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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cine actualidad/ ·”EL HOBBIT: La desolación de Smaug”

Enanos, lagos y dragones

He visto la primera entrega de “El Hobbit”, “Un viaje inesperado”, exactamente tres veces:  dos en el cine y una en Blu-Ray, y las tres veces, en diferentes momentos de su extenso metraje, me agité nervioso en el asiento e incluso mis ojos pugnaron por entrecerrarse…  Con la segunda parte de la trilogía, “La desolación de Smaug”, he de decir que, sorprendentemente, el sopor o el tedio no hicieron acto de presencia por parte alguna…

El ya no tan ingenuo hobbit Bilbo Bolsón, el mago Gandalf el Gris, el heredero del trono de Erebor, Thorin Escudo de Roble, y la comunidad de trece enanos que les acompañan continúan su viaje en pos del terrible dragón Smaug y el indescriptible tesoro que custodia….  Orcos, elfos, hombres de la Ciudad del Lago y cierto sáurido hiperdesarrollado tendrán no poco que ver en sus épicas aventuras….

Al igual que sucediera 13 años atrás y tras la deserción como director del previsto Guillermo del Toro, el neozelandés Peter Jackson ha vuelto a ocuparse de poner en escena este relato de J.R.R. Tolkien, precuela de “El Señor de los Anillos” y cuya versión cinematográfica dividida en tres capítulos de tres horas de duración cada uno, se rodó de una tacada hace ya año y medio, con vistas a estrenarse a razón de un film por año.  El problema es que el libro original de “El Hobbit” tiene poco más de 300 páginas y para expandirlo hasta ser el sustrato de tantas y tantas horas de proyección, ha habido que adulterarlo y atiborrarlo de situaciones y personajes que originariamente no aparecían.  En esta segunda película, este hecho es aún más evidente, sobre todo para los más iniciados en el universo tolkieniano.  De todas formas, hay que reconocer que pasan más cosas, hay más escenarios, se desarrollan más tramas y subtramas y la acción es mucho más fluída.  Quizás por eso, y porque no soy un fanático ni un purista, un servidor se lo pasó mucho mejor con este segundo film, igual de bien rodado y montado que los cuatro anteriores, aunque ostensiblemente más ligero, quizás contagiado por el espíritu original del cuento, que era más bien infantil.

Además de los ya conocidos Martin Freeman (Bilbo), Ian McKellen (Gandalf) y Richard Armitage (Thorin) –me niego a enumerar aquí y ahora los nombres de los otros 13 enanos y los de los actores que los encarnan-, se incorporan a la franquicia Luke Evans como Bardo, Evangeline Lily como la elfa Tauriel, Stephen Fry como el Alcalde de la Ciudad del Lago, y se registra el triunfal regreso de un maquilladísimo Orlando Bloom dando vida de nuevo al ágil Legolas.

Paradigma del cine familiar, “El Hobbit:  La desolación de Smaug” sobrevive sin problemas a sus casi 180 minutos de proyección y constituye un entretenimiento total que traerá los mejores recuerdos a quienes disfrutaron de “El Señor de los Anillos”.

Luis Campoy

Lo mejor:  el sentido de la aventura, la fotografía, la música
Lo peor:  la trama que se desarrolla en la Ciudad del Lago
El cruce:  “Las Dos Torres” + “Dragonheart” + “Waterworld”

Calificación:  8 (sobre 10)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cine actualidad/ "LOS SECRETOS DEL CORAZÓN"

Superar la pérdida

¿Por qué arriesgarse a estrenar una película con un título prácticamente idéntico  al de aquel celebrado film de Montxo Armendáriz, “Secretos del corazón”?  Pues muy fácil:  porque el título original, “Rabbit hole”, traducido por alguien con poco tacto, hubiera sonado tan feo como “El agujero del conejo” (en realidad, podría aceptarse un más políticamente correcto “La madriguera de los conejos” o simplemente “La conejera”, pero ésa es otra historia…)

Aunque exhibida por el Cine Club Paradiso hace apenas dos semanas, “Los secretos del corazón” es un drama estadounidense filmado en 2010 a partir de la obra “Rabbit Hole” de David Lindsay-Abaire, quien también filma el guión.  El argumento, difícil y dramático, se centra en unos padres cuyos hijo acaba de fallecer en un accidente.  Mientras asisten a unas sesiones de terapia de grupo para intentar superar tan devastadora pérdida, la madre inicia una conmovedora y atípica amistad con un adolescente implicado en la muerte de su hijo, un muchacho solitario que está dibujando un comic cuyo título es…  “La madriguera de los conejos”.

