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jueves, 28 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "LA CAZA"

Juicios populares, falsos culpables

Un cuidador de una guardería, una niña con demasiada imaginación y una mentira aparentemente inocente, pero que acarreará unas consecuencias morales devastadoras…  Cuando el bienintencionado Lucas, separado y con un hijo adolescente y a quien todos los niños adoran, se erige en protector de Klara, la hija de su mejor amigo, poco imagina que acabará siendo víctima de un juicio popular por parte de unos convecinos demasiado amigos de la maledicencia y las habladurías…

Thomas Vinterberg, realizador danés de “Celebración” o “Submarino”, aborda en “La caza” un tema de actualidad y ciertamente comprometido, el de los abusos a menores.  Pero ¿qué sucede cuando el denunciado es inocente, y la sociedad toda, sólo presta oídos a la versión de la supuesta víctima?  ¿El daño moral causado a quien nada malo ha hecho, puede ser reparado alguna vez?

“La caza” yace íntegramente sobre las espaldas de Mads Mikkelsen, al que recordamos como el villano Le Chiffre de “Casino Royale” (sí, aquel tipo que lloraba sangre y flagelaba sin piedad las intimidades de James Bond) y actual protagonista de las aventuras televisivas de Hannibal Lecter.  La interpretación de Mikkelsen es fabulosa y consigue fácilmente el objetivo del director:  que el espectador tome partido rotundamente por Lucas y no albergue dudas sobre su inocencia.  Sin embargo, personalmente creo que ciertas reacciones un tanto violentas del tal Lucas deberían haberse evitado (me refiero a cuando zarandea a Nadja, a cuando propina un cabezazo al empleado del supermercado y a cuando golpea al padre de Klara);  ¿no se supone que se trata de un hombre tranquilo y benevolente, de ésos que nunca se rebelan y jamás han roto un plato…?  Con todo, en mi opinión se trata de un pequeño error a nivel de guión, no atribuible a la encomiable composición de Mikkelsen.

“La caza”, en la que se ven dos tipos de cacerías (la del ciervo que abre y cierra el film, y la del hombre, señalado y acosado sin prueba alguna), además de una gran película, es un estudio psicológico muy interesante sobre cómo reaccionan los individuos en las ciudades relativamente pequeñas, en las que los adelantos tecnológicos todavía no han logrado modernizar la mentalidad cerrada y pueblerina de sus habitantes.

Luis Campoy

Lo mejor:  Mads Mikkelsen
Lo peor:  algunas reacciones del protagonista que parecen fuera de lugar
El cruce:  “El cebo” + “Falso culpable” + “La duda”
Calificación:  8,5 (sobre 10)

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "Los Juegos del Hambre: EN LLAMAS"

Digna aventura para todos los públicos

Una película que recauda en todo el mundo más de 690 millones de dólares, se merece una continuación.  Este planteamiento tan obvio y el hecho de que todavía existían dos suculentos libros más con los que trabajar, decidió a los productores de “Los juegos del hambre” a acometer la realización de tres películas más, basadas la primera de ellas en la segunda novela, “En llamas” y las dos siguientes en la voluminosa “Sinsajo”, que, siguiendo las modas de otras recientes sagas de este tipo, se ha dividido en dos entregas al dar su salto a la pantalla grande.

“En llamas” continúa exactamente donde acababa la primera “Los juegos del hambre”.  Katniss Everdeen y Peeta Mellárk (qué fáciles son los juegos de palabras utilizando el apellido de este personaje), los flamantes ganadores de los Juegos del Hambre, son tan famosos y amados por el pueblo de Panem, que el presidente Snow llega a considerarles un serio peligro para el orden establecido.  Primero se conforma con que su aparente amor se materialice en un matrimonio de conveniencia, pero la actitud desafiante de Katniss y Peeta le lleva a convocar unos nuevos Juegos donde, ya sabéis, sólo puede quedar uno…

