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lunes, 28 de noviembre de 2016

PÍLDORAS DE CINE: Noviembre 2016 (y III)

Poco antes de despedir este lluvioso mes de Noviembre, pienso que apetece una dosis de Séptimo Arte hábilmente liofilizada para comprimirla en nuestras inimitables PÍLDORAS DE CINE…

ALIADOS
La alargadísima sombra de “Casablanca”, el inmortal clásico de Michael Curtiz, sobrevuela este fallido film de Robert Zemeckis, autor de “Regreso al futuro” y “Forrest Gump”.  Un trasfondo bélico, la misma exótica ciudad marroquí, nazis ominosos, un smoking blanco, un amor condenado…  Brad Pitt (con el rostro oliendo a botox) y Marion Cotillard protagonizan una película en la que son no sólo las máximas estrellas sino también los únicos actores con nombre conocido.  ¡Star system hollywoodiense en estado puro!.  Los diálogos bobalicones se suceden sin pausa y lo inverosímil acaba resultando simpático, de tan ridículo.  Lo único salvable, el clasicismo de la dirección y la planificación de las dos únicas secuencias de acción.
Calificación:  6 (sobre 10)

ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS
Harry Potter sin Harry Potter;  un guión original de JK Rowling ha dado lugar a un nuevo viaje al universo mágico, que esta vez, transcurre en la Nueva York de los años veinte del siglo pasado.  El oscarizado Eddie Redmayne da vida a Newt Scamander, el autor de uno de los libros de texto que décadas después estudiarían Harry, Ron y Hermione.  A pesar de que da la sensación de que todas sus bazas ya se hallaban condensadas en sus (estupendos) trailers, su apabullante acabado formal (ambientación, diseño de producción, vestuario, fotografía y música rozan la excelencia) a los fans y alumnos eméritos de Hogwarts les dejará un delicioso sabor de boca.  Atención a los novatos Dan Fogler y Alison Sudol, que se comen con patatas a una insípida Katherine Waterston y un hipersobreactuado Redmayne, que repite todos los tics de “La teoría del todo” y “La chica danesa”.
Calificación:  7,5 (sobre 10)

MAREA NEGRA
Mark Wahlberg, el ídolo proletario de América, repite en el género catastrofista después de “La tormenta perfecta” y “Transformers:  La era de la extinción”.  En esta ocasión encarna a un técnico de una plataforma petrolífera, la Deepwater Horizon, que el 20 de abril de 2010 explotó en mitad del Golfo de México, vertiendo al mar 780.000 toneladas de petróleo crudo y provocando la muerte de 11 trabajadores.  Indiscutiblemente bien realizada por el director de la estimable “El último superviviente”, a “Marea negra” puede reprochársele que tarda casi tres cuartos de hora en arrancar (el efecto “Titanic”:  escenas de acción apabullantes, escenas de relleno soporíferas), pero sus efectos especiales son una auténtica virguería.  También aparecen Kurt Russell, John Malkovich, Kate Hudson y la televisiva Gina Rodriguez.

Calificación:  6,5 (sobre 10)

lunes, 21 de noviembre de 2016

Cine actualidad/ "LA LLEGADA"

Comunicación y lenguaje

Hablar de extraterrestres en el cine casi nos obliga a mencionar al insigne Steven Spielberg, uno de los más afamados y reconocidos creadores de la Historia del Séptimo Arte.  Spielberg nos ha deparado al menos tres películas que narran la llegada de alienígenas a nuestro planeta, abordándola desde dos diferentes puntos de vista:  el de los visitantes buenos y pacíficos (“Encuentros en la tercera fase”, 1977 y “E.T. El Extraterrestre”, 1982) y el de los agresivos y violentos (“La Guerra de los Mundos”, 2005).  “La llegada”, el nuevo film del canadiense Denis Villeneuve, se alinea decididamente del lado de la primera corriente expuesta, ya que, digámoslo ya, sus viajeros de allende las estrellas no tienen como propósito inmediato el exterminio de la Humanidad.

