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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cine/ "DISTRITO 9" ("District 9")


Ciencia ficción sucia y realista



Cada cierto tiempo, me asalta la sensación de que soy un cateto, un advenedizo, un inconsciente... cinematográficamente hablando. Suele ser cuando determinados críticos, determinadas revistas y blogs parece que se ponen de acuerdo a la hora de encumbrar y ensalzar sin paliativos a ciertas películas que, lamentablemente, a mí se me antojan, como mucho, correctas. ¿Títulos? "Brokeback Mountain", "El caballero oscuro", "Wall-E", y, ahora, "Distrito 9", films todos ellos en los que no es difícil encontrar numerosas virtudes pero a los que, desde mi punto de vista, les falta un laaargo trecho para alcanzar el nivel de excelencia y la categoría de obra maestra que esos gurús del celuloide les atribuyen. En el caso de "Distrito 9", ayer leí que era "la mejor película de ciencia ficción de los últimos 30 años" y que se hallaba al mismo nivel de "Blade Runner". Muy poco se le pide a una obra de estas características para elevarla a tales altares, o bien se pretende que la lisonja obvie el análisis imparcial de alguien a quien no le doran la píldora las distribuidoras y exhibidores. Que sí, que este “Distrito 9” (no me dá la gana referirme a ella como “District Nine”, tal y como pretende la publicidad) es una propuesta original, llena de logros y méritos y ciertamente muy interesante, pero ¡por favor…! ¿compararla con “Blade Runner”…? ¿O con “Alien”…? ¿O con “RoboCop”…? ¿O con “Terminator 2”…? ¿O con “El Imperio Contraataca”…? Una vez vista (en una sala de cine, como debe ser), una vez reposada durante cinco días, me atrevo a decir que se trata de un trabajo bien hecho, con inteligencia y con suficiencia de medios, pero no deja de ser un tipo de cine, fantástico o no, que, personalmente, no me entusiasma, no me fascina, ni siquiera me entretiene. Así de claro soy. ¿De qué va “Distrito 9”? Según nos cuenta, los extraterrestres llegaron a la Tierra hace 20 años, y no se dirigieron a Nueva York, como es habitual, sino a Johannesburgo, en Sudáfrica. Su gigantesca nave aún sigue flotando en el cielo, pero sus centenares de ocupantes fueron desalojados y desde entonces viven hacinados en un ghetto denominado “Distrito 9”, del que ahora se pretende expulsarlos para recluirlos en un nuevo emplazamiento tanto o más denigrante. Más de una vez me he visto obligado a confesar que, por alguna razón, las películas que transcurren en lugares “exóticos” no suelen gustarme; las zonas deprimidas de Africa, Asia o incluso Sudamérica gozan de unas condiciones fotográficas y unas posibilidades cromáticas inigualables, pero suelen contener tales índices de miseria que uno acaba sufriendo tanto que la ficción se funde con la realidad. Eso no quita para que, de vez en cuando, films puntuales como “Red de mentiras”, “Ciudad de Dios” o, sobre todo, “Slumdog Millionaire”, sí me hayan causado una buenísima impresión. Mientras veía “Distrito 9” agradecí no haber sabido casi nada acerca de su (imprevisible) argumento, pero me molestó sobremanera que lo único que se haya divulgado acerca de ella constituyese una especie de chantaje cinéfilo, algo así como “Si no te gusta, es que no tienes ni puta idea”. Pues bueno, me da igual que quien alguna vez confió en mis supuestos conocimientos ahora se vea defraudado, pero lo cierto y verdad es que “Distrito 9” no me fascinó, no me enamoró y (nunca mejor dicho) ni siquiera me abdujo. Es innegable que su comienzo es muy original, utilizando la táctica del (falso) documental para narrar una historia de ciencia ficción que tiene mucho más de lo primero que de lo segundo, y tan realista introducción no presagia el giro a la acción que acontece en su segunda mitad. Pero también es cierto que resulta difícil identificarse, conectar emocionalmente, con sus dos protagonistas. Uno de ellos es humano, Wikus Van De Merwe (Sharlto Copley), encargado del desahucio de los alienígenas; el otro es uno de los extraterrestres, amoroso padre de un pequeño alien que sueña con conocer el planeta del que proviene su especie. Tan improbable es aceptar que el aburrido y desagradable Wikus acabe resultando ser un action hero como que su socio de allende las estrellas cambie bruscamente de forma de pensar y acabe convirtiéndose en el único amigo del terrícola. El ghetto en el que se hacinan los aliens (una especie de bichos bípedos del tamaño de un hombre que, por cierto, están tan bien hechos que en todo momento parecen reales) se erige en clarísima metáfora del afortunadamente erradicado apartheid, pues no por casualidad se ha enmarcado la historia en Sudáfrica y no en los USA, y en él conviven, más o menos pacíficamente, los inmigrantes del espacio y una despreciable fauna humana integrada por vendedores sin escrúpulos, traficantes de droga, contrabandistas de armas e incluso prostitutas que no tienen reparos en cohabitar con las criaturas. En tan pintoresco escenario, el funcionario que debía desalojar a los visitantes acaba convirtiéndose en uno de ellos, sufriendo en su propio cuerpo las injusticias que ellos padecen, y viéndose perseguido por una especie humana que sólo ostenta la supremacía en virtud de las armas pero no de su supuesta humanidad. Grandísima interpretación del casi aficionado Sharlto Copley, que de “Distrito 9” parece que va a pasar a encarnar a Murdock en la versión cinematográfica de “El Equipo A” que coprotagonizarían Liam Neeson y Bradley Cooper. Y ¿cómo no admitirlo?, excelente trabajo de dirección del recién llegado Neill Blomkamp, auspiciado por Peter El Señor de los AnillosJackson, quienes, de momento, ya han conseguido que su hábil campaña publicitaria haya llevado a los cines a millones de adeptos a la ciencia ficción que me pregunto si realmente consideran que “Distrito 9” está al mismo nivel de los grandes clásicos del género. A mí, lamentablemente, no me lo parece…
Luis Campoy