Comprensiblemente soliviantadas tras el fracaso artístico de los últimas entregas de “Crepúsculo”, la mayoría de los críticos “serios” le dio la espalda a “Los Juegos del Hambre”, una película que, dirigida por Gary “Pleasantville” Ross, ya en su momento yo valoré bastante positivamente.  La segunda parte, “En llamas”, no hace sino ir un poco más allá, pues se trata de un film más completo, más compacto, aún más satisfactorio.  Me dice mi hija, ávida lectora de los libros de Suzanne Collins, que la fidelidad con respecto al material literario es prácticamente total, incluyendo la inmensa mayoría de los diálogos.  Pero es que, además, el nuevo director, Francis Lawrence (“Soy leyenda”, “Agua para elefantes”), se permite el lujo de centrarse en los personajes y sus motivaciones durante casi hora y media, reservando para la acción pura y dura la última hora de metraje, algo que podría haber sido únicamente del agrado de los fans más acérrimos pero que el realizador resuelve con mucho acierto.  Es decir, lo que Lawrence consigue es hacer a los protagonistas más creíbles y más queribles, de modo que durante la batalla final realmente nos importa lo que les pasa, sufrimos junto con ellos.

También es cierto que el reparto ahora lo lidera toda una flamante ganadora del Oscar (Jennifer Lawrence, que lo consiguió por “El lado bueno de las cosas”), y que secundarios de lujo como Donald Sutherland, Woody Harrelson, Philip Seymour Hoffman y Stanley Tucci son todo un seguro de vida.  Pero también los más jóvenes como Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Sam Claflin o Jena Malone cumplen perfectamente con su papel, logrando la identificación del respetable con sus aventureras penalidades.

Sería una pena que una película que, al fin y al cabo, está realmente bien lograda, bien dirigida e interpretada y es una muestra digna del mejor cine de aventuras, continúe siendo despreciada solamente por formar parte de una saga literaria concebida para un público juvenil.  No seamos cortos de miras y no cometamos tan absurdo error.

Luis Campoy

Lo mejor:  Jennifer Lawrence y la mayoría de los secundarios
Lo peor:  nada especialmente
El cruce:  “Los Juegos del Hambre” + “Rambo” + “La niebla”

Calificación.  8,5 (sobre 10)

viernes, 22 de noviembre de 2013

El final de la cuenta atrás

Mi hija Laura lleva tres meses, desde las vacaciones de verano, contando los días que faltan para el estreno de la segunda entrega de la saga cinematográfica “Los Juegos del Hambre”, “En llamas”, que finalmente hoy aterriza en los cines de toda España.  Desde que la primera película se estrenó, hace año y medio, Laura, como tantos y tantos millones de adolescentes a lo largo y ancho del mundo, no sólo ha visto una y otra vez el film que dirigiera Gary Ross, sino que ha leído, o mejor, ha devorado, todas las novelas de Suzanne Collins.  Asímismo, ha investigado exhaustivamente todos los detalles del rodaje y postproducción del film que hoy se estrena, con esa tenacidad y meticulosidad propias de la adolescencia informatizada y socializada que tenemos hoy en día.  Me encanta que estas personitas que muy pronto heredarán el mundo dediquen su tiempo y su ilusión a explayarse culturalmente, a soñar con el cine y la literatura.  ¡Bendita juventud, bendita capacidad para ilusionarse tanto por algo!  Esperemos que el director Francis Lawrence haya hecho un buen trabajo realizando la susodicha película, cosa que…  ejem…  yo mismo voy a verificar dentro de un par de horas, ¡pues tampoco yo quiero perderme el estreno de “En llamas”!.  Como el amor, el cine no tiene por qué tener edad.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "¿QUIÉN MATÓ A BAMBI"?

Risas desenfrenadas

Nunca había visto una película de Santi Amodeo, a pesar de que ya tenía tres en su haber (“El factor Pilgrim”, “Astronautas” y “Cabeza de perro”).  “¿Quién mató a Bambi?” es el cuarto film de este realizador sevillano de 44 años de edad, y pretende adscribirse al género de la comedia más alocada, gamberra e irreverente.