“Los secretos del corazón” quizás hubiera pasado desapercibida de no ser por la presencia de Nicole Kidman y Aaron Eckhart en el reparto;  de hecho, estoy convencido de que, si no fuera por ellos, no estaríamos hablando de ella ahora.  La ex –mujer de Tom Cruise, más madura y menos glamourosa de lo habitual, realiza su mejor interpretación de la última década, con un semblante angustiado en el que, sin embargo, aletea un halo de esperanza.  Por su parte, el fiscal de “El Caballero oscuro” demuestra que es un actor igualmente válido para la acción que para el drama, y también se agradece el retorno de la olvidada Dianne Wiest.

Ningún padre debería sobrevivir a un hijo.  Sobre cómo marca a las personas una tragedia tan antinatural, versa esta película que ha dirigido John Cameron Mitchell, en la que los sentimientos son protagonistas y los actores logran enternecer y convencer.

Luis Campoy

Lo mejor:  Nicole Kidman, Aaron Eckhart
Lo peor:  el retraso con que la hemos descubierto
El cruce:  “La tormenta de hielo” + “La habitación del hijo”

Calificación.  8 (sobre 10)

martes, 3 de diciembre de 2013

Cine actualidad/ "SOMOS LOS MILLER

Carcajéate, que no es poco

¿Sabéis a lo que se denomina “placeres culpables”….?  Pues sí, a aquellas cosas que nos satisfacen clandestinamente pero nos avergonzamos en confesarlas….  Con respecto al Cine, he de admitir que estaba deseando ir a ver “Somos los Miller”, pero no me acababa de decidir….  hasta que, el otro día, un comentario favorable de un amigo (gracias, Monty, por el empujoncito) me hizo superar mi proverbial reticencia…

“Somos los Miller” es el relato amoral de una falsa familia:  el ”padre” es un camello, la “madre” una stripper, el “hijo” un fumeta virginal y la “hija” una fugitiva amante de los piercings.  Todo este paripé se debe a la necesidad de viajar a México sin levantar sospechas y traerse de vuelta a los Estados Unidos un tremebundo cargamento de marihuana, pero las cosas nunca salen como se han planeado…

Cuando ví el tráiler de “Somos los Miller” no pude evitar echar unas buenas risas, pero ese tufillo a humor chabacano y soez me atraía y repelía a la vez…  Finalmente, el domingo pasado me dejé caer en la tentación, y ciertamente no me arrepiento.  Desde luego, se trata de una comedia gamberra a más no poder (y hay que tener mucha benevolencia y manga ancha para clasificar a “Somos los Miller” dentro del mismo género que a, por ejemplo, “Desayuno con diamantes”), trufada de situaciones rocambolescas y diálogos brutos, pero hay que admitir que algunos chistes son francamente chocantes y que el reparto está fantásticamente bien dirigido.  El realizador se llama Rawson Marshall Thurber (seguro que muy conocido en su casa a la hora de comer) y jamás había escuchado tan absurdo nombre, pero qué soltura tiene para dirigir a un elenco de intérpretes tan dispares y todos tan convincentes.  Incluso el humor procaz y descacharrante tiene unas reglas y un ritmo, y Thurber lo borda de principio a fin.

Jason Sudeikis (“Carta blanca”) y Jennifer Aniston (la eterna Rachel de “Friends”) son los esposos de conveniencia, y Emma Roberts y Will Poulter dan vida a sus postizos retoños.  Todos ellos se divierten de lo lindo y se nota, porque también hacen divertirse al espectador.  Ah, y el villano es nada menos que Ed Helms, Stu en “Resacón en Las Vegas”, todo un especialista en estas lides.

