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martes, 28 de junio de 2011

Cine actualidad/ "RESACÓN 2, Ahora en Tailandia"

Visito lo visto




Hace un par de años, "The Hangover", aparentemente una más de esas comedietas provocadoras e irreverentes que el cine norteamericano produce casi como churros, rompió taquillas en Yanquilandia, y, por ende, en el resto del mundo. En España la conocimos como "Resacón en Las Vegas", y narraba las consecuencias de una brutal despedida de soltero en el seno de un grupo de amigos empeñados en disfrutar al máximo todo lo que la ciudad del juego podía ofrecerles. Dos veranos más tarde, el grupo salvaje formado por Phil, Stu, Alan y Doug vuelve a la carga dispuesto a liarla parda una vez más, sólo que en esta ocasión se traslada a Bangkok, la tumultuosa metrópoli de Oriente.

domingo, 19 de junio de 2011

¿Opinión o alarmismo?

En los días inmediatamente posteriores al terrible terremoto que vivimos en Lorca el 11 de Mayo, fueron muchos los lorquinos que buscaron cobijo en la playa y en el campo, creyéndose allí a salvo de posibles réplicas y tratando de olvidar la tragedia sufrida. Una de las noches en que mi novia y yo, vagando casi como zombies, fuimos acogidos en la casa rural de una amiga en la pedanía de Aguaderas, coincidimos con un periodista generalmente bien informado a quien, en un momento dado, escuchamos comentar en voz muy queda: “Dicen los geólogos que el mes que viene va a haber uno mucho peor que éste”. Confieso que me acojoné (literalmente) y que durante días lo ví todo negro, pensando en la inutilidad de la reconstrucción y en lo absurdo de reemprender un simulacro de vida normal.

martes, 14 de junio de 2011

Cine actualidad/ "NO LO LLAMES AMOR... LLÁMALO X"

Aquellos verdes años


Buena prueba de la insípida intrascendencia de “No lo llames amor… llámalo X” es que la ví hace un mes… y hasta el momento no había sentido el menor deseo de hablar de ella.

Bien sabido es que “el video mató a la estrella de la radio”, tal como cantaban en 1979 los Buggles. Pues bien, también podríamos decir que el libre acceso a internet ha matado al cine X, aquel que necesitaba ser visionado en salas especiales a las que sólo acudían los muy pervertidos. Un maduro director de películas pornográficas sueña con la idea de realizar una última obra maestra del género, para lo cual no duda en reunir al viejo equipo de colaboradores, además de alguna jugosa nueva adquisición, para poner en imágenes una visión de la Guerra Civil española… en clave porno.

domingo, 12 de junio de 2011

Cine actualidad/ "INSIDIOUS"

Encantados de asustar



En 1982, el mismo año en que dirigió una de sus más famosas obras maestras, “E.T., El Extraterrestre”, Steven Spielberg le produjo al hoy olvidado Tobe Hooper una película de terror titulada “Poltergeist, Fenómenos Extraños”, que cosechó un éxito considerable a nivel mundial. Dejando aparte la cáustica polémica surgida en torno a la autoría final del film (hubo quien aseguró que Hooper fue relevado por el propio Spielberg, que acabó de dirigir la cinta imprimiéndole su particular tono familiar, acuñándose al respecto un célebre chascarrillo que decía “¿Tobe or not Tobe?”), “Poltergeist” hizo una taquilla impresionante y dio origen no sólo a dos secuelas bastante endebles, sino a toda una colección de leyendas urbanas acerca de supuestas maldiciones que acabaron con la vida de algunos de sus actores.

viernes, 10 de junio de 2011

Cine actualidad/ "X-MEN: Primera generación"