Mientras veía este disparatado esperpento acerca de falsos asesinatos, secuestros frustrados, descacharrantes equívocos y desenfrenadas persecuciones, no me acordé en absoluto de la película de Alfred Hitchcock “Pero quién mató a Harry?” de la que parece tomar prestado el título, ni mucho menos de la entrañable ficción animada de Walt Disney;  no, en lo que estaba pensando era en la celebrada (e injustamente olvidada) “Airbag” de Juanma Bajo Ulloa, insigne pionera de estas lides.  Los ingredientes siguen siendo los mismos:  actores jóvenes y atractivos, humor soez y provocador, accidentes automovilísticos al por mayor y espectaculares efectos visuales.  Lo malo es que “¿Quién mató a Bambi?” se disfruta más o menos satisfactoriamente mientras dura su metraje de escasos 89 minutos, pero al minuto 90 de haber comenzado, se olvida como una neblina que se disipa.  Todo es tan enajenado, todo pasa tan rápido, todo es en el fondo tan insignificante, que el poso que deja en la memoria (al menos a mí) es igualmente liviano.

Quim Gutiérrez, Ursula Corberó y Clara Lago son las caras bonitas del reparto, mientras que el peso interpretativo de la comedia se lo reparten Ernesto Alterio, Julián Villagrán, el italiano Enrico Vecchi, y ese gran descubrimiento para el gran público que constituye Joaquín Núñez, que se come a todos sus compañeros haciendo de desopilante abogado.  Atención también a la presencia de los televisivos Pedro Mari Sánchez (“Amar es para siempre”) y José Angel Egido (“Aguila Roja”), y la deslenguada madre de Paco León, la inconfundible Carmina Barrios, así como al breve y muy publicitado cameo del barcelonista Andrés Iniesta.

Luis Campoy

Lo mejor.  Joaquín Núñez
Lo peor:  es tan divertida como intrascendente
El cruce:  “Airbag” + “Resacón en Las Vegas” + “Fargo”

Caliificación:  6,5 (sobre 10)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "BLUE JASMINE"

Woody en San Francisco

Cuando yo estaba en el instituto, cada nuevo estreno de Woody Allen ya constituía un acontecimiento para los cinéfilos de todo el mundo. Ahora, casi 40 años después, el viejo Woody sigue entero y verdadero al pie del cañón.  En sus más de cuatro décadas de carrera, su estilo ha ido evolucionando y su inconfundible humor judío se ha ido puliendo, al tiempo que ha aprendido a dosificarse ante las cámaras.

Después de la irregular “A Roma con amor”, Allen nos brinda un nuevo largometraje en el que se limita a dirigir y es la gran Cate Blanchett quien hace las veces de alter ego del realizador.  “Blue Jasmine” (es decir, “Jazmín azul”) cuenta la historia de una ricachona (Blanchett) venida a menos tras las males artes de su marido (Alec Baldwin), la cual se ve obligada a refugiarse en casa de su hermanastra en San Francisco.  La historia no siempre es lineal, sino que se ve enriquecida con numerosos flash-backs en los que el espectador contempla las vicisitudes que han abocado a Jasmine a una delicada situación económica y social.

No puede decirse que “Blue Jasmine” sea una de las peores películas de Woody Allen, si bien sus logros están a años luz de los conseguidos en “Annie Hall”, “Manhattan” o incluso las más recientes “Hannah y sus hermanas” o “Match Point”.  Quizás también influye (negativamente) la ausencia de Allen como actor, o un desenlace demasiado abierto en el que no se resuelve nada.  O simplemente se trata de que uno espera ver una de aquellas películas de Woody que tanto nos gustaban en nuestra juventud, y se encuentra con un drama algo nihilista únicamente aderezado con exiguos toques de humor.

