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sábado, 13 de agosto de 2016

Cine actualidad/ "CAZAFANTASMAS"

Cualquier tiempo pasado…

El tiempo es caprichoso.  Su paso por la historia de la Humanidad es capaz de curar cualquier herida, de poner en su sitio a hechos o personas… o de endulzar en nuestro recuerdo incluso aquéllo que en su día nos supo a auténtica hiel.  Yo, que ya tengo algunos años, recuerdo perfectamente las críticas que recibió en su día “Los Cazafantasmas” (“Ghostbusters”, Ivan Reitman, 1984)…  y doy fe de que, al menos en España, dichas críticas no fueron para nada positivas.  Sus efectos especiales (fabulosos y espectaculares en aquel entonces) recibieron un aplauso generalizado, pero su humor demasiado chabacano y primario desató la animadversión de los “popes” de la cultura.  Eso sí, el público llano (entre el que me cuento) se lo pasaba pipa viendo a Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis, y las salas se llenaban a reventar en cada pase.

Treinta y dos años después, aquel film se ha convertido en una película de culto que todos quienes crecieron en los maravillosos ochenta aman y defienden a muerte, como si ensalzarla fuese lo mismo que preservar la pureza y la magia de su infancia.  “Los Cazafantasmas” tuvo una (inevitable) secuela 5 años más tarde, en la que repitió el mismo elenco artístico y técnico, pero con una acogida totalmente distinta.  Nunca entendí la animadversión que la segunda parte suscitó, pero bastó para detener cualquier plan para continuar la franquicia con más películas….  hasta que, en 2013, el director Paul Feig (“La boda de mi mejor amiga”), fan declarado de la saga, propuso a los dirigentes de Sony (propietaria del catálogo de Columbia Pictures) la realización de una tercera película sobre los pintorescos cazadores de fantasmas, sólo que, en esta ocasión…  los protagonistas serían mujeres.

En la era de Internet, es más fácil que nunca unir a la gente.  Quien sabe de esto, es capaz de movilizar al personal para que apoye o rechace cualquier iniciativa, por muy insólita y extravagante que ésta sea.  Una muchedumbre millonaria se posicionó en contra de la existencia de las Cazafantasmas femeninas, y su vehemencia agitó el mundo.  Personalmente, soy un tipo un poco chapado a la antigua, de ésos que prefieren que no se les toquen los viejos iconos del pasado, pero que, en el caso de que no haya más remedio que tocarlos, exijo máximas dosis de respeto y dignidad.  Yo soy de aquéllos que clamaron al cielo cuando, en la nueva (y horrenda) versión de “Los Cuatro Fantásticos” el papel de la Antorcha Humana lo interpretó un actor de color (de color negro, vamos), pero no por algún absurdo racismo sino por un muy legítimo apego a la esencia y naturaleza de un personaje.  Un Johnny Storm negro me parece igual de inadmisible que un Martin Luther King encarnado por un blanco, un Jesucristo con los rasgos de Jackie Chan o un Donald Trump desempeñado por un mexicano con la espalda mojada.  Las cosas son como son, y no son como no son.  ¿Unas Cazafantasmas mujeres?  Pues no me pareció buena idea, lo admito, pero ni insulté en internet a sus responsables ni me negué a acudir al cine a visionarla cuando se estrenase.

Una vez vista la nueva “Cazafantasmas”, tengo que decir que el género de sus protagonistas no es la causa determinante de todos sus males.  Obviamente, si nos atenemos a la esencia a la que antes aludía, los Cazafantasmas son o deberían ser un grupo de hombres que persiguen espectros, pero el hecho de que, tres décadas después, un equipo de parapsicólogos aventureros esté constituído por féminas, no anula la posibilidad de disfrutar un film susceptible de resultar entretenido.  ¿Que yo hubiera preferido que dicho film se llamase “Las Buscaespíritus” o “Las Revientaespectros”, y no “Las Cazafantasmas”?  Pues sí.  Pero, así y todo, acudí anoche a ver la película, con ganas de que me gustara y de pasarlo bien.  Sin embargo, desde el mismo inicio me distancié, y no poco, de lo que se proyectaba en la pantalla.  La estructura de esta nueva película es simétrica a la de la original de 1984, sólo que los gags y la puesta en escena no están a la misma altura.  La presentación de las protagonistas se resuelve mecánicamente y sin gracia, sus personajes están vacíos de carisma y su interrelación no posée la química necesaria.  De las cuatro nuevas Cazafantasmas, sólo Kristen Wiig me resulta interesante y atractiva;  Melissa McCarthy me desagrada (como de costumbre) con ese temperamento histriónico e irascible;  Leslie Jones no es sino una versión femenina del rudo Cazafantasmas al que incorporaba Ernie Hudson;  y Kate McKinnon, de la que he leído maravillas, desfila sin pena ni gloria, un arquetipo que no destila ni frío ni calor.  Con el “secretario” al que personifica Chris “Thor” Hemsworth no tienes más remedio que soltar unas cuantas carcajadas, pero más que nada por aquello de la vergüenza ajena.  Los chistes son todos absolutamente infumables, los personajes de relleno no interesan y el villano es de lo más soso y aburrido que se ha visto jamás.  Incluso los efectos visuales parecen de baratillo, como retales de cualquier otra producción de similares características, sin la magia y el encanto de aquel título mítico de 1984.

