Las Hogueras de San Juan de Alicante

Publicado el 28 de junio de 2026

Las Hogueras de San Juan de Alicante

🔍 Hoguera oficial del Ayuntamiento

La fiesta que arde, suena y se moja (a veces todo a la vez)

Las Hogueras de San Juan son, oficialmente, la fiesta grande de la ciudad de Alicante, declarada de Interés Turístico Internacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial. Extraoficialmente, son la semana en la que la ciudad donde nací se convierte en un museo efímero que acaba en llamas donde dormir es una actividad opcional en el que la pólvora es una lengua cooficial más. Pero vayamos por partes, que aquí hay arte, sátira, premios, ruido, fuego y hasta duchas improvisadas…

La Historia nos dice que las Hogueras de San Juan nacieron en 1928, cuando José María Py —pintor y escultor gaditano, criado en Valencia y afincado en Alicante— propuso reproducir (¿alguien dijo “copiar”?) en la capital alicantina lo mejor de las Fallas valencianas: monumentos de cartón piedra, sátira, crítica social… y quemarlo todo al final. Alicante dijo “Pos venga”, y así empezó todo. Obviamente, la tradición de quemar cosas por San Juan ya existía desde tiempos inmemoriales, pero lo cierto es que Py le dio forma moderna, turística y organizada. Vamos, que convirtió el “Vamos a quemar trastos viejos” en “Vamos a quemar arte”. Es que mi Alicante siempre ha sido muy de subir el nivel...

Hogueras de San Juan de Alicante

🔍 Pedro Sánchez y los suyos en la hoguera de La Cerámica

Como he dicho antes, las Hogueras de San Juan de Alicante tienen en común con las Fallas de Valencia la naturaleza misma de sus monumentos, moles de cartón piedra con armazones de madera. También, la crítica social y el humor que respiran sus ninots, algunos de ellos incluso realizados por los mismos escultores. Y, lógicamente, la cremá, la cremación final que convierte meses de esfuerzo y trabajo en un montón de cenizas en cuestión de minutos. Pero también existen diferencias importantes, ya que Alicante no es Valencia… ni lo pretende.

En primer lugar, las Fallas son en Marzo, en los días previos a la consagración de la Primavera, en tanto que las Hogueras dan comienzo el 20 de Junio (antiguamente el 21, el día de mi Santo), coincidiendo con la llegada del Verano. O sea, el clima es cálido, por no decir que hace un calor del copón, pero también permite vivir la fiesta en la calle sin bufanda ni paraguas como sucede en Invierno. Resultado: más playa y más turistas achicharrados pero con posibilidad real de refrescarse. Lo de ver una hoguera, sudoroso y acalorado, pero enseguida poder plantarte en el Postiguet (con la toalla o la manta al coll, como dice la canción) no tiene precio. Y, para los despistados, que son muchos, aclarar que, aunque, en el resto de España y del mundo mundial, la Noche de San Juan se celebra en la medianoche del 23 al 24 de Junio, en Alicante somos más astutos y nos regalamos un día más de festa, de modo que los monumentos fogueriles no se queman hasta la noche siguiente, la del 24 al 25.

Hogueras de San Juan de Alicante

🔍 Hoguera de Baver-Els Antigons

Las Hogueras permanecen plantadas durante cinco días muy intensos, pero tal vez más compactos que los de las Fallas. Hay mascletás a las 14:00 hrs. en la Plaza de los Luceros (que no pueden dar comienzo sin que el público asistente recite aquello de “Senyor Pirotecnic, pot començar la mascletá”), cabalgatas, desfiles, ofrendas de flores, barracas, racós populares y música callejera representada por las innumerables bandas que recorren las calles al ritmo de Paquito el Chocolatero de Gustavo Pascual Falcó o el himno de Les Fogueres de Sant Chuan creado por Luis Torregrosa y José Ferrándiz. La música es consustancial a la fiesta, aunque a algunos les parezca una tortura insoportable cuando apenas acaban de acostarse y, a las 8:00 de la mañana, se produce la tradicional despertá: la banda pasa por tu portal para recordarte, tambores, trompetas y tracas en ristre, que tienes por delante una jornada que hay que aprovechar intensamente.

También me parece superior mi Alicante en el ritual mismo de la cremá, que viene precedida por un maravilloso pistoletazo de salida como es la palmera de fuegos artificiales lanzada desde el monte Benacantil (el castillo de Santa Bárbara de toda la vida), un momentazo que Valencia no tiene. Es el “¡Apunten, disparen, fuego!” institucionalizado para poder quemarlo todo. Y, después de la cremá, ya no puede faltar la banyá, posiblemente la ducha colectiva más agradecida del Mediterráneo. Que yo sepa, en Valencia no te mojan los bomberos después de quemar el monumento, pero en Alicante sí. Y la gente lo agradece como si fuera maná, o, mejor dicho, lluvia caída en pleno desierto. Es la única vez en el año en que el pueblo pide que los cuerpos de seguridad les lancen agua a presión.

Hogueras de San Juan de Alicante

🔍 Donald Trump en la hoguera de Gabriel Miró

Otra distinción importante es la estética, que se ha ido afianzando desde los años ochenta. Las hogueras suelen ser más “mediterráneas”, más estilizadas, más esbeltas, menos recargadas que las fallas, con formas geométricas y abstractas y colores llamativos y extravagantes. Y sus críticas, sin renunciar a los temas supraprovinciales (este año las figuras más reproducidas han sido las de Donald Trump, Pedro Sánchez, José Luis Abalos y Koldo García), suelen centrarse en los políticos locales, el urbanismo, la playa y el turismo. Téngase presente que, aun siendo mucho mayor que cuando yo era niño, el tamaño de Alicante capital es más manejable, más cercano, más “de barrio”. Alicante va siendo grande, pero todavía no hay necesidad de GPS para sobrevivir.

Este año 2026 se han plantado en Alicante nada menos que 92 hogueras, divididas en distritos y categorías, estando la Hoguera Oficial de la Plaza del Ayuntamiento exenta de calificación al contar con financiación municipal. Durante mi infancia, recuerdo que mi querido barrio de Benalúa solía disputarse con Ciudad de Asís el codiciado premio en la Categoría Especial (aquellos años dorados de Ramón Marco, Remigio Soler o el innovador Pedro Soriano), si bien, con la llegada del nuevo siglo, han cambiado algunas cosas y ahora los galardones se los reparten entre Carolinas Altas, Séneca Autobuses, Hernán Cortés, Diputación-RENFE (cuyo monumento se erige enfrente de donde se hallaba mi viejo colegio de los Hermanos Maristas, que a finales de los 80 fue trasladado al barrio de Juan Pablo II), La Cerámica o Florida Portazgo, la cual este año se ha alzado con el premio gordo, con Josué Beitia como artista triunfador.

Hogueras de San Juan de Alicante

🔍 Hoguera de Florida Portazgo, ganadora en Categoría Especial

A modo de rápida conclusión a todo lo dicho: tal como sucede en Marzo en Valencia, en Junio, Alicante arde… pero con más estilo. Las Hogueras de San Juan son una mezcla perfecta de tradición, arte efímero, ruido, fuego y humor. Son las Fallas… pero con playa, con banyà y con una palmera que marca el inicio del apocalipsis festivo. Alicante no sólo celebra: arde, vibra y se moja. Y lo hace con una identidad propia que, casi un siglo después, sigue creciendo y mejorando.

Imágenes tomadas por el propio autor