En cualquier caso, “Blue Jasmine” está bien escrita, filmada con sabiduría y cuenta con un excelente trabajo de Cate Blanchett, que o mucho me equivoco o estará en la terna de futuras candidatas al Oscar.

Luis Campoy

Lo mejor:  Cate Blanchett
Lo peor:  el desenlace es demasiado insustancial

Calificación.  8 (sobre 10)

martes, 19 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "SÉPTIMO"

Niños perdidos

En una populosa Buenos Aires, un padre argentino y una madre española, divorciados, compiten por ganarse el afecto de sus dos hijos.  El padre, cada vez que va a recogerlos, les propone jugar a un juego muy divertido:  él bajará desde el séptimo piso en el ascensor, ellos lo harán por las escaleras…  ¿Quién llegará antes…?  Tan simpático reto se repite una y mil veces hasta que, un día, cuando el padre llega a la planta baja, ganador como de costumbre, los niños tardan más que de costumbre en llegar.  Y tardan…  y tardan…  y tardan….

Aunque de ambientación bonaerense y coproducción hispano-argentina, “Séptimo” es el segundo largometraje del realizador vasco Patxi Amezcua, que primero fue guionista de títulos como “Yoyes” o “Bruc, el desafío”.  En esta aventura sudamericana, Amezcua se abandona a un thriller quasi hitchcockiano en el que lo misterioso y trágico aflora de pronto en una vida cotidiana de lo más apacible.  Ricardo Darín interpreta satisfactoriamente a este hombre sobrepasado por las circunstancias y angustiado ante la posibilidad de que lo que más quiere haya sido víctima de alguna oscura sombra de su profesión de abogado.  Sus escenas de desasosiego y enajenación son, con mucho, lo mejor de la película.  Por la parte española, su ex mujer es interpretada por Belén Rueda, que se mueve ,más por instinto que por auténtica inspiración.

Con un arranque simplemente fabuloso, “Séptimo” no sabe mantener sus logros iniciales y el devenir de algunos acontecimientos acaba lastrando parte de sus posibilidades.  Ya sea porque incurre en demasiados tópicos, porque sus secundarios no están a la altura o porque el desenlace se antoja poco creíble, esta película de suspense se queda en el terreno del “quiero y no puedo”, aunque un fabuloso Ricardo Darín consigue que a ratos remonte el vuelo.

Luis Campoy

Lo mejor:  Ricardo Darín
Lo peor:  la poca entidad de los secundarios, el irregular desenlace
El cruce:  “Alarma en el expreso” + “Plan de vuelo:  desaparecida”

Calificación:  7 (sobre 10)

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "MALAVITA"

Mafiosos de vacaciones

La presencia de Martin Scorsese como productor ejecutivo, y la referencias a su obra maestra “Uno de los nuestros” no dejan lugar a dudas:  “Malavita” es una nueva aproximación al género de gangsters, subgénero “mafiosos italianos”.  Sin embargo, este divertido film que ha dirigido el imprevisible Luc Besson (“Leon, el profesional”, “El quinto elemento” o “Nikita”) pasa por ser una comedia respetuosa y reverenciadora con mil guiños a todas esas películas sobre “la Famiglia” que todos tenemos en nuestra memoria.

Robert De Niro es un mafioso arrepentido que ha delatado a sus compinches y se esconde, bajo un programa de protección de testigos, en un pueblecito de la Normandía francesa.  Su esposa (Michelle Pfeiffer) y sus dos hijos tendrán que acostumbrarse a una nueva vida en un país de costumbres bastante diferentes, mientras el patriarca se dedica a escribir sus memorias aporreando una vieja máquina de escribir.

La última trayectoria de Robert De Niro me ha hecho pensar muchas veces que un actor tan enorme debería pensárselo dos veces antes de aceptar cualquier proyecto que le ofrecen, o incluso tomarse algún que otro año sabático de vez en cuando.  Sin embargo, doy gracias al Cielo por que nos haya regalado un personaje tan entrañable y que sin duda ha sido escrito expresamente pensando en él.  Tommy Lee Jones, en un registro muy similar al de su popular “K” de “Hombres de negro”, aporta su habitual hieratismo, pero atención al portentoso acierto del director de casting a la hora de dibujar a todos los mafiosos y mafiosillos que aparecen.