Lo mejor: la sorprendente interpretación de Sharlto Copley, el diseño de los extraterrestres


Lo peor: el choque entre el exceso de realismo del principio y el giro a la fantasía de la parte final


El cruce: “Alien Nación” + “Enemigo mío” + “La mosca” + “RoboCop”


Calificación: 8 (sobre 10)

6 comentarios :

Azusa dijo...

Tengo ganas de verla, y casi todo el mundo me ha dicho que le ha gustado mucho...

Anónimo dijo...

Lo unico que puedo decir son 2 cosas:

- Que me entretuve, lo pase bien, y se me hizo muy amena. Disfurte con las escenas de acción y empatice con los alienigenas. Ademas de recordar mi paso por Jobur.
- Luis, te lo digo con todo mi cariño. Eres capaz de poner a parir una peli, pero siembargo la ensalzas con altas puntuaciones. Que en este caso son merecidas, aunque si comparto contigo lo de que no es una obra de arte, pero claro los reivindicativos 70 y los fantasticos 80 quedaron muy lejos para lo ultimo de ciencia ficción.

JOSE

Luis Campoy dijo...

Para AZUSA: Pues te deseo que te guste más que a mí, jajajaja. En serio, no está mal, es sólo que la presión conjunta de toda la crítica a veces cansa un poco.

Luis Campoy dijo...

Para JOSE: Una cosa es que yo pueda no empatizar con una película, y otra cosa distinta es que no le reconozca los méritos que tiene. Por éso, aunque, personalmente, algunos films no me acaben de "llenar", sí reconozco sus valores y por éso los califico de esa manera. Un "8" (Notable) es lo que para mí se merece esta película, independientemente de que yo me lo pasara mejor o peor. 8, pero no 9 ni 10, ni mucho menos la catalogación de Obra Maestra.

Expediente X dijo...

Yo quería ir al cine este fin de semana a verla, no sé yo si iré al final, aunque mi esto de la ciencia ficción, me va, ya veremos jeje!!1 >_-

Luis Campoy dijo...

¿La habéis visto ya, Expediente X y Azusa? ¿Qué os ha parecido?