Efectivamente, el recuerdo y la memoria de los primeros “Cazafantasmas” es una losa demasiado pesada para esta nueva producción.  Creo que ha sido un error plantear esta película como un reboot, como un reinicio, cuando lo más lógico hubiera sido hacer como en el episodio séptimo de “Star Trek” y plantear un relevo generacional en el que los viejos Cazafantasmas cedieran el testigo a las nuevas.  En una secuela al uso, las breves (y casi todas insípidas) apariciones de Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson, Sigourney Weaver y Annie Potts hubieran tenido sentido y lógica, pero ahora no hacen sino recordarnos, si es que no lo sabíamos de antemano, que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.  La nueva “Cazafantasmas” se queda a años luz de la película primigenia e incluso de su inferior secuela, y a lo que realmente se parece es a cualquiera de las dos (lamentables) películas de “Scooby Doo” que se estrenaron a principios de la pasada década.  Una pena.

Luis Campoy

Lo mejor:  Kristen Wiig (por decir algo)
Lo peor:  pretender enlazar este producto tan frustrante al recuerdo de los “Cazafantasmas” originales
El cruce:  “Los Cazafantasmas” + “Scooby Doo”

Calificación:  5 (sobre 10)

jueves, 11 de agosto de 2016

Cine actualidad/ “ESCUADRON SUICIDA”


Los violentos de DC

De un tiempo a esta parte, es bien conocida la rivalidad entre el MCU y el DCEU (o séase, entre el Marvel Cinematic Universe y el DC Extended Universe, los firmamentos cinematográficos creados a partir de los comics de las dos mayores editoriales a nivel mundial).  Hasta este momento, al menos si analizamos los resultados a nivel de taquillaje global, los chicos de Marvel ganan por goleada, pero los de DC no se rinden y, al igual que sus ilustres rivales, cada pocos meses estrenan a bombo y platillo una nueva producción entresacada de las páginas de sus historietas.  Si hace cinco meses nos llegaba la mastodóntica “Batman v Superman:  El amanecer de la Justicia” (que batió records de público durante su primer fin de semana, para luego desplomarse dolorosamente a consecuencia de las malas críticas, ahora aterriza en nuestras pantallas “Escuadrón Suicida”, una especie de reverso tenebroso de “Los Vengadores” marvelitas.

Una secretísima Agencia gubernamental liderada por la ambigua asesora Amanda Waller pretende reclutar a los peores villanos que se pudren en las cárceles de máxima seguridad y ofrecerles beneficios penitenciarios a cambio de que participen en misiones a vida o muerte en las que ningún héroe en su sano juicio se involucraría.  De esta manera, criminales como Deadshot, Harley Quinn, la Encantadora, el Diablo, Killer Croc, Capitán Boomerang o Slipknot son sacados de sus celdas y puestos a disposición del Gobierno, mientras un enloquecido Joker mueve sus hilos desde la sombra…

Hace tres años, Sony anunció la realización de una película basada en el equipo de supervillanos conocido como “Los Seis Siniestros”, en el que militan asiduos enemigos de Spiderman como Veneno, el Duende Verde o el Doctor Octopus;  sin embargo, el relativo fracaso comercial de “The Amazing Spiderman 2” y la posterior cesión de los derechos del universo arácnido a la matriz Marvel relegó el proyecto a un momentáneo olvido.  Sus rivales de DC tomaron buena nota y, con más tesón y mayor fortuna, lograron sacar adelante un proyecto paralelo en el que los enemigos de Batman, Flash o Linterna Verde adquirían un inusitado protagonismo.  Al mismo tiempo que “Justice League” (reunión de los chicos buenos de la editorial) se halla en pleno rodaje, se estrena en todo el mundo “Escuadrón Suicida”, cuya misión principal era la de endulzar el mal sabor de boca dejado a muchos fans tras la un tanto decepcionante “Batman v Superman”.