No se trata de una gran película, ni lo pretende, pero “Malavita” es una pequeña joyita y una simpática delicia para los fans del género gangsteril.

Luis Campoy

Lo mejor:  Robert De Niro y Michelle Pfeiffer
Lo peor:  se hace demasiado corta
El cruce:  “Uno de los nuestros” + “Una terapia peligrosa”

Calificación:  7,5 (sobre 10)

jueves, 14 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "UN INVIERNO EN LA PLAYA"

Vidas de escritores

Precedida de nula expectación en su llegada a las pantallas españolas (este cinéfilo que suscribe confiesa que ni siquiera supo de su existencia hasta hace bien pocas semanas), “Un invierno en la playa” es el debut como realizador del también guionista Josh Boone, que tiene en el oficio de escribir un inequívoco punto de partida.  De hecho, el primer título que se barajó para el film fue simplemente “Writers” (“Escritores”), aunque posteriormente acabó convirtiéndose en “Stuck in love” (“Atascado en el amor”).

Atascado es como se siente un escritor de éxito a cuyos hijos también ha tratado de inculcarles también el gusanillo de la escritura, y cuya esposa le dejó años atrás aunque él se resiste a aceptarlo.  Mientras él sueña con recomponer su matrimonio, su hija publica su primera novela a partir de promiscuas experiencias personales y su hijo se enamora de una muchacha más pendiente de los estupefacientes que del amor.

Contra pronóstico, Boone se las ingenia para que un argumento con no pocos momentos dramáticos acabe por ser una positivista comedia romántica, con uno de esos finales excesivamente felices que empaña levemente los méritos acumulados hasta ese momento.  La película acaba tan bien que casi parece un sueño del que alguno de los protagonistas acabará despertándose….  pero no.

En cuanto al reparto, flojilla la composición de Greg Kinnear (“Mejor imposible”), y mucho mejor en sus cortas apariciones la hermosa Jennifer Connelly.  Por cierto, chapeau a quien se le haya ocurrido que la actriz encargada de hacer de hija de ésta sea la ascendente Lily Collins, con quien guarda un evidente parecido.  Junto a Collins, la heroína de la saga “Cazadores de sombras”, otro joven actor con otra franquicia a sus espaldas, Logan Lerman “Percy Jackson”), lo más flojo del elenco;  y el desconocido Nat Wolff, que resuelve correctamente su rol de ingenuo altruista.  Por cierto, atención a la breve pero simpática aparición del gran Stephen King, cuyos libros acaban de modo mucho más oscuro que el luminoso happy end de “Un invierno en la playa”.

Luis Campoy

Lo mejor:  Jennifer Connelly
Lo peor:  el exceso de optimismo

Calificación.  7 (sobre 10)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "EL JUEGO DE ENDER"

Academia interestelar

La edición del Círculo de Lectores tenía la cubierta en color gris metalizado, con siluetas de insectores grabados en rojo.  Sin embargo, por alguna razón, nunca llegué a acabar de leer el libro de “El juego de Ender”, de modo que, 25 años después, es ahora cuando al fin he conocido las peripecias de este niño superdotado destinado a salvar a la Tierra del ataque de malévolos alienígenas.  Claro que, en su traslación al cine, el premiado libro de Orson Scott Card ha sufrido algún que otro cambio más o menos significativo, como el de incrementar ostensiblemente la edad de los supuestos niños, que se han convertido en talluditos adolescentes (el protagonista, Asa Butterfield, tiene 16 años, es decir, justo 10 más de los que ostenta el protagonista en el relato de Card).