Las primeras mutaciones


A pesar de que entre sus títulos más significativos se hallan joyas como los dos "Batman" de Christopher Nolan, "Spiderman 2", "X-Men 2" y, especialmente, el "Superman" de 1978 que dirigió Richard Donner (para mí, la mejor adaptación de un comic jamás filmada), las películas de super héroes continúan siendo tabú para muchos aficionados que se tienen por “serios y formales”. Diríase que una obra en la que el protagonista se viste unas mallas y se dedica a zurrar a unos villanos megalómanos no puede estar planteada de modo adulto, narrada con firmeza e interpretada con talento. A todos los que así piensan les compadezco un poco, porque se habrán perdido esta estupenda "X-Men: La próxima generación"… de la que enseguida os hablo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Cine actualidad/ "SIN IDENTIDAD"





¿Soy o no soy?



Vería cualquier película en la que apareciese Liam Neeson. Junto con Russell Crowe, Denzel Washington y el casi mítico Jack Nicholson, Neeson conforma el cuarteto de mis actores favoritos. Eso no quiere decir que todas sus películas me parezcan buenas, ni muchísimo menos. Es simplemente que me creo cualquier interpretación que realice este señor, que me cuesta muy poco empatizar (e incluso simpatizar) con él, que, incluso cuando los comportamientos o actitudes de algunos de sus personajes son poco éticos y difícilmente justificables, hay algo en él que inspira cierta condescendencia.

martes, 7 de junio de 2011

Cine actualidad/ "EL CASTOR"

Max, más loco que nunca



Un hombre que está sufriendo una profunda depresión que a punto está de privarle de todo lo que tiene (su familia, su trabajo…) encuentra en un contenedor de basura una marioneta que representa a un castor. Desde ese momento, el hombre pasará a un segundo plano y el castor asumirá todas las funciones de comunicación, socialización y representación…



El argumento narrado es la base de “El castor”, la nueva película como directora de la famosa actriz Jodie Foster, y para la que ha contado con su viejo amigo Mel Gibson (con el que coprotagonizó “Maverick”). Gibson es uno de esos personajes de la farándula cuya personalidad ha acabado de erigirse en su peor enemigo.

lunes, 6 de junio de 2011

Mi vida como damnificado (Tercera parte)

Este próximo sábado hará un mes del terremoto, de esos cinco segundos que cambiaron tantas y tantas cosas en la Ciudad del Sol y sus pobladores.  Por lo que a mí respecta, los cambios todavía no han terminado.  Tardé dos semanas en poder traerme a mis padres conmigo, y lo tuve que hacer aun a sabiendas de que el ascensor no funcionaba y tendrían que realizar un esfuerzo casi sobrehumano para llegar hasta la quinta planta.  Tras el largo y penoso mal rato, mi madre estuvo casi una semana enferma, y todavía no ha recuperado su característica mala salud de hierro.  Mi padre pareció tolerarlo mejor, pero a finales de esa semana, viendo que no reparaban el ascensor, cayó en una depresión que me hizo temer que se iba a resentir de su reciente trombosis.  Los niños también volvieron a estar conmigo, aunque se quedaron muy decepcionados cuando vieron que el piso nuevo era bastante más pequeño que el anterior y que sus juguetes y la mayoría de sus comodidades no tenían cabida.  Tan sólo podía azuzar al dueño de la casa vieja para que se diera un poco de prisa para acometer las reparaciones, aunque, pensándolo bien, había firmado nada menos que seis meses de contrato, que eran justamente seis meses más de los que mi hija estaba dispuesta a pasar en su nueva residencia paterna.  El caso es que terminó el mes de mayo, y mi cuenta corriente estaba bajo mínimos históricos.  Había tenido que pagar el alquiler normal, la fianza del piso nuevo, la parte proporcional de los días de mayo que lo iba a habitar, la comisión de la Inmobiliaria y el traslado de los útiles imprescindibles, sin contar con el coste de más comidas y cenas fuera de casa de las podría enumerar.  Por suerte, al  menos no tendría que pagar el alquiler del piso dañado mientras lo arreglaban.  "¿Cómo que no?", me dijo el propietario, "los dos hemos sufrido daños, y también tenemos que compartir el gasto.  Si quieres volver a ocupar el piso cuando esté reparado, tienes que pagar, al menos, la mitad del alquiler”.  A mí éso me sonó como mínimo extraño, así que, ya que había concertado una cita en la oficina municipal abierta para atender a los damnificados por el terremoto, aproveché no sólo para solicitar la ayuda que me correspondiera, sino para aclarar mis dudas con respecto al piso viejo y al nuevo.

