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lunes, 30 de noviembre de 2015

Cine actualidad/ “LOS JUEGOS DEL HAMBRE: SINSAJO, Parte 2”

Líder y justiciera

Parece que fue ayer cuando le conté a mi hija que había leído acerca de una película norteamericana, basada en una saga de novelas distópicas para adolescentes, que estaba arrasando por todos los Estados Unidos.  Parece que fue ayer… pero ya han pasado tres años.  Durante ese período, de la saga literaria de Suzanne Collins ya se han estrenado entre nosotros las cuatro películas que se han realizado:  “Los juegos del hambre” (2012), “Los juegos del hambre:  En llamas” (2013), “Los juegos del hambre:  Sinsajo, Parte 1” (2014) y la conclusiva “Los juegos del hambre:  Sinsajo, Parte 2” (2015), que es la causa del presente artículo.

Como continuación de los sucesos narrados en “Sinsajo, Parte 1”, Katniss Everdeen acepta convertirse en el símbolo de la revolución que la presidenta Alma Coin pretende desatar sobre el Capitolio.  Ayudada por sus fieles compañeros de armas Gale Hawthorne, Finnick Odair y el atormentado Peeta Mellark, Katniss parte hacia la capital de Panem al frente de una misión supuestamente propagandística, pero que acabará deviniendo heroica, dramática y decisiva.

Cuando se estrenó hace un año “Los juegos del Hambre:  Sinsajo, Parte 1”, casi todos coincidimos en que no había sido una buena idea dividir el último libro de la serie en dos películas, ya que la primera parte conformaba un nudo más bien lento y algo soso que sólo servía como preámbulo de un desenlace que se intuía enérgico y emocionante.  Así ha sido… al menos en parte.  Porque si de algo puede presumir “Sinsajo, Parte 2” es de contar con un montón de escenas de acción, resueltas competentemente por el director Francis Lawrence (¿tendrá algo que ver con el Comisario de “Aguila Roja”, Francis Lorenzo?), y de un buen ritmo con los mínimos altibajos necesarios.  No, no es la parte técnica de la que cojea la película.  Si algo puede reprochársele a este capítulo final de la saga es su extraño manejo de las emociones y las ideologías.

Porque no debemos olvidar que “Los juegos del hambre”, primero en la versión impresa y después en la cinematográfica, es algo así como la Biblia de millones de adolescentes de todo el mundo, el manual de estilo de toda una generación.  Lo que choca de la contemplación de la segunda “Sinsajo” es el modo en que dribla los sentimientos más dolorosos, como si no tuviera tiempo para regocijarse en ellos, pero sí se permite condicionar el pensamiento de los espectadores más inmaduros y, por tanto, más maleables.  No sé qué me sorprendió más:  si la manera en que Francis Lawrence minimiza el shock ante las varias muertes importantes que se producen (como si el dolor y la pérdida no fueran importantes en aras de una causa mayor), o la deriva que adopta la protagonista en el desenlace, tomando partido por una facción muy concreta y alzándose en juez, jurado y ejecutor de una causa que, aun siendo muy benevolentes ante su indiscutible nobleza, no deja de ser otra cosa que su propia causa.  Muy curioso que en este tipo de films, cuyo público natural es el más predispuesto a seguir el ejemplo de lo que ve en pantalla, la heroína sea capaz de imponer un punto de vista en el que lo popular no deja de ser ilegal y antidemocrático.

Jennifer Lawrence (adalid en la ficción de los oprimidos, y en la realidad de las mujeres peor remuneradas que los hombres) vuelve a erigirse en la estrella indiscutible de la función, muy por encima de los algo descafeínados Liam Hemsworth y Josh Hutcherson, este último indudablemente esforzado.  Julianne Moore, Donald Sutherland y Woody Harrelson vuelven a cobrar un sustancioso cheque por hacer de comparsas de lujo, en la cinta que cierra la carrera del malogrado Philip Seymour Hoffman, cuyo prematuro fallecimiento obligó a cambiar sobre la marcha un par de secuencias que no pudo terminar de rodar.

Luis Campoy

Lo mejor:  Jennifer Lawrence, la nueva estrella mediática de Panem y el mundo entero
Lo peor:  la poco ejemplarizante conducta de la protagonista en el final del film
El cruce:  “Los juegos del hambre” + “Divergente + “Gladiator”

Calificación.  7,5 (sobre 10)

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