Dirigida por David Ayer (autor de las muy estimulantes “Corazones de hierro” y “Sabotage”), “Escuadrón Suicida” es lo más marvelita que DC/Warner ha producido hasta la fecha, es decir, se permite no pocas licencias humorísticas, lo cual se agradece en un producto netamente veraniego.  El tono de comedia no es precisamente el ingrediente más habitual en las películas de Batman y Superman, y sólo he escuchado unas cuantas carcajadas (no intencionadas) durante la proyección de “Green Lantern”, aunque ésa es otra historia.  Sin embargo, no hay que olvidar que los protagonistas de “Escuadrón Suicida” no son comediantes sino asesinos sin escrúpulos, de modo que lo que por una parte es bienvenido, por otra es mal hallado.  En una oda a la maldad y la perversidad, no resultan creíbles tales andanadas de hilaridad.

Por otra parte, siguiendo el patrón de films clásicos como “Doce del patíbulo”, se pretende humanizar e incluso justificar a personajes como Deadshot o El Diablo, que en los comics son sencillamente criminales sin paliativos.  El caso de Deadshot es el más paradigmático, pues lo encarna nada menos que Will Smith, y se ve que alguien ha pensado que el gran público no sería capaz de aceptar al ex–Príncipe de Bel Air haciendo de malo malísimo, de modo que se le transforma en padre amoroso e inesperado héroe de nobleza intachable.  Esa infidelidad a la naturaleza del comic, adulterando la idiosincrasia de los personajes, ha sido dura y justamente criticada.

Luego está la poca relevancia del villano al que el Escuadrón tiene que enfrentarse, Incubus, un personaje inventado ausente en las historietas originales.  Cuando unos protagonistas superpoderosos tienen un antagonista superdescafeínado, los resultados no pueden ser los apetecidos.  En cuanto al Joker del oscarizado Jared Leto, el afán de apartarse del memorable payaso encarnado por el malogrado Heath Ledger deriva en un personaje desquiciado, hedonista y sobreactuado, al que el doblaje español acaba de rematar.

Por todo lo dicho, “Escuadrón Suicida”, aun resultando aceptablemente entretenida, no deja de ser un divertimento menor y sumamente intrascendente, un producto de consumo rápido y olvido aún más rápido.  En el lado positivo, destacar el buen hacer de Will Smith (tan bondadoso que roza la santidad), la primera interpretación elogiable de Joel “RocoCop” Kinnaman (en el papel del soldado Rick Flag), y, cómo no, el espectacular cuerpazo, digo, espectacular trabajo de Margot Robbie, alias Harley Quinn, lo mejor de la película, con diferencia.

Luis Campoy

Lo mejor:  Harley Quinn, es decir, la espectacular Margot Robbie
Lo peor:  la desnaturalización de los villanos protagonistas, la insipidez del enemigo principal
El cruce:  “Doce del patíbulo” + “Los violentos de Kelly” + “Los Vengadores”

Calificación:  6 (sobre 10)

miércoles, 3 de agosto de 2016

Musicales/ “EL LIBRO DE LA SELVA (La Aventura de Mowgli)”

Fabricando un musical de ensueño

Todos o casi todos sabéis que, además del cine, una de mis grandes pasiones son los musicales.  Esta devoción me viene de muy antiguo, concretamente desde que, allá por 1974, cayó en mis manos la doble cassette que contenía la banda sonora de la adaptación al cine de “Jesucristo Superstar”, la cual desgasté literalmente de tanto escucharla.  Desde entonces, he conocido y amado casi todos los musicales de las últimas cinco décadas, desde “Haïr” hasta la reciente “Hamilton”, pasando por “Evita”, “Cats”, “El Fantasma de la Opera”, “Mamma Mia” o mi favorita, “Les Miserables”.  Era lógico, por tanto, que más tarde o más temprano acabara dedicando un merecido espacio a una obra nacida en Lorca, la ciudad murciana en la que vivo.

