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jueves, 15 de febrero de 2007

Mi encuentro con... GINES GARCIA MILLAN


Acabo de encontrármelo por la calle, y me ha reconocido enseguida.

Si no me traiciona la memoria, mi primer encuentro con el actor de Puerto Lumbreras Ginés García Millán se produjo el día 16 de Abril de 1998. Por aquel entonces, yo dirigía y presentaba un programa radiofónico titulado “PANTALLA GRANDE” que se emitía todos los jueves en Cadena Azul, una emisora de cobertura regional. Se trataba de un espacio de contenido, obviamente, cinematográfico, y en aquella ocasión estaba dedicado a la Primavera Cinematográfica de Lorca, que estaba congregando a ilustres nombres del Séptimo Arte hispano en la autoproclamada Ciudad del Sol. Alguien conocía a García Millán, y me sugirió que tal vez podría entrevistarlo, cosa a la que accedí encantado, aunque un poquito nervioso. La verdad, uno no tiene ocasión de codearse a diario con actores de fama y renombre, y poder desarrollar esa entrevista era motivo de orgullo… y también de temor.

En aquel tiempo Ginés era uno de los ilustres secundarios de la “sitcom” (comedia de situación) “Todos los hombres sois iguales”, que adaptaba a la televisión la película homónima de Manuel Gómez Pereira. El reparto estelar de la serie lo conformaban Tito Valverde, Josema Yuste, Luis Fernando Alvés y Ana Otero, pero las breves apariciones de García Millán le habían hecho célebre, para empezar en su pueblo natal y, cada vez más intensamente, en toda la región de Murcia. Durante media hora, Ginés y yo preparamos la entrevista, y ya entonces me admiró su simpatía, su cortesía, su humildad. Cuando, ya en directo, rehicimos las preguntas y respuestas que acabábamos de ensayar, el ambiente entre él y yo estaba mucho más relajado, y mis primeros nervios apenas existían. Me contó cosas de su niñez (su familia era propietaria de un hotel en Puerto Lumbreras), de cómo entró poco a poco en el teatro, y me habló de sus gratas experiencias con el realizador Benito Rabal (hijo del actor), bajo cuya batuta había intervenido en teleseries como “Nazca” y la segunda parte de “Curro Jiménez”. Es duro el ascenso de un actor desde el total anonimato a la participación en una producción como “Todos los hombres sois iguales” (incluso aun desempeñando un papel secundario), y, en el camino, es normal que uno vaya dejando atrás amigos y rivales, así como retazos de su propia personalidad, tales como la sencillez y la coloquialidad que parecen ajenos a los actores famosos. Este hombre, sin embargo, se enorgullecía de seguir siendo para sus amigos “Ginesico el del Puerto”, y sus papeles con cada vez más líneas de diálogo (en otras series como “Médico de familia”) no le habían hecho cambiar.

Dos días después, se estrenaba en Lorca la película que constituía el último trabajo de Gines García Millán y que el actor venía a presentar en la Primavera Cinematográfica: “Insomnio”, dirigida por la realizadora Chus Gutiérrez. El papel de Ginés era, una vez más, secundario (los “protas” eran Cristina Marcos, Ernesto Alterio y Candela Peña), pero el actor lumbrerense cuajaba una actuación ciertamente destacada. Desde mi butaca del Teatro Guerra de Lorca aplaudí gustoso a este muchacho, no sólo por su buen hacer ante las cámaras, sino, sobre todo, por su amabilidad (me vio en la puerta de la sala y me acompañó hasta un asiento preferente) y su enorme simpatía.

Han pasado 9 años desde entonces, y muchas cosas han sucedido en mi vida. El nombre de Ginés García Millán, sin brillar todavía al mismo nivel que los de, por ejemplo, Javier Bardem o Imanol Arias, es cada vez más conocido en los circuitos televisivos, cinematográficos y, sobre todo, teatrales. En este último terreno es donde más cómodo se encuentra (eso me lo acaba de confirmar hace tan sólo unos minutos), y desde que le conocí hasta ahora ha hecho cosas tan importantes como “La Fundación”, de Buero Vallejo, “Don Juan Tenorio” de Zorrilla o “Hamlet” y “El Rey Lear”, ambas de Shakespeare. En cine son cada vez más numerosas sus participaciones, y como ejemplos podríamos destacar “Mensaka”, “Gitano” (una excelente interpretación en una pésima película), “Sólo mía”, “El regalo de Silvia”, “Carmen” (versión Vicente Aranda), “Pasos” (el tardío debut como director del actor argentino Federico Luppi) y, el pasado año, “Hotel Tívoli”. Pero es en televisión donde sigue siendo más popular, gracias al enorme éxito de “Periodistas”, serie que me encantaba y en la que hacía de novio de Esther Arroyo y exmarido de Belén Rueda. Después, esta vez ya como protagonista, intervino en “Un lugar en el mundo” (que fue injustamente retirada de la programación de Antena 3 antes de terminar su andadura), “Motivos Personales” (Tele 5) y “Matrimonio con hijos” (Cuatro).

Le he visto cuando salía de trabajar, y me he detenido a estrecharle la mano. Ginés García Millán, barbita de tres días, es una presencia habitual en cualquier evento que se celebra en la Comunidad de Murcia, además de actor con mucho futuro por delante, y me ha complacido poder saludarle y recordar juntos el ya lejano día en que nos conocimos.

2 comentarios :

Jose dijo...

Yo también me acuerdo de ese día, pero de otra manera. Recuerdo que paseaba o merodeaba por los alrededores del teatro Guerra, a la caza y captura de algún famosillo con el cual hacerme una foto, cuando me encontré con alguien que me dijo que tu estabas con Gines García Millan entrevistándolo en la Radio. Reconozco que por el nombre en ese momento no me sonaba de nada, pero de todas maneras la curiosidad se apodero de mi, y raudo y veloz corrí a presentarme en la emisora a hechar un vistazo. Recuerdo que me asome a través del espejo desde la sala de control, y justo en ese momento terminaba la entrevista, seguidamente salisteis los dos por la puerta hacia la que yo me dirigí y en ese momento me lo presentastes a mi, un saludo rápido y me fui. Eso si, seguro que no se acuerda de mi, ya que en numerosas ocasiones me lo he encontrado, pero no me ha recordado, ya que no nos hemos saludado. Pero a mi me da igual, lo importante es que a partir de ese momento cada vez que lo veo en alguna película, serie o anuncio me hace ilusión y recuerdo un poco ese momento. jajajjaja, otra manera de ver el mismo momento.

Luis Campoy dijo...

Sí, aquella fue una Primavera Cinematográfica muy especial. Yo, al menos, no he vuelto a vivir ninguna tan intensamente.