La visita a aquel local improvisado y lleno de gente condolida, aun a pesar de que eran más de las tres de la tarde, fue más bien inútil.  La ayuda que un inquilino damnificado podía tener derecho a percibir se limitaba a la diferencia entre el alquiler antiguo y el nuevo, de modo que yo, en mi caso, dado que en mi casa de acogida pagaba menos que antaño, igual hasta tenía que pagarle dinero al Ayuntamiento.  Eso sí, me dijeron que la Ley de Arrendamientos Urbanos decía claramente que una circunstancia como la acaecida, que había dejado la vivienda inhabitable, suponía la suspensión del contrato de arrendamiento en tanto en cuanto aquélla no volviese a reunir las condiciones necesarias de habitabilidad.  Así se lo transmití a mi casero, quien, en un repentino alarde de inspiración, me comunicó que había tomado la decisión irrevocable de no reparar el piso, sino venderlo tal y como estaba.  Sin embargo, si por alguna extraña razón, yo me empeñaba en seguir viviendo en él hasta la finalización de los cinco años de contrato, me permitiría hacerlo siempre y cuando fuera yo y no él quien corriese con los gastos de reparación, y, a cambio, no me cobraría el alquiler hasta el fin del período inicialmente pactado.  Como os podéis imaginar, lo que hice fue dar por extinguido el compromiso contractual, y contraté a unos recomendados de un amigo para que me realizaran el traslado de todos los muebles, ropa y demás posesiones, que aún seguían en la antigua casa, y que, a partir de ese momento, dormirían el sueño de los justos en una solitaria nave guardamuebles, hasta que encontrase un piso definitivo en el que realojarlas y realojarme.  Tres días han tardado estos señores en vaciar el piso.  Cuando fui ayer a comprobar cómo habían trabajado, se me cayó el alma a los pies...  y rebotó.  No sólo se habían llevado lámparas y cortinas que pertenecían al propietario del piso y que les habíamos advertido de que debían quedarse allí, sino que por los suelos se dejaron un millar de pequeños tesoros, además de algunos valiosos recuerdos destruídos.  Una calabaza de Halloween de porcelana y, sobre todo, un plato de cerámica pintado a mano por mi Tío Angel, reputado arquitecto alicantino ya fallecido, estaban hechos añicos y confundidos con los trozos de yeso que aún siguen desprendiéndose de las paredes.  Fotos de mis hijos cuando eran pequeños, muñecos, juguetes, algún DVD…  y, lo peor y lo que más me dolió, montones de manualidades en las que mi hija Laura invirtió larguísimas horas y muchísimo talento, tiradas en el suelo como si fueran basura…  Las grandes y pequeñas penalidades ocasionadas por el seísmo del día 11 de mayo distan mucho todavía de ser un recuerdo que un día podamos olvidar, y buena prueba de ello fue el leve terremoto acaecido ayer mismo, leve pero que volvió a atemorizar a una ciudad que, como yo, está comprobando en propia carne lo difícil que es volver a levantarse una vez se ha caído.

jueves, 2 de junio de 2011

Cine actualidad/ "PIRATAS DEL CARIBE: En mareas misteriosas"