Un buen día y sin previo aviso, doce gigantescas naves espaciales de origen extraterrestre se posicionan sobre doce localizaciones diferentes de nuestro planeta.  ¿Quiénes son?  ¿De dónde vienen?  Y, lo más importante, ¿qué quieren?  Para averiguarlo, el ejército norteamericano recluta a una prestigiosa lingüista, la doctora Louise Banks, para que averigüe la forma de dialogar con los recién llegados.  Pero ¿cómo comprender y hacerse comprender ante una especie que, en apariencia, nada tiene que ver con la nuestra…?

“La llegada” se basa en un relato breve del escritor chino-americano Ted Chiang, publicado en 1998 con el título “La historia de tu vida”.  Se trata de una historia en la que se entremezclan la ficción y la ciencia, la fantasía y el realismo, el intimismo y la tensión.  Partiendo de los mismos postulados, Denis Vileneuve y su guionista Eric Heisserer construyen un ensamblaje en el que los extraterrestres acaban siendo catalizadores de un proceso de regeneración que no sólo afectará a la doctora Banks.

En este nuevo mundo dominado por la tecnología y surcado por infinitas redes sociales, un film como “La llegada” está destinado a hacer correr ríos de tinta.  Su punto de partida y su desarrollo cautivará a millones de adeptos a la ficción científica…  al tiempo que decepcionará a quienes esperaban que esta enésima visita extraterrestre fuese como las narradas por H.G. Wells (o el propio Spielberg), o, lo que es lo mismo, como las que hemos visto en “Independence Day”, “Mars Attacks” o “Invasión a la Tierra”.  Obviamente, la narración de Chiang y Villeneuve es tan lícita y digna como cualquier otra, y en ningún tráiler ni merchandising se da a entender que la película vaya a ser un pirotécnico espectáculo de acción y efectos especiales.  Lo que pretende “La llegada” es visitar nuestros corazones, espolear nuestros cerebros, hacernos elucubrar sobre lo que se nos muestra y lo que se nos oculta.  Porque en “La llegada” no todo es lo que parece, y lo que importa no es tanto lo que sucede como lo que sucederá o podría suceder.

Vinculada a una corriente de películas fantásticas en las que lo que predomina es la exposición sosegada y científica (“La amenaza de Andrómeda”, “Naves misteriosas”, “Solaris”, “Contact”, “Interstellar”), “La llegada” se beneficia de una realización lúcida e inspirada en la que se suceden momentos destinados a albergarse en nuestro imaginario colectivo.  La llegada de Louise a la nave alienígena, el primer encuentro con los extraterrestres y la visualización de cómo éstos se comunican, todo ello al son de la misteriosa y metafórica partitura de Johann Johansson, pasarán a la Historia del género.  Por otra parte, el enigma de las visiones de la doctora Banks o el exceso de protagonismo de cierto personaje más relevante de lo que parece, sólo quedarán medianamente explicados al final, aunque incluso después de que éste haya llegado, son muchas las cuestiones que podemos continuar planteándonos... lo cual es la esencia de un buen cine-fórum, ¿no?.

No cuesta trabajo imaginar que “La llegada” recibirá no pocas nominaciones para los próximos premios Oscar, y que estará representada en categorías como la de Mejor Actriz Protagonista (Amy Adams), Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Adaptado, Mejor Fotografía o Mejor Banda Sonora Original.  Con todo, el mayor premio ya lo ha recibido:  la acogida enfervorizada por parte del público que era su destinatario natural, el que gusta de contemplar, asimilar, meditar y, posteriormente, teorizar y compartir sus teorías.  No siempre se consigue que todos nosotros nos atrevamos a sacar a pasear al Carl Sagan o Isaac Asimov que llevamos dentro.

Luis Campoy

Lo mejor:  las secuencias a bordo de la nave alienígena;  la interpretación de Amy Adams
Lo peor:  el exceso de expectativas que sus admiradores más kamikazes han ido difundiendo
El cruce:  “Contact” + “Encuentros en la tercera fase” + “Interstellar”

Calificación:  8,5 (sobre 10)

lunes, 14 de noviembre de 2016

PÍLDORAS DE CINE: Noviembre 2016 (y II)

Por segunda vez en este mes de Noviembre, abordamos los últimos estrenos cine en este formato que tanto os gusta:  las sabrosas y reconfortantes ¡píldoras de cine!