Para la adaptación fílmica, que se empezó a gestar a principios de los 90 a pesar de la oposición de Card (entre otras cosas, mormón practicante), ha habido que esperar poco menos que tres décadas, aunque se dice que el propio escritor redactó en 2003 su propia versión del guión, que ha sido retocado por Roberto Orzi y Alex Kurtzman.  Para la dirección del proyecto, ha sido contratado el irregular Gavin Hood, conocido para el gran público por su decepcionante “X-Men Orígenes.  Lobezno”, de modo que, siendo sinceros, lo más probable era que “El juego de Ender”, la película, no fuese precisamente una obra maestra de la Ciencia Ficción.  Lamentablemente, la flauta no ha sonado por casualidad, y Hood nos brinda un film que parece concebido sólo para conocedores del libro y para espectadores de la misma edad que sus protagonistas.  Ni siquiera la esforzada interpretación de Harrison Ford, ansioso por aferrarse de nuevo a un blockbuster, logra que la cinta remonte el vuelo, lastrada desde el principio por una realización plana e impersonal.  Son tantas las referencias temáticas y sobre todo visuales que, de principio a fin, da la impresión de que todo en “El juego de Ender” lo hemos visto mil y una veces anteriormente, lo cual nos priva de una implicación emocional que hubiera sido necesaria.  Los jóvenes Asa Butterfield, Hailee Stainfeld y Abigail Breslin y la nominada al Oscar Viola Davis se esfuerzan por captar nuestra atención, pero la caricaturesca apariencia de un Ben Kingsley poco entonado resta credibilidad al conjunto.
Luis Campoy
Lo mejor:  Harrison Ford
Lo peor:  la poca originalidad y la falta de tensión
El cruce:  “Starship Troopers” + "La chaqueta metálica" + “Independece Day”

Calificación:  6 (sobre 10)

martes, 12 de noviembre de 2013

Cine actualidad/ "AMOR"

Ha  sido la película con la que se ha abierto la novísima programación del Cine Club Paradiso de Lorca, y yo, conocedor del amplio palmarés de premios que la precedían, fui uno de los que la votó. 

Ahora bien, “Amor” es de todo menos fácil y complaciente.  Su temática (el envejecimiento y el deterioro de la existencia) está tratada por el realizador Michael Haneke con una mezcla de sensibilidad y crueldad, combinando la poesía narrativa con escenas de extrema crudeza.

Para una persona que convive a diario con la ancianidad, no es “Amor” un ejemplo de cómo deben ser las cosas, sino más bien un grito de denuncia de cómo no se debería consentir que fueran.  El personaje de Isabelle Huppert, la hija que vive alejada de sus padres y ajena a la gravedad de su situación, se erige en la villana de esta historia, en la que Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva tienen sobradas ocasiones para el lucimiento.  Ha sido Riva quien mayor número de premios ha recogido (ya sabéis lo fácil que es fijarse en el actor que hace de tonto o de enfermo), pero a mí la interpretación prodigiosa de Trintignant me conmovió de manera indeleble.

Luis Campoy

Lo mejor:  Trintignant & Riva
Lo peor:  que a demasiados hijos no les sirva de enseñanza
El cruce:  “El milagro de P. Tinto” + “Alguien voló sobre el nido del cuco”

Calificación:  8,5 (sobre 10)

jueves, 7 de noviembre de 2013

Mini críticas Noviembre (y II)

Vuelve el cine en pequeñas píldoras, ajenas a la indigestión….


