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lunes, 20 de octubre de 2008

Ni olvido ni perdono


Perdono pero no olvido” es una frase que todos hemos dicho alguna vez, o, al menos hemos actuado en ocasiones de acuerdo con ella. Ser capaz de perdonar a los que nos hirieron es una muestra de nuestra generosidad y madurez, lo cual no implica que tengamos que borrar estúpidamente de nuestro recuerdo cualquier huella de esa herida que pueda servirnos para madurar aún un poco más. Pero, mirándolo bien, en determinados casos, ¿por qué tenemos, siquiera, que perdonar? El perdón, como decía antes, es una demostración de lo generosos y benevolentes que podemos llegar a ser, pero, por otra parte, puede llegar a posibilitar la impunidad de nuestros enemigos u ofensores. Poner la otra mejilla no siempre soluciona la totalidad de los conflictos. Con motivo de las recientes actuaciones promovidas por el más famoso de los jueces españoles, Baltasar Garzón, algunas personas y determinados medios de comunicación (los de siempre) se han puesto en contra de esta Ley de la Memoria Histórica que, dicen, no va hacer otra cosa que reabrir viejas heridas y volver a poner a unos contra otros. Yo no lo veo así. De hecho, me parece que lo realmente extraño es que hasta ahora no se haya adoptado una medida semejante. Casi cuarenta años de opresión, de persecución, de tiranía, de dictadura, ¿y tan sólo basta con que al Régimen fascista le suceda una etapa democrática amparada por una nueva Constitución tras la cual unos cuantos políticos adoptaron la medida de sobreseer los “viejos errores pasados”?. ¿Un documento consensuado por representantes de las viejas ideologías… y los fusilamientos, secuestros, torturas, delaciones, persecuciones y demás atrocidades acaecidas durante el franquismo ya son agua pasada? Por Dios, si es que, leído así, no sólo me causa asombro, sino vergüenza e incluso indignación. No, no creo que la Ley de la Memoria Histórica pretenda hacer que vuelvan a sangrar heridas ya cerradas, sino abrir o reabrir causas penales contra el aparato fascista que auspició tantos y tantos crímenes contra la Humanidad. Para empezar, me parece totalmente lícito permitir que los hijos, nietos y cualquier descendiente de los damnificados de entonces pueda averiguar qué pasó con sus seres queridos, por qué se les asesinó y dónde pueden estar sus cuerpos. Asímismo, no me parece mal que se hayan retirado determinados símbolos del “poderío” y “supremacía” del bando vencedor de nuestra Guerra Civil, concretados en estatuas, bustos y cuadros de plazas y edificios públicos, ni tampoco que se hayan modificado los nombres de algunas calles (esto último es y siempre ha sido práctica habitual tras los cambios de gobierno, y, en mi Alicante natal, era yo un adolescente cuando la “Plaza del Caudillo” pasó a llamarse “Plaza de la Montañeta”). Me parece bien el “fondo” tanto de la Ley como de las iniciativas del juez Garzón, si bien es posible que las “formas” no sean las mejores… pero algo es algo. Lo que importa es que el olvido y el perdón no pueden ser impuestos por el Estado a toda una ciudadanía que lo que debe hacer no es olvidar ni perdonar alegremente, ni tampoco planear tardías y absurdas venganzas o represalias… sino simplemente exigir Justicia. Y éso incluye, también, revisar con lupa algunas actuaciones perpetradas por determinados jerifaltes del lado “rojo” o “republicano” (las famosas ejecuciones supuestamente ordenadas, según algunos, por el venerable Santiago Carrillo en la zona de Paracuellos), que los crímenes que se cometieron durante la Guerra Civil y el período franquista fueron cometidos y ordenados por “criminales” cuyo “color” y forma de pensar no debe eximirles, ni siquiera ahora, de responder (aunque tardíamente) de sus históricos actos.

5 comentarios :

Anónimo dijo...

¡QUE RAZON TIENES!...

EN NUESTRA MEMORIA, LA DE MI FAMILIA Y LA MIA, SIEMPRE HA ESTADO MI TIO POR PARTE DE MADRE, QUE SE FUE A LUCHAR EN AQUELLOS TIEMPOS TAN DUROS...TAN JOVEN...IBA SONRIENDO Y ALGUIEN LE DIJO, ¡NO RIAS JESUS QUE NO SABES DONDE VAS!. TENIA 20 AÑOS. ERA DE UN PUEBLECITO DE CUENCA "BARAJAS DE MELO".

NUESTRA FAMILIA NUNCA SUPO NADA MAS DE ÉL, AUNQUE LO BUSCARON MUCHO TIEMPO.

DICEN, CUENTAN, QUE COMO FUE A UNA BATALLA DONDE LOS MUERTOS BAJABAN POR EL RIO EBRO A CIENTOS, PUES QUE ALLI DEBIO QUEDAR. AQUELLO TAMBIEN PUEDIERA SER UNA TUMBA DE NUESTROS SERES QUERIDOS.

NUNCA MAS VOLVIÓ NUESTRO QUERIDO JESUS. POBRECITA MI ABUELA, LO QUE TUVO QUE SUFRIR CON LA PERDIDA Y EL NO SABER NUNCA MAS DE SU HIJO.

EN MI FAMILIA SIEMPRE HA ESTADO EL RECUERDO JESUS.

SIRVA ESTO COMO UN PEQUEÑO HOMENAJE A TODOS LOS QUE PERDIERON LA VIDA EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA EN AQUELLOS HORROROSOS AÑOS Y SIRVAN TAMBIEN PARA QUE NO VUELVAN AQUELLOS HORRORES NUNCA JAMAS.

Y A TI GRACIAS POR TU BLOGG, A VECES SIRVE TAMBIEN HASTA PARA DESAHOGARSE.

COMO SIEMPRE, MIL BESOS.

MARISA

Luis Campoy dijo...

Lamento profundamente, Marisa, lo de tu tío Jesús, víctima del odio y todos los demás rasgos imperdonables que conllevan las guerras. Menos mal que, al menos, su desgraciado fin no ha caído en el olvido. Un beso

Luis Campoy dijo...

Lamento profundamente, Marisa, lo de tu tío Jesús, víctima del odio y todos los demás rasgos imperdonables que conllevan las guerras. Menos mal que, al menos, su desgraciado fin no ha caído en el olvido. Un beso

Anónimo dijo...

gracias a tí.

Anónimo dijo...

...que lo he podido reflejar aquí.