QUE DIOS NOS PERDONE
Como decía el danés Nicolas Winding Refn, “Sólo Dios perdona”…  y es a El a quien hay que recurrir buscando sosiego espiritual.  Así lo ha visto el joven realizador Rodrigo Sorogoyen (35 años), quien ubica la acción de su tercer largometraje en un Madrid patas arriba a causa de la visita del Papa Benedicto XVI.  En tan aparentemente católico escenario, un psicópata hace de las suyas entre la población femenina de la tercera edad, y dos policías poco convencionales reciben el encargo de echarle el guante.  Ya el argumento reviste una cierta complejidad dramática, un punto escabroso, y Sorogoyen elige como protagonistas a dos detectives muy peculiares y contrapuestos en métodos y actitud.  Decir que Antonio de la Torre cuaja una buena interpretación no es noticia (siempre lo hace), pero los que más sorprenden son Roberto Alamo y Javier Pereira, el primero como un poli incapaz de controlar sus brotes violentos, y el segundo bordando su odioso papel de asesino.  Toda la película goza de un firme pulso narrativo, los diálogos están cuidados y la tensión aumenta in crescendo conforme va a acercándose el (aparente) final.  Que Dios nos perdone… si dejamos escapar esta estupenda película.
Calificación:  8,5 (sobre 10)

100 METROS
Alguien debería decirle a Dani Rovira que las películas no se hacen en churrerías.  El simpático showman y protagonista de “Ocho apellidos vascos” ha caído en una dinámica peligrosa en la que enlaza una película con otra, sin descansar y seguramente sin pensárselo muy bien.  Como espectador, me cansa ver al mismo actor en tres o cuatro títulos al año, y máxime cuando existen en España decenas de intérpretes tanto o más cualificados.  Por otra parte, a alguien se le ha ocurrido que el actor idóneo para darle la réplica dando vida a su suegro no es otro que Karra Elejalde, quien ya hiciera lo mismo en “Ocho apellidos vascos” y su desangelada secuela.  La combinación de Rovira y Elejalde no es que no funcione bien, pero, de cara a un asiduo al cine patrio, acaba por perder toda credibilidad.  Por si fuera poco, la historia (real) del atleta aquejado de esclerosis múltiple Ramón Arroyo está narrada de forma rutinaria, como si de un vulgar telefilm de sobremesa se tratara, un “Estrenos TV” lleno de buenas intenciones pero vacío de cualidades cinematográficas.  Lo siento pero, aun reconociendo que la fuerza de voluntad de Arroyo se merecía sin duda una película, el film que ha llegado a nuestras pantallas me pareció ñoño y, lo que es peor, aburrido.
Calificación:  5 (sobre 10)

JACK REACHER:  Nunca Vuelvas Atrás
Tom Cruise cumplió en julio 54 años.  Ciertamente, no los aparenta…  o, al menos, no todos ellos.  Su estupenda forma física, los rumores de que se comió la placenta y el cordón umbilical de su hija y su reciente operación de cirugía estética son claros ejemplos de que el bueno de Tom ha emprendido una carrera sin fin contra el Tiempo.  De hecho, en su última película, da vida a un personaje que “sólo” tiene 40 años, y se pasa el tiempo corriendo, saltando y, sobre todo, repartiendo estopa a tutiplén.  ¿Complejo de Peter Pan?  Todo pudiera ser….  El caso es que, si la primera aventura cinematográfica de Jack Reacher (basada en los libros del Lee Child), ya me pareció poco satisfactoria, en esta segunda parte el listón se ha bajado tanto que casi creí sentirme teletransportado a los lejanos tiempos de “Ejecutor” (1986).  Situaciones inverosímiles, villanos de traca, diálogos que dan risa, y un héroe que ya le puedes machacar hasta la muerte mil veces, que siempre se levanta.  Ni siquiera una estrella con el carisma de Cruise puede solventar un producto tan endeble, que sólo se sustenta en sus correctas secuencias de acción.  Una pena que Edward Zwick, realizador de “Tiempos de gloria”, “El último samurái” y “Diamante de sangre” haya caído tan bajo.

Calificación:  5,5 (sobre 10)

lunes, 7 de noviembre de 2016

Cine actualidad/ "SULLY"

Despegó de LaGuardia...  pero no bajó la guardia

Cuando viajo en avión, desde el mismo momento en que arribo al aeropuerto de salida, lo que más deseo es…  aterrizar en el aeropuerto de destino.  Es decir, lo intento pero no logro disfrutar el vuelo en sí, no consigo relajarme, por mucho que me dicen (y yo entiendo, y acepto) que el transporte aéreo es el medio de comunicación más seguro que existe.  Unos nacieron con estrella…  y otros tan sólo no queremos estrellarnos.