PRISIONEROS
El interesante dúo protagonista es lo que justifica la asistencia al cine para ver “Prisioneros”.  Hugh Jackman (recién homenajeado en el Festival de San Sebastián) y Jake Gyllenhaal se retan para resolver el enigma de la desaparición de la hija del primero.  El segundo es un poli especializado en hallar a niños perdidos, pero el padre de la criatura no se conforma con la aparente falta de progresos de las fuerzas de la Ley, de modo que decide tomarse la justicia por su mano.  El director canadiense Denis Villeneuve se pone detrás de las cámaras con la intención de humanizar al salvaje Lobezno, cosa que sólo consigue hacia el final del film, tras un principio tedioso y titubeante en el que los actores parecen mal dirigidos o simplemente perdidos en un thriller psicológico que sólo se pone emocionante en su recta final.  Terrence Howard, Viola Davis y una sorprendente Melissa Leo también se pasan por allí.
Lo mejor:  Jake Gyllenhaal
Lo peor:  los primeros quince minutos, que hacen presagiar lo peor
Calificación:  7,5 (sobre 10)


EL QUINTO PODER
Que Benedict Cumberbatch (protagonista de la serie “Sherlock”) es un actor interesante y cada vez más popular, es un hecho incuestionable.  Que no todas las películas en las que acepta intervenir están a la altura de su talento, también lo es.  “El Quinto Poder” aborda de modo oportunista los últimos avatares de la existencia del fundador de WikiLeaks, que todavía hoy sigue refugiado en la embajada de Ecuador en Londres tratando de evitar su extradición.  Cumberbatch da vida a Julian Assange y el ascendente Daniel Brühl a su socio Daniel Domschell-Berg.  El realizador Bill Condon, que subió a la gloria con “Dioses y monstruos” y que luego se hundió en el fango con las últimas entregas de “Crepúsculo” mejora un poco sus penosos últimos trabajos, pero su especie de versión adulta de “La red social” se queda en un quiero y no puedo donde impera la confusión y la carencia de emotividad.

Lo mejor:  ¿?
Lo peor:  es fría, tediosa y está narrada con demasiada complejidad
Calificación:  6 (sobre 10)


UNA CUESTIÓN DE TIEMPO
He dicho muchas veces que “Cuatro bodas y un funeral” es una de mis películas favoritas, y (como mínimo) la veo una vez al año para refugiarme en su medido cocktail de comedia y romanticismo, habitado por personajes precisamente dibujados y adorablemente entrañables.  “Una cuestión de tiempo” es el nuevo film como realizador de Richard Curtis, guionista de “Cuatro bodas…” y posteriormente autor de “Notting Hill” y “Love Actually”.  El estilo de Curtis (crónica social de la actualidad británica narrada con precisas dosis de humor) se mezcla aquí con algo de ciencia ficción al estilo de “Regreso al futuro” para narrar la historia de un joven capaz de retroceder en el tiempo para corregir pasados errores.  El resultado es una absoluta delicia, un film que se hace corto y que se disfruta desde el primer al último minuto.  Si os gustaron “Atrapado en el tiempo” y las citadas “Cuatro bodas y un funeral” y “Love Actually”, no dejéis de ver esta pequeña maravilla.
Lo mejor:  Bill Nighy (el padre)
Lo peor:  nada
Calificación.  8,5 (sobre 10)


INSIDIOUS, CAPÍTULO 2
¿Quién nos iba a decir que James Wan, después de firmar la estupenda “Expediente Warren (The Conjuring)” iba a pinchar con su siguiente film, la continuación de su gran éxito “insidious”…?  El “Capítulo 2” de su terrorífica película continúa allí donde acabó la primera entrega, con Patrick Wilson, Rose Byrne y la espléndida Barbara Hershey enfrentándose de nuevo a antipáticos y agresivos fantasmas que se lo harán pasar peor que mal.  El problema es que Wan no sólo repite (calca) los mismos ingredientes que tan famoso le han hecho, sino que se equivoca de cabo a rabo añadiendo repelentes dosis de humor.  Los personajes de los torpes parapsicólogos tienen demasiado protagonismo y sus ridículas patochadas lastran irremediablemente un film que sólo proporciona contados momentos de auténtico impacto.
Lo mejor:  Barbara Hershey
Lo peor:  los absurdos giros humorísticos que estropean el conjunto

Calificación:  6 (sobre 10)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Mini críticas Noviembre

Empezamos Noviembre como acabamos Octubre:    ¡¡con una ración doble de píldoras de cine!!