Pirateando por cuarta vez



En el ya lejano 2003, un film basado en una atracción del parque temático Disneyland se convirtió en un apabullante éxito sorpresa, merced a un inteligente guión firmado por Ted Elliot y Terry Rossio, una briosa realización a cargo de Gore Verbinski, una carismática interpretación de un actor a priori nada adecuado para el papel de un pirata histriónico, Johnny Depp, una banda sonora de Klaus Badelt que constituía un plagio descarado de la de "Gladiator" y, sobre todo, una hiperbólica producción de Jerry Bruckheimer, experto en blockbusters veraniegos y taquillazos varios. El resultado, "Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra", cautivó a medio mundo (por no decir al mundo entero) y posibilitó la realización de dos secuelas, que no hicieron sino enturbiar los logros de la original, abusar de sus aciertos, desgastar sus virtudes y suplir sus carencias narrativas con un exceso de parafernalia que las hizo cada vez más mecánicas, más huecas, casi tediosas.



Cuatro años después de la tercera parte ("En el fin del mundo", 2007), llega por fin a los cines el cuarto capítulo de lo que ya se ha convertido en tetralogía, con Johnny Depp (el mayor reclamo comercial) repitiendo como el pirata Jack Sparrow, pero ya sin Gore Verbinski (reemplazado por Rob Marshall) y sin los actores Orlando Bloom y Keira Knightley, la pareja romántica que contrapunteaba a Sparrow en los films anteriores. El resultado del nuevo título, "En mareas misteriosas", mejora la mediocridad de "En el fin del mundo" (para ésto no hacía falta mucho), aunque, visto lo visto, parece imposible repetir la originalidad, la frescura y la espectacularidad de la primera película.



Lo primero que llama la atención es la torpeza de algunos efectos visuales, la falta de ambición a la hora de planificar algunas secuencias. Dicen que los ejecutivos de Disney estuvieron encima de Rob Marshall para asegurarse de que no se pasaba del ya reducido presupuesto que le habían otorgado, y, desde luego, se nota que los medios a su disposición no son los mismos de que dispusiera Verbinski en sus buenos tiempos. Por otro lado, la interpretación de Johnny Depp es, cada vez más, una caricatura de sí mismo; la primera vez que encarnó a Jack Sparrow, sorprendió porque se trataba de un registro diferente de un actor eminentemente dramático, pero, desde entonces hasta ahora, Depp no sólo ha trasladado los amaneramientos de Sparrow a todos los papeles que ha ejecutado, sino que da la impresión de que se conforma con extender la mano, cobrar un cheque cada vez más jugoso y limitarse a repetir muecas y aspavientos.



"Piratas del Caribe: En mareas misteriosas" tiene un arranque prometedor, en Inglaterra, si bien el lujo y solemnidad de los decorados chirría ante el tono excesivamente cómico que Rob Marshall imprime a la narración. Lo mismo puede decirse de todas las escenas posteriores, en las que no sólo se echan de menos más medios a la hora de configurar los efectos especiales, sino que la comedia adquiere demasiada relevancia con respecto a la aventura. El equilibrio del primer film queda roto de forma inevitable, y las payasadas y los chistes poco o nada hilarantes copan demasiado protagonismo.



Mucho se ha hablado de la participación de nuestra Penélope Cruz en este cuarto capítulo de la serie, pero Cruz ni está demasiado guapa ni tiene ocasión de demostrar sus virtudes como actriz. Está, simplemente, al servicio de Jack Sparrow/Johnny Depp, como casi todo en esta producción. Eso sí, el elenco de actores secundarios resplandece como nunca, sobre todo gracias a la aportación del gran Ian McShane.



Luis Campoy



Lo mejor: Ian McShane, Geoffrey Rush y Kevin R. McNally, un trío de espléndidos secundarios que roban la función


Lo peor: algunos efectos visuales patateros, la forzada y absurda aparición del Rolling Stone Keith Richards, haciendo nuevamente de padre de Jack Sparrow


El cruce: “Piratas del Caribe 1” + “Piratas del Caribe 2” + “Las Crónicas de Narnia 3”


Calificación: 6,5 (sobre 10)