El día 15 de Enero de 2009, el vuelo 1549 de US Airways tuvo un final imprevisto.  El avión, un Airbus A320, acabó amerizando en el río Hudson pocos minutos después de haber despegado del aeropuerto de LaGuardia de Nueva York.  Su veterano capitán, Chesley Sullenberger, conocido familiarmente como “Sully”, logró lo que ha sido bautizado como “el aterrizaje de emergencia más exitoso de la historia de la Aeronáutica”, dado que consiguió salvar la vida de todas y cada una de las 155 personas que viajaban en el aparato.

El capitán Sullenberger se retiró de la aviación activa en 2010, un año después de su heroica acción, y pronto publicó un libro autobiográfico en el que narró en primera persona las circunstancias reales de lo que casi todo el mundo consideró una hazaña.  Basándose en dicho relato, el veteranísimo realizador Clint Eastwood (86 años) ha plasmado en la pantalla una odisea de profesionalidad y coraje en la que lo que predomina es una grandiosa interpretación ( de Tom Hanks), y los avatares de la catástrofe en sí quedan relegados a un segundo plano.  No lo habíamos dicho antes, pero si comenté que “casi todo el mundo” consideró a Sully un héroe fue porque no toda la Humanidad compartió esa misma opinión, y los ejecutivos de US Airways consideraron que tal vez el amerizaje fue una decisión desafortunada, ya que se podía haber regresado a LaGuardia.

Involucrado en un juicio profesional en el que la heroicidad es tachada de irresponsabilidad, Sully se convierte nuevamente en carne mediática, y éste es el momento en que transcurre la película que Eastwood acaba de estrenar entre nosotros.  A diferencia de “El vuelo” (Robert Zemeckis, 2014) en la que Denzel Washington protagonizaba un caso muy, muy similar a éste, el presente film es en todo momento comedido y sosegado, con una narrativa clásica y con claras ambiciones de postularse en la carrera hacia los Oscar.  Desde luego, la nominación de Toma Hanks me parece cantada, y es que el simpático sinvergüenza de “Despedida de soltero” se ha convertido en uno de los mejores y más respetados actores de la actualidad.  En cuanto a otros aspectos, reseñar que todas las escenas en las que el protagonista habla por teléfono con su esposa (interpretada por Laura Linney) para mí están totalmente de más, ya que rompen el ritmo y no aportan nada a excepción de los manidos y muy socorridos “Te quiero” y “Diles a los niños que les quiero”.  También el personaje del co-piloto al que interpreta el excelente Aaron Eckhart queda un poco desdibujado, relegado a comparsa del protagonista y carente de entidad propia.

Por lo demás y sobre todo, “Sully” es un drama muy correcto, fantásticamente bien rodado e interpretado, en el que (no hace falta adivinarlo) el final es positivo y feliz, como no podía ser de otra manera tratándose de una historia real en la que el valor y el coraje tuvieron una recompensa en forma de vidas humanas preservadas.

Luis Campoy

Lo mejor:  Tom Hanks, Tom Hanks y Tom Hanks
Lo peor:  tontorronas conversaciones entre Sully y su mujer
El cruce:  “Aeropuerto” + “El vuelo” + “Héroe por accidente”

Calificación:  8 (sobre 10)

jueves, 3 de noviembre de 2016

MINI-PÍLDORAS DE CINE (Noviembre 2016)

Llega Noviembre y ya han quedado atrás la polémica Hispanidad, el polémico Halloween importado de los USA e incluso la polémica “cobra” de Bisbal a Chenoa.  Es un buen momento para hablar de cine, o mejor, para tomar nuestra habitual ración de cine en píldoras…