Para conocer todos los detalles acerca de “El Libro de la Selva (La Aventura de Mowgli)”, musical basado en la famosa obra de Rudyard Kipling (totalmente de actualidad este año gracias a la película que ha dirigido Jon Favreau), nada mejor que ponernos al habla con uno de sus productores, Andrés Abellaneda Campoy que, aun compartiendo apellido, doy fe de que no es mi hermano ni mi primo ni nada parecido.

Pregunta:  Buenas tardes, Andrés.  Lo primero, ¿cómo surge la idea de llevar a cabo el musical de “El Libro de la selva”?
Respuesta:  Buenas tardes, Luis.  Pues mira, la verdad es que llevábamos ya algún tiempo en “El Molino” (empresa de ocio y tiempo libre de la que es socio fundador) con la idea de montar un espectáculo de estas características.  Igual hace como 4 o 5 años de esto…  Aal principio no necesariamente pensábamos que tendría que ser un musical, pero es cierto que nos atraía mucho la obra de Kipling “El Libro de la Selva” y, cuando por fin nos decidimos a hacerlo, pensamos crearlo en forma de musical.

P:  ¿Quiénes han sido los autores del proyecto?

R:  El autor del libreto del musical y de la letra de las canciones es Pepe Ferrer, que también es el director del mismo.  Pepe Ferrer es un referente en el teatro murciano desde hace mucho tiempo, aunque últimamente se había dedicado más al teatro de calle y a los pasacalles, además de dirigir grandes espectáculos como el Circo Romano de Cartagena en distintas ocasiones.  Como te decía, Pepe Ferrer ha sido el autor de todas las letras y textos, siempre pegado a la historia original de Kipling, aunque la verdadera fuente de inspiración, más que el libro en sí, ha sido la forma en la que Kipling escribía, que es lo que de alguna manera hemos querido reflejar en este espectáculo.  En cuanto a la composición musical, ha corrido a cargo de Antonio Laborda, un impresionante artista lorquino, productor musical y que ha sabido impregnar de magia este espectáculo, creando en cada representación una selva muy especial, hasta el punto de sentirnos parte del espectáculo.

P:  ¿Cómo ha sido la elección del casting, en el que destacan nombres como los de Pedro Mayer (Mowgli), María José Arcas (Bagheera), José Alacid (Baloo) o José David Gutiérrez (Shere Khan)?

R:  Al inicio del proyecto (enero de 2015) se convocó un casting para cubrir los personajes y crear el elenco del espectáculo.  Hubo unos 30 participantes en dicho casting del cual surgieron los 9 actores, cantantes-bailarines, que forman parte del mismo.  Curiosamente, y no fue algo premeditado, al ver los currículos de los elegidos, dio la particularidad que todos ellos eran de la región de Murcia, excepto el actor que interpreta a Mowgli, que es brasileño, pero lleva 8 años viviendo en Murcia.  Todos los intérpretes son actores y actrices muy jóvenes, de hecho para la mayoría de ellos es su primera experiencia profesional en este campo, pero con una amplia y sólida formación en canto, baile ...  Algunos son estudiantes de Arte Dramático en la especialidad de Musicales, con formación en el Conservatorio Superior de Música de Murcia.

P:  ¿Qué puedes decirme de las espectaculares coreografías de la obra?

R:  La autora de las coreografías ha sido Mª Teresa Lazareno, una gran profesional de la danza, con más de 35 años de experiencia y que ha volcado todo su saber y buen hacer en este proyecto.  Los ensayos se hicieron en Lorca, además de manera muy intensiva desde el mismo momento del casting, hasta mayo de 2015 cuando tuvo lugar el estreno del musical en Lorca.

P:  ¿Cómo fue la grabación de la banda sonora?
R:  La grabación del CD y banda sonora del espectáculo se hizo en Albanta Estudio (Lorca), bajo la batuta de Antonio Laborda, que a su vez es quien compuso las canciones.  Todos los arreglos y orquestación del mismo fueron realizados por Aure Ortega.  La masterización del disco se hizo en un estudio de Chinchilla, Albacete, curiosamente dirigido por otro lorquino, Piti Martínez (Ingeniero de sonido).

P:  ¿Recuerdas los detalles del gran estreno?

