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martes, 4 de julio de 2006

Cine: Mi comentario sobre "SCARY MOVIE 4"

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“Aterriza como puedas” es, para mí, la comedia más divertida e hilarante de la historia del Séptimo Arte. Nunca jamás me he reído tanto en un cine como el día en que la ví por primera vez; en un par de ocasiones, a punto estuve de caerme de la butaca. Cuando, años después, tuve la oportunidad de realizar mi primera película, “El Butanero siempre llama dos veces” (1992), no dudé en utilizar el mismo esquema que el de “Aterriza…”: una trama argumental mínima pero efectiva, homenajes a las escenas más significativas de los films más conocidos, y un sinfín de gags (prácticamente uno en cada plano), que no dan tregua al espectador.

Después de “Aterriza como puedas”, sus artífices, los directores y guionistas Jerry Zucker, Jim Abrahams y David Zucker (conocidos popularmente como ZAZ), continuaron haciendo reir con la secuela de aquélla, “Aterriza como puedas II” (que no dirigieron personalmente), "Top Secret!", “Por favor, maten a mi mujer” y un par de sagas no tan exitosas pero sí bastante estimulantes, “Agárralo como puedas” y “Hot Shots!”, mientras, paralelamente, iban surgiendo diversas imitaciones más o menos afortunadas que copiaban la fórmula original. Una de ellas fue “Scary Movie”, que intentó ser al cine de terror lo que “Aterriza…!" fue al cine de catástrofes y más concretamente a la saga de “Aeropuerto”.

Perpetrada por los hermanos Wayans (Keenen Ivory en la dirección y Shawn y Marlon en la redacción del ¿guión?), “Scary Movie” dejaba bastante que desear a todos los niveles, pero resultó un incomprensible éxito de público, dando origen a la inevitable secuela, “Scary Movie 2”. Cuando todo parecía indicar que la cosa quedaba vista para sentencia, la productora de la saga, Miramax, decidió dar un giro de timón y contrató al veterano David Zucker, uno de los tres realizadores de “Aterriza como puedas”, para hacerse cargo de “Scary Movie 3”. El resultado fue espectacular: Zucker mantuvo a la mayoría de los protagonistas de las dos partes anteriores (con Anna Faris y Regina Hall a la cabeza), pero imprimió al nuevo film su estilo habitual y la franquicia subió enteros no sólo en cuanto a repercusión popular, sino también en cuanto a calidad.

Así las cosas, “Scary Movie 4” ha acabado por ser una de las películas más esperadas de la temporada, y llega a España no exenta de polémica: la distribuidora internacional, Buena Vista, filial de Disney, exigía tan altísimo porcentaje de los beneficios de taquilla que han sido muchos los exhibidores que han preferido no estrenarla.

“Scary Movie 4”
está repleta de referencias a otras películas, a las que parodia con tanto respeto en lo formal como irreverencia en la fidelidad al espíritu del título original. En este caso, la trama principal es la misma de “La Guerra de los Mundos” de Steven Spielberg: un hombre separado cuyos hijos van a pasar el fin de semana junto a él se convierte en la mayor esperanza de la Humanidad para hacer frente a una invasión alienígena. Paralelamente, el espectador es bombardeado con un sinfín de chistes a costa de films como “El bosque”, “El grito” (versión USA de “La maldición”), “Saw” o las veneradas “Million Dollar Baby” y “Brokeback Mountain”, e incluso con un epílogo final en el que la burla va dirigida directamente contra el protagonista de “La Guerra de los Mundos”, Tom Cruise, de quien se ironiza su comparecencia el verano pasado en el show de Oprah Winfrey.

Me ha defraudado bastante “Scary Movie 4”. Supongo que una parte de mí esperaba encontrar un imposible retorno a los días de gloria de “Aterriza como puedas”, pero de aquélla tan sólo permanece el director, uno de los actores secundarios (el simpático e incombustible Leslie Nielsen) y la tan imitada fórmula de “argumento propio + oleada de chistes + parodias de películas famosas”. Por desgracia, el humor de hoy en día ha descubierto la universalidad de la vena escatológica y la mayoría de los chistes tienen que ver con fluídos corporales o actividades sexuales (el gag inicial con Charlie Sheen y su sobredosis de Viagra, o la misma referencia a “Brokeback Mountain”, con absurda canción incluída) y, en cualquier caso, aunque la fotografía no deja de ser correcta, la planificación de Zucker es de lo más “plana” (valga la redundancia), los actores, todos ellos, están absolutamente desaprovechados (¿qué se le perdido por aquí a Bill Pullman? ¿acaso echaba de menos sus días de bufón en “Spaceballs”?) y el noventa por ciento de los gags son tan efectivos en su hilaridad como torpes en su concepción y desarrollo.


Calificación: 6 (sobre 10)

Luis Campoy

1 comentario :

Anónimo dijo...

That's a great story. Waiting for more. » » »