LA NOVIA
Suelo decir que, para disfrutar una película, es conveniente saber qué es lo que vas a ver;  así, nos ahorraríamos perder el tiempo con productos que no nos interesan o que simplemente no se adecúan a nuestros gustos o necesidades.  En concreto, si uno es admirador declarado de la obra de Federico García Lorca y espera una adaptación canónica y fiel de su gran “Bodas de sangre”…  mejor que ni se acerque a ver “La novia”.  Porque lo que hace la película de Paula Ortiz es aprovechar el hilo argumental de la pieza lorquiana para crear un espectáculo de pirotecnia audiovisual en la que lo importante no es el fondo sino la forma.  ¡Y qué forma!  Vuelvo a insistir en que el séptimo arte es un compendio de los otros seis, pero lo que realmente le caracteriza es la imagen.  Para muchos creadores, la película ideal sería aquélla en la que las imágenes lo contasen todo, sin tener que recurrir a los peajes de las palabras y los diálogos.  El film que nos ocupa no es ni mucho menos ideal, pero sí cumplió (y rebasó) todas mis expectativas.  La fotografía, la composición de planos, el montaje y el sonido me parecieron excepcionales, así como la música del japonés Shigeru Umebayashi.  Inma Cuesta está apasionada y apasionante, Asier Etxeandía correctito pero desaprovechado, y los secundarios Luisa Gavasa y Carlos Alvarez-Novoa (fallecido poco después de finalizar el rodaje) dan lo mejor de sí;  al melenas Alex García le recetamos lo mismo que a Mario Casas: un curso intensivo de dicción y fonética.  El Teatro Guerra de Lorca acogió la exhibición de esta película rescatada por el simpar Cine Club Paradiso.
Calificación:  7 (sobre 10)

DOCTOR STRANGE
Nunca me gustó el Doctor Extraño.  O sea, el diseño del personaje me encanta, con esa barbita entrecanosa y esa preciosa capa roja, pero sus aventuras caleidoscópicas a través de universos lisérgicos y multicolores me parecían de lo más aburridas.  Sin embargo, hay que reconocer que Disney/Marvel suele saber a la perfección cómo trasladar a la pantalla sus productos.  “Doctor Strange”, la película, respeta las claves de la historieta pero le confiere un acabado visual que combina la fantasía de “Más allá de los sueños” con la imaginería arquitectónica de “Origen”.  Supongo que, para no abusar del componente estrictamente mágico, es por lo que se han metido con calzador tantas escenas de combate cuerpo a cuerpo;  jamás pensé que unos hechiceros tuvieran que estar tan en forma como para pasarse media película corriendo de acá para allá.  En la parte interpretativa, hay que reconocer que, con Benedict Cumberbatch al frente del reparto, la mitad del camino ya está andado.  El londinense es sin duda uno de los mejores actores de la actualidad, y está en un permanente estado de gracia en el que es capaz de mimetizarse en cada nuevo personaje.  Chapeau!  Chiwetel Ejiofor y Tildas Swinton le acompañan, y Mads “Hannibal” Mikkelsen se esfuerza por hacer creíble a un villano demasiado esquemático.  A destacar los efectos visuales, un paso más allá en todas las direcciones, demostrando que todavía es posible la magia en la pantalla (nunca mejor dicho).
Calificación:  7,5 (sobre 10)

EL CONTABLE
Desgraciadamente, los trailers suelen contar demasiado de una película:  revelan sus mejores momentos, destripan sus diálogos más afortunados y, lo que es peor, muestran sin tapujos cuál va a ser su tono, su idiosincrasia.  En el caso de “El contable”, me llevé una grata sorpresa al comprobar que, además de desarrollarse según los parámetros argumentales recogidos en los avances, se detenía con la suficiente parsimonia en un aspecto que para mí es muy interesante:  la descripción del autismo.  El protagonista, encarnado por Ben Affleck, padece un autismo muy acusado, para cuya superación se ha entregado a las artes intimidatorias de la defensa personal.  Al mismo tiempo, la particularidad de sus pautas cerebrales le lleva a poseer un dominio rocambolesco sobre las matemáticas.  Tan compleja personalidad de lugar a una película bastante entretenida que, como digo, retrata el autismo…  y la manera en la que NO hay que afrontarlo.  Un hierático Ben Affleck, aún con más cara de palo que de costumbre, encarna al protagonista, apoyado por dos secundarios de auténtico lujo:  el siempre magistral J.K. Simmons y una sensible Anna Kendrick, quien sin embargo resulta poco creíble como interés sentimental del contable asesino.
Calificación:  7 (sobre 10)