R:  Naturalmente.  El estreno del musical tuvo lugar en Lorca el pasado 29 de mayo de 2015.  Podemos felicitarnos de que fue un estreno de lo más exitoso, ya que tuvimos que repetir funciones durante 3 días seguidos y todos los días con las entradas agotadas, lo que fue un gran espaldarazo de la ciudad de Lorca a este proyecto comarcal que surgía en la ciudad pero con proyección nacional, como al final se ha conseguido.

P:  Sí, porque la obra se ha beneficiado de un espectacular éxito de público.

R:  El éxito de público es algo que nos ha venido acompañando allá por donde se ha ido representando el musical.  Hasta la fecha son más de 30 las representaciones realizadas del mismo y en la gran mayoría de ellas se ha colgado el cartel de "entradas agotadas".  Hasta la fecha se ha representado en 18 localidades diferentes, de comunidades autónomas como la de Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha y en lugares tan emblemáticos como el Teatro Guerra de Lorca, el Auditorio Victor Villegas de Murcia, la ciudad de Granada, Jaén, Azuqueca de Henares en Guadalajara, etc.

P:  Asímismo, la crítica también os ha dado su beneplácito…

R:  Siempre nos hemos planteado que nuestros principales críticos son los niños, que a su vez es el público más exigente, ya que si algo no les gusta no prestan la menor atención a lo que está sucediendo, cosa que no ocurre en este musical.  Es tal el grado de atención que se consigue, tanto en niños como en mayores y desde la primera escena hasta el final, que el público termina siendo un elemento más del espectáculo.  Además de lo dicho anteriormente, es cierto, que el musical está recibiendo unas críticas fantásticas allá por donde pasa.  De hecho son numerosas las localidades que a pesar de haber representado el musical nos pidan que volvamos de nuevo.  Nos ha sucedido ya en varias ocasiones y esa es la mayor satisfacción que podemos recibir, el que guste tanto tu espectáculo, que a pesar de haberlo visto quieren volverlo a ver.

P:  Este año habéis recibido una gran alegría en forma de premio…

R:  Sí, el Musical ha sido galardonado recientemente con el Premio al Mejor Musical Infantil, obtenido en la 9ª Gala de los Premios Nacionales del Teatro Musical, celebrada el pasado 6 de junio en Madrid en el Teatro Sampol

P:  Cuando algo funciona tan bien como esta obra, es inevitable empezar a pensar en el porvenir.

R:  Siempre hay nuevos proyectos en mente, pero ahora mismo estamos totalmente centrados en la gira nacional de “El Libro de la Selva”, ya que son numerosos los compromisos adquiridos y muchas las ciudades por visitar aún.  De hecho, incluso el próximo mes de enero de 2017 estaremos durante 10 días en Madrid en programación oficial, lo cual, como te puedes imaginar, llena de orgullo y alegría a todo el equipo que forma parte de este gran espectáculo.

P:  Para terminar, Andrés, ¿quieres añadir alguna cosa más a lo dicho hasta ahora?

R:  Sí, me gustaría destacarte que el musical además (al igual que el libro de Kipling) está cargado de valores, que se representan en cada una de las escenas:  el valor del grupo frente al individuo, el valor de la familia, el respeto al medio ambiente y la naturaleza. Es en cierta manera una metáfora de la sociedad hoy día.  Por otro lado, comentarte también que, además de los citados anteriormente, hay un gran equipo de profesionales que han trabajado y trabajan cada día en la mejora del espectáculo y en cuidar cada detalle para mantener la magia del mismo, como son:  Geli Peñalver, ayudante de dirección, o el Grupo Libélula dirigido por Domingo Fernández, que han sido los responsables del vestuario, escenografía y de todo el montaje audiovisual para el DVD del espectáculo.  En cada representación se cantan los temas en directo y los técnicos de Telemag, otra gran empresa lorquina implicada en el proyecto, consiguen una magia perfecta para que suene maravillosamente, tanto si es en un teatro pequeño, en un gran auditorio o incluso si se representa al aire libre.  Todo este equipo hace una gran familia que gracias a su trabajo y su buen hacer consiguen que cada representación brille y tenga la magia como si fuera la primera vez que se representa.  Aunque hay un elenco de 9 actores/actrices son en torno a 15 personas las que trabajan para que salga adelante cada representación.


Pues hasta aquí nuestra pequeña charla con Andrés Abellaneda, uno de los artífices de este proyecto ilusionante que ha permitido que una ciudad como Lorca aparezca por méritos propios en el mapa del teatro musical español.