para ir comiendo y bebiendo. Una vez arriba, los vientos alcanzaban entre 75 y 80 km/h, con bajas temperaturas que nos obligaban a ir bien abrigados. El cansancio físico y mental ya se notaba, aunque más en unos compañeros que en otros.

Una vez coronado el Picón, completamos la cuerda siguiente de diez tresmiles:

  • Puntal de Juntillas
  • Los Cervatillos
  • Puntal de los Cuartos
  • Atalaya Norte
  • Pico de la Justicia
  • Pico del Cuervo
  • Puntal de Vacares
  • Puntal de las Calderetas
  • Puntal del Goterón
  • Cerro Pelado

Conforme avanzábamos, el tiempo se nos echaba encima de manera exponencial y comenzaban a surgir dudas sobre si llegaríamos al refugio. Especialmente en los últimos cuatro kilómetros, donde el terreno se volvía muy exigente por su alta tecnicidad. Uno de nuestros compañeros lo estaba pasando francamente mal y tenía que sacar lo mejor de sí mismo para avanzar.

El cansancio físico y la dificultad del terreno no daban tregua. Avanzábamos demasiado despacio y con demasiadas paradas para que nuestro compañero pudiera recuperarse. Yo estaba francamente preocupado. Lo positivo es que logramos pasar esa zona técnica para meternos directamente en la segunda etapa.

Pero un pequeño fallo de recorrido nos dejó fuera de juego. El paso que debíamos hacer para llegar a la Alcazaba era extremadamente técnico: el famoso Canuto de la Alcazaba, catalogado como nivel Muy Alto (AD). Es decir, gran dificultad y paso para expertos. Nosotros no lo éramos, ni íbamos preparados para ello.

Anuar, nuestro joven e intrépido compañero, nos ofreció pasar. Yo me opuse tajantemente para no comprometer nuestra seguridad, especialmente viendo cómo iba nuestro otro compañero y teniendo en cuenta que la noche se nos echaba encima. Era una locura.

En ese momento decidí, muy dolorosamente, abortar la segunda etapa y quedarnos con la primera: 30 km de recorrido, 3500+ de desnivel y una ruta que nos duró 17 horas, con un total de 28 horas despiertos. Mi enfado era notorio, pero la decisión fue perfecta para que todo saliera bien.

Nos quedamos sin llegar al refugio, con el agua ya gastada. Solo quedaba bajar un poco el valle y encontrar agua de urgencia en algún riachuelo. La noche llegó y mi preocupación aumentó, porque teníamos que hacer vivac al raso y no sabíamos cómo bajarían las temperaturas en alta montaña.

Cenamos y decidimos dormir. Tuvimos mucha suerte: pasamos la noche relativamente bien, excepto nuestro pequeño Anuar, que se le mojó el saco y aguantó como un titán. Óscar pudo recuperar bastante, aunque iba tocado, pero resistió como un auténtico guerrero.

Día 3 — 29/08/26

Este fue el día más asequible de todos. Amanecimos con un estupendo día, desayunamos y, con el GPS, subimos un sendero de aproximadamente 300+ para dirigirnos a Siete Lagunas. Desde allí hicimos un descenso de 1500-, una ruta de unos 15 km que cubrimos en unas tres horas y media.

Las piernas estaban bastante cargadas, pero a mí particularmente las bajadas se me dan bastante bien, aunque llevara ese sobrepeso con mi enorme mochila. Óscar luchaba contra su físico y su mente, gestionándolo como podía para salir del atolladero. Lo superó y volvió a crecer en este majestuoso deporte.

La bajada nos dejó en el pueblo de Trevélez, cubriendo un total de 45 km en toda la travesía, con 3800+ de desnivel.

Sobre las 14:00 horas nos tomamos un plato alpujarreño con pimientos, patatas cocidas, huevo frito, chorizo y morcilla. Madre mía cómo entró, acompañado de un par de cervezas.

A las 16:00 cogimos un autobús desde Trevélez a Granada, llegando a las 19:00. A las 20:00 salía otro bus de Granada a Guadix, llegando al pueblo a las 21:00. Por último, cogimos un taxi de Guadix a Jerez del Marquesado, donde teníamos el coche. Nos cambiamos y, con buena música, bajamos hacia Cartagena, llegando sobre las 00:30. Nos despedimos… y hasta la próxima.

Menciones especiales

Anuar: Gracias por dar lo mejor de ti mismo. Con esa juventud demostraste una gran madurez en la montaña, haciendo de guía y serpa en todo momento. Fuiste nuestro bastión para poder hacer un sueño realidad. Tu perseverancia, constancia y amor a la montaña lo dicen todo. Mil gracias, amigo mío, por todo lo que nos transmitiste y enseñaste.

Óscar: Agradezco tu actitud, lucha, fuerza, entrega y sacrificio. Aun así, tenemos que seguir trabajando la montaña, depurar la técnica y seguir creciendo. Todo lleva su proceso y llevas muy poco tiempo en este mundo. Por eso mismo, el reto que has conseguido es mayúsculo. Gracias por dar también lo mejor de ti mismo.

Foto de David Sánchez

David Sánchez

Colaborador invitado del Lucamverso.

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