A veces vamos al cine a dejar que nuestros sentidos se extasíen;  otras veces, dejamos que se nos haga reflexionar;  y algunas veces simplemente nos abandonamos a una sucesión de carcajadas descongojantes.  “Somos los Miller” está concebida sencillamente para eso, y no defrauda.

Luis Campoy

Lo mejor:  no aspira a nada y no disimula su condición de comedia de usar y tirar
Lo peor:  ¿para qué molestarse en sacarle defectos a un producto de estas características?
El cruce:  “Resacón en Las Vegas” + “Carta blanca” + “Pequeña Miss Sunshine”

Calificación:  6,5 (sobre 10)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cine actualidad/ "EL CONSEJERO"

No es negocio para principiantes

Con 36 años de carrera a cuestas, puede decirse sin temor a equivocarse que Ridley Scott es un director especialista en cuidar al milímetro el acabo visual de sus películas.  Creo que nadie o casi nadie podría objetar nada a ese postulado.  Ahora bien, Scott es un hombre que no siempre acierta a la hora de establecer el tono dramático de sus historias, dependiente más que otros de que un guionista consciente de sus necesidades y limitaciones le entregue un texto ad hoc.  Sus grandes y majestuosos trabajos (“Alien” y “Blade Runner”) son aquéllos que han sabido equilibrar su maestría para la narrativa visual con unos guiones en los que prima la acción sobre los diálogos, el suspense visceral sobre cualquier entelequia.

En “El Consejero”, Scott se propone (y consigue) distanciarse totalmente de la temática fantástica que presidía su último film estrenado, la bastante decepcionante “Prometheus”, tal vez para demostrar a la cinefilia y sobre todo a sí mismo que es capaz de poner en escena una obra seria y con ínfulas intelectuales.  Adaptar un guión original del prestigioso novelista Cormac McCarthy (“No es país para viejos”), de hecho el primero que McCarthy escribe en sus 80 años de vida, era una aventura apasionante a la que Scott no ha podido resistirse.  El resultado….  digamos que dividirá a la audiencia, como ocurre con tantas películas con ambiciones más allá de lo comercial.

“El Consejero” es la historia de un abogado que decide probar fortuna (nunca mejor dicho) en el opíparo pero peligroso mundo del narcotráfico que se realiza entre la frontera de México y Estados Unidos.  Quienes hayan visto la citada “No es país para viejos” ya pueden hacerse una idea de cómo McCarthy trata a sus personajes digamos “positivos”, así que en ningún caso puede esperarse un tono afable u optimista.  Pero el máximo aliciente no radica esta vez en el, director y el guionista, sino en un fantástico reparto de primeras figuras del Hollywood actual, como Michael Fassbender, Brad Pitt y Cameron Diaz, así como los internacionales españoles Javier Bardem y Penélope Cruz.  Puede que muchos digan que con un plantel así se podía haber logrado un producto muy distinto y mucho más comercial, pero pienso que lo que Scott buscaba era, precisamente, que la comercialidad implícita de sus estrellas avalasen de entrada un film que, por lo demás, imagino convertido en película de culto dentro de diez o quince años.

Es cada vez más raro encontrar títulos hollywoodienses que, sin renunciar al encanto de sus astros más rutilantes, se atrevan a ir en contra de los gustos de la mayoría de los aficionados.  Pienso que tanto la reciente “Sólo Dios perdona” como esta “El Consejero” pertenecen a esa clase elitista.  Lo que yo valoro en esta (para mí) fascinante obra es la luminosa madurez que preside todo:  los diálogos, las interpretaciones, los decorados, la fotografía y la inventiva visual de un creador que se resiste denodadamente a envejecer.

Luis Campoy

Lo mejor:  los diálogos, la puesta en escena, Javier Bardem
Lo peor:  que su reparto dé pie a pensar que se trata de un tipo de film mucho más convencional y comercial
El cruce:  “Salvajes” + “Traffic” + “No es país para viejos”

Calificación:  8 (sobre 10)