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viernes, 8 de septiembre de 2006

Cine: Mi comentario sobre "MONSTER HOUSE"

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Hace 2 años, un film de animación titulado “Polar Express” fue noticia a causa de su innovadora tecnología de última generación, que permitía capturar los movimientos de actores humanos y crear en un ordenador su réplica “dibujada”. Así, un omnipresente Tom Hanks (interpretaba a un agobiante elenco de personajes) campaba a sus anchas por aquella película dirigida por Robert Zemeckis (“Forrest Gump”, “Regreso al Futuro”), cuyo larguísimo proceso de producción devino un trabajo que no obtuvo ni de lejos la repercusión soñada.

Nuevamente es Robert Zemeckis quien, junto a Steven Spielberg, afronta la producción de esta “Monster House”, rodada según la misma tecnología de captura de movimiento… aunque con resultados no mucho más estimulantes. En primer lugar, no puedo ni quiero evitar proseguir con mi particular cruzada contra la utilización indiscriminada de los títulos originales de procedencia anglosajona. ¿Por qué “Monster House” y no “La Casa de los Monstruos” o, más acertadamente, “La Casa Monstruosa”? En segundo lugar, y éste es, sin duda, el aspecto más elogiable del film, hay que reseñar la insólita perfección técnica lograda por el nutrido equipo de animadores informáticos capitaneado por el director novel Gil Kenan. No es sólo que, como digo últimamente, las texturas de cabellos y pieles, elementos de atrezzo y vestuario hayan sido reproducidos con un realismo impresionante… “Monster House” se permite todo un alarde de virguerías cinematográficas que te deja estupefacto: travellings circulares de efecto desasosegante, complejos planos secuencia, movimientos de grúa de los que tanto gustan al productor Steven Spielberg… Todo un virtuosismo que merecía un soporte argumental algo más entretenido o, para el caso, más terrorífico.

Los protagonistas de “Monster House” son dos niños llamados DJ y “Croqueta”, quienes, con la ayuda de Jenny, una nueva amiga, se atreven a desafiar las ominosas amenazas del Sr. Nebbercracker, propietario y único (¿¿??) habitante de la vieja y lúgubre mansión que se alza al otro lado de la calle…

El inicio de “Monster House” es un obvio y clarísimo guiño al de “Forrest Gump”, que, como dije anteriormente, fue dirigida por Robert Zemeckis, aquí productor. En “Gump”, una pluma caía del cielo y revoloteaba en dirección a la Tierra, mientras que en “House”, se trata de una hoja de árbol. Otra referencia escandalosamente evidente es la caracterización del villano-pero-menos Nebbercracker, prácticamente un clon del Gollum de “El Señor de los Anillos”. Asímismo, no es difícil recoger referencias a otros títulos tan “spielbergianos” como “Los Goonies” o “Gremlins” o la mismísima “E.T.”, cuyo protagonista, Elliott, es un claro precedente del DJ de esta “Casa Monstruosa”.

En resumen: “Monster House” me parece una película ambiciosa y arriesgada que tan sólo triunfa plenamente en el aspecto técnico y estético, pero cuyo desarrollo argumental adolece de cierta indefinición y no consigue mantener el ritmo, ahogándose en numerosas lagunas que restan consistencia a algunas de sus espectaculares escenas climáticas, como el arranque siguiendo a la niña del triciclo (cita a “El Resplandor”) o la incursión en la casa monstruosa. En cualquier caso, merece la pena verla aunque sólo sea por su puesta en escena, cuya vocación terrorífica la hubiera hecho mucho más digna de estrenarse en las fechas próximas al Día de Todos los Santos (Halloween), época en la que hubiera obtenido un taquillaje y una difusión popular de los que ahora carecerá.

Luis Campoy
Calificación: 7,5 (sobre 10)

1 comentario :

Azusa dijo...

Adoro la técnica perfecta, me encanta el 3d, me apasionan los efectos especiales... pero he de admitir que últimamente echo de menos historias más simples, argumentos sólidos... Es lógico que lo que cuenta algo es la historia, y a veces es preferible no ser tan técnicamente perfectos y prestar más atención a la historia en sí