THOR:  EL MUNDO OSCURO
Si juzgamos toda la producción reciente de los todavía jóvenes Marvel Studios por los resultados obviamente majestuosos de “Los Vengadores”, estaremos cayendo en un importante error de cálculo.  Por ejemplo, el primer “Thor” que dirigió el ahora revivido Kenneth Branagh combinaba el acierto indiscutible de la recreación del universo mítico de Asgard, patria de los dioses nórdicos, con una torpe y ridícula narración de las peripecias de Thor y sus nuevos amigos en el planeta Tierra.  Con todo, los resultados económicos fueron lo bastante alentadores como para que Marvel se lanzase a producir una secuela, que ya no comanda Branagh sino el televisivo Alan Taylor (“Juego de Tronos”).  Obviamente se ha pretendido corregir los errores pasados, y por ello se ha dado más cancha a lo que funcionaba (Asgard), en detrimento del metraje que acontece en Midgard (La Tierra).  Así y todo, los defectos ya sabidos vuelven a ensombrecer el resultado final:  exceso de humor innecesario, personajes secundarios sin sustancia, diálogos que sonrojan al escucharlos...  Desde luego, en los comics todo es más solemne y dramático, empezando por esas frases rimbombantes del protagonista que el cine ha desvirtuado.  Con todo, me parece acertada la mezcla de barbarie medieval y ciencia ficción que Taylor resuelve muy hábilmente (el universo de elfos y trolls de “El Señor de los Anillos” contrasta con la tecnología de “Star Trek”) y siempre es un placer deleitarse con ese Loki al que borda Tom Hiddleston.  Chris Hemsworth sigue prisionero de su físico, Anthony Hopkins vive impúdicamente de las rentas y al pobre Chtristopher Eccleston (el villano Malekith) ni se le reconoce bajo su maquillaje de maléfico elfo.
Lo mejor:  Tom Hiddleston
Lo peor:  demasiados terrícolas estúpidos en una película de dioses
Calificación:  7 (sobre 10)


SÓLO DIOS PERDONA
Cuando hace un par de años llegó “Drive” a los cines de Lorca, apenas podía creérmelo:  ¡la película de la que todos los cinéfilos fanáticos hablaban maravillas, se hallaba a mi disposición!.  Entonces, el realizador danés Nicolas Winding Refn revitalizaba el cine de los 80 (temática, puesta en escena, banda sonora), eso sí, acentuando las dosis de violencia y ofreciéndole un papel bombón al rubio Ryan Gosling.  Ahora, Winding Refn y Gosling vuelven a aliarse en “Sólo Dios perdona”, “thriller” con aroma a “Black Rain” de Ridley Scott pero rodada con una total libertad creativa.  Nos hallamos ante una de esas películas que cada cierto tiempo nos impactan con la contundencia de un puñetazo en el estómago.  A “Sólo Dios perdona” sólo le caben dos respuestas emocionales:  o se la odia con vehemencia, o se la ama con locura.  Su casi carencia de diálogos, sus planos alargados como chicles, sus aspiraciones trascendentalistas y sobre todo, sus altísimas dosis de sadismo y violencia ponen a prueba el estómago del espectador más pintado.  Como digo, es muy fácil detestarla y defenestrarla y hablar mal de ella en cualquier tertulia cinematográfica.  Ahora bien, si solamente juzgamos sus elementos estrictamente cinematográficos (puesta en escena, fotografía, color, montaje, sonido), os aseguro que nos enfrentamos a una pieza inolvidable, magnética como hacía años que no se veía ninguna en una pantalla.  Líbreme Dios de recomendar a nadie un espectáculo tan morboso y sangriento, pero, desde un punto de vista estético, a mí me pareció sencillamente impresionante.
Lo mejor:  el (magistral) uso de los recursos puramente cinematográficos
Lo peor:  es pretenciosa, lenta, enrevesada, sangrienta y muy, muy cruel
Calificación:  9 (sobre 10)